“En enero, Cambiemos le entregA? 15 millones de pesos a la fundaciA?n del papa”

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Horacio VerbitskyA�cumpliA? sus 75. Dentro de poco, el 26 de mayo, celebrarA? los 30 aA�os como columnista de PA?gina/12, el diario porteA�o donde escribe desde que saliA? a la calle, en 1987. Su carrera periodA�stica incluye una larga militancia en el peronismo revolucionario durante los 70, donde conociA? a Rodolfo Walsh, con quien trabajA?, bajo sus A?rdenes, en la Agencia de Noticias Clandestinas (ANCLA), un medio que difundiA?, en plena dictadura, los crA�menes de lesa humanidad cometidos por las fuerzas armadas. Durante la A?ltima dA�cada,A�Verbitsky se transformA? en uno de los investigadores mA?s resistidos y cuestionados por la Iglesia CatA?licaA�y, especialmente, por el actual papa argentino, Jorge Mario Bergoglio, que todavA�a intenta rebatir las revelaciones que hizo el periodista sobre el vidrioso rol del sacerdote jesuita en los aA�os de plomo.

El periodista se muestra autocrA�tico con el gobierno de Cristina FernA?ndez de Kirchner en materia de seguridad e inteligencia, sin dejar de advertir las consecuencias sociales de la escalada represiva que agita la administraciA?n de Mauricio Macri, al promediar sus primeros 15 meses de gestiA?n. El titular del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) anticipA? que el jefe de Gabinete,A�Marcos PeA�a,A�se prepara para derogar la reglamentaciA?n de la Ley de Defensa Nacional, que permitirA? la intervenciA?n de las fuerzas armadas en seguridad interior.

“En enero, Cambiemos le entregA? 15 millones a la fundaciA?n del papa en respuesta a un pedido oficial de 31,5 millones. Eso es un claro ejemplo de las relaciones que mantiene A�Bergoglio con Macri”, dispara el entrevistado sobre la desconocida donaciA?n del gobierno porteA�o de Horacio RodrA�guez Larreta a favor de Schollas Ocurrentes. QuizA?s para reponer los 16.666.000 que la Santa Sede se negA? a recibir el aA�o pasado, porque la suma portaba un nA?mero diabA?lico. Sobre la detenciA?n de Milagro Sala, cuenta que el gobernador jujeA�o,A�Gerardo Morales,A�“pidiA? la cabeza de Leandro Despouy, en referencia a la reciente renuncia del representante para derechos humanos de la CancillerA�a. La detenciA?n de Milani, las declaraciones de Stiusso y la interna del PJ.

– Desde que se agudizA? el conflicto docente y se incrementaron las protestas, el Gobierno dice que existe un plan para desestabilizarlo. Esta autovictimizaciA?n, A�A?es la antesala de un endurecimiento represivo y de una escalada autoritaria?

-A�No es una antesala, ya estamos en la sala de ese proceso. No nos olvidemos que este Gobierno comenzA? con el anuncio que hizo (la ministra de Seguridad) Patricia Bullrich del protocolo antipiquetes. Que despuA�s les haya costado aplicarlo por la masividad de las movilizaciones o porque en las distintas jurisdicciones hayan sido reticentes, es otra cosa. Pero el protocolo es una regresiA?n profunda, incluso respecto a la regresiA?n de los A?ltimos aA�os de Cristina FernA?ndez de Kirchner con el reemplazo de Nilda GarrA� por Sergio Berni en esa cartera, y las polA�ticas de los ex ministros bonaerenses Ricardo Casal yA�Alejandro Granados durante el gobiernoA�de Daniel Scioli. Ya eran una regresiA?n acotada. Limitada dentro de un Gobierno que seguA�a planteando algunos parA?metros de autocontenciA?n de las fuerzas represivas que ahora Macri liberA? completamente. Han ocurrido una serie de episodios, como el protocolo y el decreto de Emergencia de Seguridad que firmA? Macri, donde se incluye la pena de muerte sin juicio previo en caso de sospechas de trA?nsito aA�reo de estupefacientes. Son regresiones muy profundas. AdemA?s de esas regresiones sancionadas por decreto, hay otras llevadas a la prA?ctica, que violan la propia legislaciA?n sancionada por el oficialismo.

