En campaA�a, Macri apuesta otra vez a polarizar con el kirchnerismo

DYN16, BUENOS AIRES, 01/03/2017, EL PRESIDENTE  MAURICIO MACRI DURANTE INAUGURACION DE LA ASAMBLEA LEGISLATIVA 135 EN EL CONGRESO DE LA NACIA�N. FOTO:DYN/SENADO.

El discurso presidencial fue la seA�al de largada para transitar los ocho meses que quedan hasta las elecciones. El mandatario se puso el traje de candidato eterno. Vidal y Larreta, claves.

En los planes polA�ticos de este aA�o, el presidente Mauricio Macri esperaba que el Congreso tuviera un funcionamiento mucho mA?s acotado, y menos altisonante, que el pulso que tuvo en 2016, su primer aA�o de gestiA?n, con minorA�a oficialista en ambas cA?maras y con el objetivo fundacional de mantener dividido al peronismo dentro y fuera del Parlamento. El 2017 le devolviA?, desde enero, otra realidad, porque la serie de tropezones acumulados por el Ejecutivo puso a los recintos en el centro de una escena que evolucionA?, hasta ahora, por fuera de los pronA?sticos que el Gabinete habA�a delineado en el “retiro” de ministros que encabezA? el Presidente en la residencia de descanso en Chapadmalal.
El saldo polA�tico de febrero fue peor que las seA�ales amargas que arrojA? la temporada turA�stica de enero, especialmente porque la fiscal Gabriela BoquA�n denunciA? que la administraciA?n del Presidente estaba a un paso de autorizar una quita “abusiva” cercana al 90% de la deuda que mantenA�a su padre Franco con el Estado, por los cA?nones impagos de la fallida privatizaciA?n del Correo que impulsA? Carlos Menem en 1997 y anulA? NA�stor Kirchner en 2003. Tan grave ha sido el desgaste que le provocA? ese escA?ndalo judicial al Gobierno de Cambiemos, que el propio Presidente confirmA? su importancia cuando evitA? mencionarlo durante todo el discurso que ofreciA? este miA�rcoles ante la Asamblea Legislativa. En la alocuciA?n del mandatario para inaugurar el 135A� perA�odo de sesiones ordinarias del Congreso, el tema del Correo fue tan elA�ptico como la promesa A�que hizo, como si fuera un candidato: “Como dije hace unas semanas en la conferencia de prensa, pedA� a la Oficina AnticorrupciA?n que cree un mecanismo para separar mi actuaciA?n ante cualquier suspicacia frente a un potencial conflicto de intereses. Quiero que todo sea transparente y abierto, que nadie dude de las decisiones que toma este presidente, y mi deber A�tico es defender el interA�s pA?blico y el patrimonio del Estado. En los prA?ximos dA�as, publicaremos dos decretos sobre juicios y contrataciones para la gestiA?n de conflictos de intereses”, prometiA? el mandatario, casi enfundado en el traje del candidato eterno.
En los trazos gruesos de su discurso, Macri aplicA? la mA?xima electoral que compartiA? con los miembros del interbloque de Cambiemos durante la noche del martes en la residencia de Olivos, para calmar los A?nimos de sus escuderos legislativos, que rezuman bronca desde el aA�o pasado. “En octubre habrA? una sorpresa”, les pronosticA? el jefe del Estado, quizA?s para ir ejercitando el training discursivo que puso a prueba en el Congreso y que posiblemente se extienda, con nuevos matices, hasta los comicios de medio tA�rmino de octubre, donde el producto electoral de Cambiemos deberA? revalidar los tA�tulos de medio tA�rmino para que la segunda parte del mandato de Macri no se transforme en un camino de espinas.
El discurso presidencial pareciA? una seA�al de largada para transitar los ocho meses que separan al inicio de las sesiones ordinarias del Congreso con las elecciones legislativas, donde el mA?ximo candidato serA? Macri. Sin encabezar ninguna lista, su gestiA?n presidencial y la bonaerense de MarA�a Eugenia Vidal junto a la porteA�a de Horacio RodrA�guez Larreta, serA?n los tres principales productos de comunicaciA?n para el marketing polA�tico del oficialismo.