– A?Por ejemplo?

– Ya pasA? con la ley del Sistema Integral de Seguridad PA?blica de la Ciudad, que creA? a la nueva policA�a porteA�a y mantiene una serie de prohibiciones represivas en casos de protesta social, que ya estaban en resoluciones previas del gobierno anterior y tambiA�n en A?rdenes del dA�a de la ex PolicA�a Federal. No se cumplen y eso se vio en la represiA?n al paro de mujeres del 8 de marzo, donde actuaron funcionarios de uniforme sin placa de identificaciA?n, funcionarios de civil y colaboradores civiles sin estado policial, es decir colaboradores parapoliciales. La situaciA?n es inquietante, porque la posibilidad represiva crece en forma inversamente proporcional a la magnitud de las manifestaciones. Ante movilizaciones como las que ocurrieron los dA�as 6, 7 y 8 de marzo, es poco lo que las fuerzas represivas pueden hacer y el tipo de actuaciA?n fue profundamente ilegal y arbitrario. ConsistiA? en detenciones de personas en forma posterior a los hechos. No hay prueba alguna de que esas mujeres detenidas tengan alguna relaciA?n con algA?n episodio ilegal y lo que sucediA? es muy inquietante porque este gobierno tiene la bala de caucho rA?pida y es de temer que en algA?n momento tambiA�n demuestren que tienen la bala de plomo rA?pida.

– Desde hace 15 meses el PRO controla la NaciA?n, la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Apenas Macri asumiA? comenzA? con la transferencia de las 54 comisarA�as porteA�as a la A?rbita capitalina. A�A?El incremento represivo esA�parte de una decisiA?n programA?tica de Cambiemos que busca capitalizar el autogobierno policial?

– Los episodios recientes no son problemas de autogobierno policial, porque han sido asumidos pA?blicamente por Bullrich. QuedarA�a grande decir que asumiA? la responsabilidad. Francamente no me animo a tanto, pero ella ha dado conferencias de prensa donde dijo que las cosas sucedieron por su decisiA?n y luego justificA? el accionar policial. Lo que se vio es la confusiA?n, el caos y la falta de conducciA?n. El operativo estaba a cargo de la Ciudad. SinA�embargo, quien toma la palabra para explicar las decisiones es la ministra del Gobierno Nacional.

– Pero desde la administraciA?n de RodrA�guez Larreta dicen que el control de la Plaza de Mayo tiene que ver con la seguridad presidencialA�y eso depende del Estado Nacional…

Vale preguntarse quA� tenia que hacer la Federal en la marcha de las mujeres.A�Hay confusiones incluso en el uso de los uniformes. Hay tres instanciasA�policiales distintas que se atropellan y se superponen y se confunden. A eso se suman los parapoliciales y los provocadores que manda Bullrich, comoA�el joven neonazi que buscA? desatar los incidentes que ocurrieron frente a la Catedral Metropolitana durante la finalizaciA?n de la marcha.

– En 2014, durante los debates dentro del Congreso para la creaciA?n de la AdministraciA?n Federal de Inteligencia (AFI), Usted advirtiA?, junto con Marcelo SaA�n, la alarmante permanencia del cuerpo de agentes de inteligencia de la Federal, mA?s conocido como “plumas”. A?QuA� sucediA? con ese cuerpo de espA�as durante esta transferencia de la Federal?

– EstA?n siendo utilizados para seguir haciendo espionaje interior. Ese cuerpo es una de las grandes deudas de la democracia argentina en 35 aA�os. Tienen carta blanca para infiltrarse en cualquier lado sin control. El caso del atentado a la DAIAA� AMIA es clarA�simo: hubo un miembro de ese cuerpo que llegA? a la conducciA?n de las instituciones judA�as y entregA? a los mandos de la Federal todos los planos para el atentado. El infiltrado lo confesA? a la Justicia y se trata de un hombre que no pudo sostener ese doble rol y lo confesA?. No es el A?nico caso pA?blico. TambiA�n estA? el agente AmA�rico Balbuena, que infiltrA? a la Agencia Walsh. Creo que asA� serA? en la medida en que no sea desmantelado . SiguiA? actuando incluso cuando el discurso del gobierno anterior era democrA?tico y de control. Es obvio que las acciones ilegales e ilegA�timas se incrementan cuando el Gobierno mantiene un discurso intolerante, punitivista y amenazador como lo hace ahora Macri.

– A�A?Esta es una consecuencia de que CFK no lo haya hecho? A�

– Es una responsabilidad de todos los gobiernos desde que terminA? la dictadura, sin excluir a ninguno. Dentro del gobierno de Cristina hubo proyectos para desmantelarlo que no se concretaron. GarrA� habA�a trabajado en ese sentido y Berni lo frenA?.

– A?Las reformas en materia de inteligencia no prosperaron porque fueron demasiado tardA�as o porque, mA?s allA? del momento, encierran la dificultad estructural del poder civil para dominar la autonomA�a del aparato represivo y de espionajeA�estatal?A�

– Creo que, si bien es un problema grave, el problema no esta ahA�, sino en la falta de conducciA?n polA�tica que permite el autogobierno. Salvo durante el perA�odo de GarrA�, no hubo intentos de ejercer esa conducciA?n. Las medidas que GarrA� tomA? provocaron una reacciA?n interna en la policA�a, pero desde la llegada de Berni hubo un retroceso marcado en ese sentido. Respecto de las reformas policiales, hay una discusiA?n que tiene ya cerca de 30 aA�os. Yo la escuchA� durante el gobierno de (RaA?l) AlfonsA�n, donde se comparaba la situaciA?n militar con la policial. La metA?fora de aquel momento decA�a que la reforma militar es difA�cil pero posible, porque, en la medida en que las Fuerzas Armadas sean un reaseguro para una emergencia, es posible avanzar en una reforma, como quien lleva un barco a dique seco. AllA� se pueden realizar las correcciones y reformas de manera tranquila. En cambio, la reforma policial equivale a reparar un buque en plena navegaciA?n, porque estA?n en la primera lA�nea de fuego. Esto tiene que ver con ciertas formas de concebir la seguridad que no se han demostrado exitosas en estas dA�cadas y que no contemplan otro factor que confunde seguridad con policA�a y no toman en consideraciA?n otros factores. Cuando estA? hecha esta confusiA?n, la siguiente es confundir la instituciA?n policial con los delincuentes que la conducen y, en consecuencia, permitirles hacer cualquier cosa. La expresiA?n polA�tica que quedA? identificada con eso fue el duhaldismo, pero no es la A?nica, aunque ese ex gobernador (y presidente interino), tiene la lengua mA?s rA?pida que la cabeza y lo dijo poco antes de que se descubriera la cantidad de delitos que se amparaban en esa cA?pula. Duhalde fue el mA?s tonto en jactarse de algo que tendrA�a que haber mantenido en la mayor discreciA?n.

– A?El macrismo busca que las fuerzas armadas intervengan en el control territorial? A?Cree que es posible?A�

– Por un lado, hay una polA�tica que viene de Estados Unidos hace muchos aA�os y que ellos definen como nuevas amenazas. Tienden a la confusiA?n del rol policial con el militar. La Argentina es el paA�s que separA? esas funciones con mayor nitidez y eso fue por acuerdos suprapartidarios en leyes y decretos sancionados a lo largo de cuatro gobiernos: la de Defensa Nacional fue con Alfonsin, la de Seguridad Interior con Carlos Menem, la de Inteligencia Nacional con Fernando De laA�RA?aA�y el decreto reglamentario de la ley de Defensa Nacional con CFK. Son cuatro gobiernos que coincidieron y hay que decir que las Fuerzas Armadas no realizaron grandes presiones al respecto.

– A?A quA� se debe?

– Porque dentro de las Fuerzas Armadas hay sectores que aceptan y valoran esa diferenciaciA?n y recuperar un rol socialmente estimable y A�ticamente digno. Hace mas de diez aA�os tuve un debate en Estados Unidos sobre ese tema con el secretario de Defensa para AmA�rica Latina del PentA?gono y con el jefe del Comando Sur del ejA�rcito norteamericano. Ellos planteaban para AmA�rica Latina una confusiA?n de roles que no aplicaban para su paA�s. Pero ahora el papel que tiene la Guardia Nacional en cada estado de ese paA�s confirma que Washington tambiA�n estA? avanzando en esa confusiA?n, es decir, la militarizaciA?n de las Fuerzas de Seguridad y la implementaciA?n de las tareas de seguridad con las Fuerzas Armadas. Son dos tendencias, pero la Argentina demostrA? durante muchos aA�os que la presiA?n de Estados Unidos es resistible. El problema son las sobreactuaciones de los gobernantes locales y Macri estA? mandado a hacer para eso.