A diferencia del discurso del aA�o anterior, el Presidente redujo la cuota dedicada a justificar sus errores por la herencia recibida, aunque confirmA? con sus palabras que seguirA? eligiendo a su antecesora, Cristina FernA?ndez de Kirchner, como su antagonista preferida, quizA?s para mantener la alquimia inicial de sobrevivir con el peronismo dividido. El bisturA� para mantener actualizada esa disecciA?n serA? la Justicia y las causas de corrupciA?n que el Ejecutivo alienta en una insostenible sobreactuaciA?n de la separaciA?n de poderes. “La corrupciA?n es un mal que envicia lo polA�tico. DetrA?s de la corrupciA?n hay millones de argentinos sin cloacas, rutas destrozadas y tragedias que se pudieron haber evitado, como la de Once”, disparA? Macri en medio de los gritos que salieron desde las bancadas opositoras y que le obligaron al protagonista de la ceremonia a tomar un tono mA?s decidido para polemizar, sin decirlo, con sus antagonistas preferidos.
“Hoy, la obra pA?blica dejA? de ser un sinA?nimo de corrupciA?n. Gracias a los ahorros, a partir de licitaciones transparentes y contrataciA?n de proveedores como corresponde se ahorraron en transporte 32.000 millones de pesos”, autocelebrA? el jefe del Estado en una aseveraciA?n dudosa que no se atreve a confirmar ninguna de las cA?maras de la construcciA?n que conocen a Macri desde su mA?s incA?moda intimidad.
Flanqueado por la vicepresidenta Gabriela Michetti y por el titular de Diputados, Emilio MonzA?, que no pudo ocultar su rostro adusto ante la furia que bramaban sus colegas opositores, el Presidente repasA? la agenda autocelebratoria del discurso y echA? mano a las sensaciones que le recomienda, desde hace aA�os, el consultor ecuatoriano Jaime DurA?n Barba. El gurA? comunicacional que no cobra dinero del Estado pero factura un curioso canon mensual en dA?lares pontificA?, para esta campaA�a, que la gente prefiere sensaciones a palabras. Un anillo al dedo para Macri, que detesta los largos discursos y los parlamentos que superan los cinco minutos.
Esta vez, tuvo que hacer una excepciA?n: hablA? por 61 minutos y cuando ya habA�a ejercitado un estilo casi frontal, se entregA? al mar de los sentimientos. “Me emociona, realmente me emociona mucho cada vez que veo que somos millones los argentinos que creemos en lo que estamos haciendo, que creemos que el cambio es posible. He hablado con muchos, me transmitieron sus preocupaciones, sus sueA�os, sus aspiraciones. Algunos me pidieron ayuda y otros me criticaron. Es lA?gico, es legA�timo: soy el presidente de todos los argentinos y asA� es la democracia. Pero las palabras que mA?s me quedaron son tal vez muy simples, que me dijeron una y otra vez: no aflojes, no aflojes, Mauricio. Y yo les digo hoy: no aflojemos”, arengA? casi enrojecido el mandatario.
La campaA�a oficial de Cambiemos habA�a arrancado en ese preciso momento, aunque la extraoficial transitA? a los tumbos durante enero y febrero, entre los escA?ndalos del Correo y el anuncio de la actualizaciA?n jubilatoria a la baja, sA?lo dos ingredientes de una tormenta casi perfecta que incluyA? la defensa cerrada de su amigo Gustavo Arribas como titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). El funcionario habrA�a recibido cinco transferencias de parte del cambista Marcelo Meirelles, detenido por las coimas pagadas por la multinacional brasileA�a Oderbrecht.
Cuando estallA? el escA?ndalo, Macri defendiA? a su amigo y confiA? en la versiA?n de que habA�a recibido una de las cinco transferencias por la venta de un inmueble. Poco despuA�s, el funcionario sospechado desmintiA? al Presidente ante el Congreso, cuando dijo que habA�a sido un ingreso por la venta de sillas y cuadros. El caso de las coimas de la empresa carioca tiene una agenda de revelaciones pactada para este aA�o y la ruta del dinero podrA�a involucrar a familiares del mandatario, como el titular de IECSA, el primo Angelo Calcaterra.
Con mA?s de 50 imputaciones penales contra funcionarios de su gobierno por presuntos conflictos de intereses y un nueva investigaciA?n abierta que lo involucra a A�l por las rutas aA�reas concedidas a lA�neas de bajo costo, Macri volviA? a pararse delante del Congreso y volviA? a echar mano a un discurso de campaA�a que, tan lejos de las elecciones, suena a otra fuga hacia adelante.

Fuente:A�letrap



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