– Pero la Casa Rosada niega que los acuerdos de Defensa con Estados Unidos tengan implicancias en materia de seguridad interior. A?Usted por quA� sostiene lo contrario?

– Porque hay un equipo que estA? trabajando en la Jefatura de Gabinete de Ministros de la NaciA?n para derogar el decreto reglamentario de la Ley de Defensa.

– A?CuA?l serA�a el impacto de ese cambio en materia de seguridad interior?

-A�PermitirA�a utilizar a las Fuerzas Armadas contra agresiones externas, como dice la ley, pero no estarA�an limitadas a ataques armados de un paA�s extranjero, sino a conceptos difusos como el narcotrA?fico, el terrorismo y toda esa jerga que promueve Estados Unidos y que es la hojarasca que recubre el control social que se quiere ejercer sobre la sociedad. Hay un libro del periodista norteamericano Dan Baum (columnista de The New Yorker), que investigA? la denominada guerra contra las drogas y logrA? entrevistar a Harry “Bob” Haldeman, que fue jefe de Gabinete de la Casa Blanca durante la presidencia de Richard Nixon y condenado por el caso Watergate. Baum lo encontrA? aA�os despuA�s y le hizo una entrevista sobre este tema. Haldeman le dijo: “Mire, nosotros tenA�amos dos problemas: uno era la rebeliA?n juvenil de los hippies contra la guerra de Vietnam y el otro era la rebeliA?n de los negros. Nosotros no podA�amos criminalizar a los jA?venes y a los negros, entonces criminalizamos la marihuana y la heroA�naA�y eso nos permitiA? ingresar a cualquier hora a sus casas. Los enemigos de Nixon eran la izquierda que se oponA�a a la guerra y los negros. SabA�amos que no podA�amos ilegalizar la oposiciA?n a la guerra o ser negro, pero los quebrarA�amos si la sociedad asociaba a los hippies con la marihuana y a los negros con la heroA�na. Luego los criminalizamos y podA�amos arrestar a sus lA�deres, allanar sus casas, vilipendiarlos, suspender sus reuniones de noche. A?Usted me pregunta si sabA�amos que estA?bamos mintiendo sobre las drogas? Claro que lo sabA�amos”.

– Cuando el entonces presidente estadounidense Barack Obama visitA? Argentina en marzo de 2016 firmA? una serie de acuerdos con Macri. Uno de ellos, en materia de cooperaciA?n militar, permitiA? la colaboraciA?n de la Guardia Nacional del estado de Giorgia con nuestro paA�s. A?CuA?l es el alcance de ese pacto?

-A�Esa Guardia provincial fue usada por Estados Unidos para penetrar a las ex repA?blicas sovieticas. A�se fue su rol, para evitar la susceptibiliad de Rusia, que se habrA�a resistido si hubiera ido directamente el ejercito norteamericano. En cada caso mandaron distintas guardias nacionales, pero la de Giorgia tuvo un rol especial, a partir de un hecho fortuito, porque el primer convenio se firmA? entre la Guardia de Giorgia con la ex repA?blica socialista soviA�tica de Giorgia.

– A?Uno de los cometidos de esos acuerdos de cooperaciA?n es “policializar” a las fuerzas armadas argentinas?

– Hay que ver en quA� punto se van a ubicar. Cuando debatA� con los funcionarios norteamericanos tenA�an posiciones diferenciadas. El funcionario del gobierno civil, que era un sargento del EjA�rcito, planteaba la intervenciA?n militar en seguridad interior, pero el general del Comando Sur decA�a que, como ha cambiado el mundo y no hay amenazas de guerras internas, hay que transferir militares excedentarios a la policA�a y reentrenarlos. De alguna manera, eso lo empezA? a poner en practica Macri cuando fue jefe de Gobierno porteA�o. La Metropolitana sumA? muchos ex miembros de las Fuerzas Armadas y es una fuente de inspiraciA?n muy clara para el actual Presidente. Cuando justificA? la designaciA?n de (el ex comisario de la PFA)A�Jorge “Fino” Palacios, dijo que se lo habA�an recomendado los gobiernos de Israel y Estados Unidos. Como tenA�a que zafar de las acusaciones,A�Macri hizo su propio wikileaks.

SALA Y LA RENUNCIA DE DESPOUY

AdemA?s de la inquina de Bergoglio, Verbitsky tambiA�n afronta la del gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, cuyo escarnio internacional crece, dA�a a dA�a, por el encarcelamiento de la dirigente social Milagro Sala, lA�der de la organizaciA?n Tupac Amaru. Para el jefe del CELS, existe una dura divisiA?n dentro de la Casa Rosada sobre el futuro judicial de Sala. LaA�detenciA?n, que la ONU considerA? arbitraria, ya desembocA? en la renuncia del embajador Leandro Despouy como representante de derechos humanos del Gobierno y podrA�a cosechar un polA�mico fallo de la Corte Suprema para que la dirigente siga privada de su libertad, pero en su casa.

– Esta semana Despouy, ex titular de la AuditorA�a General de la NaciA?n, renunciA? al cargo de representante especial para Derechos Humanos del ministerio de Relaciones Exteriores ante la OrganizaciA?n de Naciones Unidas. TenA�a a su cargo, entre otros temas, la defensa de la posiciA?n del Gobierno por los cuestionamientos a la detenciA?n de la lA�der de la organizaciA?n Tupac Amaru. De inmediato, la canciller Susana Malcorra dijo que la dimisiA?n no tenA�a ninguna vinculaciA?n con el caso. A�A?Existe un resquebrajamiento de la defensa del Gobierno ante la ONU por esta renuncia?

– Despouy dijo que renunciA? porque se encargarA? del A?rea de ficheros de Interpol. Eso es cierto, pero fue designado para ese cargo en noviembre pasado y no hay ninguna incompatibilidad para desempeA�ar ambos puestos. No es un cargo para el que tenga que instalarse en Lyon (Francia), sino que puede ir y venir. Su antecesor fue Claudio Grossman, que desempeA�A? la misma funciA?n y a la vez fue decano de la American University en Washington. Mientras Grossman estaba al frente de ese cargo, yo he estado con A�l en su universidad. Tengo la impresiA?n de que Despouy no renunciA?.

– A?Quiere decir que lo obligaron a abandonar el cargo de la CancillerA�a?

– Creo que Morales pidiA? su cabeza. A�sa es la informaciA?n que tengo. Y no creo que la cabeza de Despouy se haya jugado por la libertad de Milagro, sino que intentA? quedar bien con todo el mundo y quedA? mal con todo el mundo.

– A?Cree que Macri estA? dispuesto a ir contra Sala hasta las A?ltimas consecuencias a pesar de las condenas internacionales, de los cuestionamientos de la ONU y del Departamento de Estado norteamericano?

– Hay mucha tensiA?n interna en el Gobierno, porque esta situaciA?n no le hace ninguna gracia a Macri, que ahora tiene mucha expectativa en que la Corte Suprema resuelva el tema. La alianza Cambiemos tiene un gobierno dA�bil: solo gobierna cincoA�de los 24 distritos y el 60 por ciento de esos distritos estA? en manos del radicalismo: Jujuy, Mendoza y Corrientes. El contadorA�Morales es el mA?s fuerte de esos tres gobiernos provinciales y en los debates internos por Sala, hay una serie de funcionarios que no coinciden con A�l. El nA?cleo central del PRO, como PeA�aA�Braun, Vidal, RodrA�guez Larreta, Jaime DurA?n Barba y FabiA?n “PepA�n” RodrA�guez SimA?n, verA�a con alivio la pronta libertad de Sala. En cambio, la vicepresidenta Gabriela Michetti y el titular de Diputados,A�Emilio MonzA?, sostienen desde el Congreso que necesitan los votos de los radicales. Es una tonterA�a porque no creo que la UCR vote junto al FpV. Ahora el tema estA? en manos de los cortesanos y ahA� hay mucha presiA?n.

– A?CA?mo puede fallarA�de la Corte?A�

– Hay una versiA?n muy fuerte, que llega por distintas vA�as, que dice que dispondrA�a el arresto domiciliario. Esa decisiA?n, si ocurre, es un disparate, pero todo es posible dentro del disparate general que se vive en la Justicia. Hay una presiA?n polA�tica y social nacional e internacional muy fuerte, porque la privaciA?n de la libertad de ella viola todos los principios constitucionales. Es un atropello contra la garantA�a de la libertad muy grave y frente a esa presiA?n el arresto domiciliario podrA�a ser considerado un camino intermedio que alivie la presiA?n y no enfurezca al contador Morales. Un falso equilibrio.

– A?Los cuestionamientos del Departamento de Estado por la prisiA?n de Milagro profundizaron la crisis interna en el Gobierno que eyectA? a Despouy?

– En el Gobierno dijeron que fue una evaluaciA?n del gobierno de Obama y no de la administraciA?n de Donald Trump. Ellos ven las relaciones internacionales en funciA?n de las relaciones personales. Pero la verdad es que no les gustA? nada. Dentro del Gobierno hay funcionarios, como Malcorra, que ya advirtieron que esto tendrA? un costo. La prueba de ese costo surge cada vez que Macri estA? con algA?n mandatario y le plantean el tema. Los reclamos internacionales sobre Milagro lo incomodan a Macri, que esperaba posar como un paladA�n de los Derechos Humanos.

– Cambiemos busca antagonizar y demoler al gobierno venezolano de NicolA?s Maduro. A?Cree que Macri queda invalidado para hablar de Venezuela por el caso Sala?

– A Macri se le hace muy difA�cil acusar a Venezuela y excusar a la Argentina cuando los casos de Leopoldo LA?pez y de Milagro son tan parecidos. Incluso en el caso de LA?pez ha habido un juicio y una condena. En cambio con Milagro no. Eso es muy difA�cil para Macri o para cualquiera. La detenciA?n de Milagro lo priva de esos argumentos.

– Hace dos semanas el caso volviA? a recrudecer cuando usted denunciA? que Sala intentA? clavarse una tijera en el estA?mago. El Gobierno saliA? a desmentirlo y mostrA? imA?genes de un festejo. A?Se volviA? a comunicar con ella desde entonces? A?Cambiaron las condiciones de encarcelamiento?

– No cambiaron y sA� me comuniquA�. El intento de ella fue porque el gobierno de Jujuy estA? manipulando y busca provocar y molestar a Milagro, con la invenciA?n de causas judiciales disparatadas que la mortifican. Ella intentA? autolesionarse por eso y las imA?genes del festejo que mostraron es una infamia. Ella habA�a hecho un pedido para ese festejo antes del episodio y hay que aclarar que es una celebraciA?n de tipo litA?rgico de los pueblos originarios. Se llama el rito de las comadres y tiene toda una tradiciA?n cultural. AdemA?s, para personas que enfrentan crisis depresivas, la participaciA?n en actividades lA?dicas estA?n absolutamente recomendadas. Mostrar ese momento como una prueba de que no le pasa nada y que inventa su situaciA?n, es una infamia del contador Morales.

LA SERIE DE NETFLIX Y LOS CUATRO AA�OS DE FRANCISCO

El lunes 13 de marzo, el ex arzobispo porteA�o Jorge Mario Bergoglio cumpliA? sus cuatro primeros aA�os como papa. A�A?CuA?l es su opiniA?n sobre la relaciA?n del pontA�fice argentino con el gobierno de Macri y con la iglesia catA?lica local?

– Le voy a contestar con un dato. Hace menos de dos meses, el Gobierno le dio 15 millones de pesos a la organizaciA?n pontificia SchollasA�Ocurrentes que creA? Bergoglio. DespuA�s de toda la farsa que sucediA? el aA�o pasado, cuando se ventilA? la donaciA?n del Gobierno a esa misma organizaciA?n por 16.666.000 (que Bergoglio rechazA? y ordenA? devolver), el ministro de Cultura porteA�o A?ngelA�Jorge Pititto (mA?s conocido comoA�A?ngel Mahler), firmA? la resoluciA?n, que fue publicada el 9 de marzo en el boletA�n oficial 5084, donde le entregA? 15 millones en respuesta a un pedido oficial de 31,5 millones. Eso es claro ejemplo de las relaciones que mantiene Bergoglio con Cambiemos. DespuA�s, el Papa le ha puesto cara de orto al Presidente en una audiencia en Roma, pero luego le dijo a (el editorialista de La NaciA?n)A�JoaquA�n Morales SolA? que Macri es noble. Macri quisiera ser noble y no un plebeyo. Bergoglio recibe a Vidal, a otros miembros del Gobierno como Carolina Stanley y hace el tA�pico doble juego de siempre: por un lado emite seA�ales criticas a la polA�tica econA?mica, que comparto, y por otro lado le pide plata al gobierno y por otro lado recibe a sus lideres polA�ticos y despuA�s trenza con ellos. No me parece que sea muy distinto a lo que ha hecho la Iglesia histA?ricamente con el Gobierno. La diferencia es que Bergoglio ahora es papa.

– Algunos especialistas dicen que Bergoglio, desde que es papa, estA? a la izquierda del episcopado argentino. A?Coincide con esa caracterizaciA?n?

– Creo que esas definiciones para la iglesia son poco pertinentes. Bergoglio no decA�a eso. A�l se definA�a como un moderado. Pero, si el ala moderada opinA? que estA?bamos en una Guerra de Dios contra el padre de la mentira por los artA�culos respecto al matrimonio de la reforma del CA?digo Civil, entonces me pregunto cA?mo serA?n los que no eran moderados.

-A�A?Cree que Bergoglio sigue tan preocupado por su relaciA?n con la dictadura como cuando usted lo denunciA? en 2005 sobre la relaciA?n de los curasA�jesuitas Franz Jalics y Orlando Yorio?

– Bergoglio empezA? su campaA�a para llegar al papado en 2010, con la publicaciA?n del libro “El Jesuita” (cuyos autores son los periodistas Sergio RubA�n y Francesca Ambrogetti). AhA� enfrentA? por primera vez el tema. Ese libro se publicA? en 2010, en el momento en que se hicieron pA?blicas en Alemania las versiones de una renuncia del entonces papa Joseph Ratzinger. Eso fue el lanzamiento de la campaA�a de Bergoglio. A�l tenA�a que limpiar ese tema para aspirar al papado. DespuA�s, una vez que fue electo papa, la maquinaria vaticana se puso en marcha para limpiarlo a A�l y ensuciarme a mA�. Se publicA? el libro “La Lista de Bergoglio” (del periodista eclesiA?sticoA�Nelo Scavo) y luego se hizo la serie “LlA?mame Francisco” de Netflix, que fue supervisada por Bergoglio, autorizada por la Santa Sede y estrenada en el Vaticano.

– CriticA? la serie en una columna donde hablA? de “la mala conciencia” de Francisco. A?Por quA� cuestionA? la pieza?

– Porque no se plantea nada sobre su actitud real durante la dictadura sino que lo transformaron en un hA�roe de la resistencia. AcA? en Argentina hay muchos que juegan a la polA�tica tomados de la sotana del papa. En una entrevista, el guionista del docudrama de Netflix no negA? que esas cosas fueran falsas. Bueno, dijo, “pero nos importa el personaje actual, la importancia que tiene”. Es casi una confesiA?n y, a esta altura, con el poder que tiene el Vaticano, aquellos episodios del pasado quedan reducidos a unos puntitos negros perdidos en el pasado. Pero que esa serie, producida por una gran cadena digital global, gire sobre su rol en la dictadura, es la prueba de cA?mo le pesa su pasado a Bergoglio. A�l sabe que es una mancha negra muy grave. No es un temita. Quien se excusa se acusa.

– La designaciA?n de un argentino como jefe de la Iglesia CatA?lica mundial impactA? en la polA�tica local y reeditA? un proceso de “clericalizaciA?n” inesperado. A�Fue un quiebre para muchos polA�ticos, que desde entonces han elegido olvidarse del rol que tuvo Bergoglio durante la A?ltima dictadura militar. A�A?Esperaba este nivel de amnesia colectiva?

– Ni lo esperaba ni me asombra.

– A�En su opiniA?n, A?cuA?les son las grandes deudas que la Iglesia argentina con la Justicia en materia de Derechos Humanos?

-A�La elecciA?n de Bergoglio como papa, desde el punto de vista de las investigaciones judiciales, no cambiA? nada. El A?nico condenado es el capellA?n de la Bonaerense Cristian Von Wernich y hay otros capellanes procesados que se han ido muriendo. Hay un obispo, como Oscar Justo Laguna, de MorA?n, que muriA? procesado. No fue porque cometiA? un crimen sino por encubrimiento en el asesinato de Carlos Ponce de LeA?n, Obispo de San NicolA?s. Laguna mintiA? deliberadamente y fue procesado por hacerlo. Han habido capellanes procesados, detenidos con arresto domiciliario, como ha sucedido con otros militares.

– Entonces, para Usted, A?cuA?l fue el impacto en la polA�tica local de la elecciA?n de Bergoglio como papa?

– Con la elecciA?n de Bergoglio la Iglesia recuperA? la centralidad que tenA�a en la polA�tica. Antes del 13 de marzo de 2013 lo que hacia o dejara de hacer la Iglesia no le importaba a nadie y ahora ha vuelto a importar. Una gran responsabilidad de eso la tienen los partidos polA�ticos. El Frente para la Victoria y Cambiemos buscan la legitimaciA?n polA�tica en la Iglesia, que a su vez busca legitimarse por parte del sistema polA�tico. No es nada novedoso que busquen legitimarse recA�procamente, pero en el siglo 21 eso parecA�a algo superado. Ese fenA?meno fue muy fuerte en los ’30, se interrumpiA? durante los ’40, reapareciA? en los ’60, fue especialmente manifiesto hasta los ’70, adquiriA? una forma distinta de confrontaciA?n en los ’80, con AlfonsA�n (a quien acusaban de ser parte de la sinagoga radical), y luego adquiriA? promiscuidad y escA?ndalo en los ’90 con Menem, con el pago de sobornos a los obispos. En el fin de siglo pasado, con Bergoglio como jefe del episcopado argentino, tuvo un episodio significativo con la participaciA?n de la Iglesia junto con la conducciA?n del PJ y la UCR en el apuramiento del final del gobierno de Fernando De la RA?a, con ese famoso “Dialogo 2000”.

– Tres lustros despuA�s, muchos polA�ticos reivindican ese momento, como Eduardo Duhalde oA�su ex ministra de Trabajo, la actual diputada nacional del Frente RenovadorA�Graciela CamaA�o, que sugieren una reediciA?n de esa instancia para superar la actual crisis. A?PodrA�a volver a entablarse algo similar con auspicio del clero?

-A�Posiblemente estA�n pensando en una intervenciA?n similar, porque hay un conflicto fuerte entre las clases dominantes. El debate entre el jefe de Gabinete PeA�a y la UniA?n Industrial Argentina (UIA) es muy duro. La discusiA?n entre JosA� Ignacio de Mendiguren y Federico Pinedo tambiA�n es muy dura. La pelea de devaluacionistas con dolarizadores se parece mucho al fin del siglo pasado, entre el fin del gobierno de Menem y la caA�da de De la RA?a. Es muy factible que los devaluacionistas busquen otra vez involucrar a la Iglesia CatA?lica. Por supuesto para el pueblo son dos catA?strofes, tanto la maxidevaluaciA?n como la dolarizaciA?n. Ninguna es una alternativa popular y lo que hay es una pugna de facciones del poder dominante.

– A�A?CuA?l fue el rol del papa en la reunificaciA?n de la CGT?A�

– Este hombre se anota en todas. Si le dan cartas, las juega. Lo buscan y le dan cartas. Eso le encanta a Bergoglio. Hay una cosa que he anotado en mis libros mucho antes de que sea Papa: las formas organizativas del peronismo estA?n calcadas de las estructuras eclesiA?sticas, como la divisiA?n en ramas. La estructura orgA?nica de la Iglesia estructura al PJ, en consecuencia, un papa que simpatice con el peronismo no es extraA�o y que desde la iglesia intervenga en la polA�tica argentina tampoco es para sorprenderse. Hay una congruencia muy grande.

– A�A?Coincide en algo con Bergoglio?

-A�Muchas cosas de las que plantea me parecen correctas. No tengo grandes discrepancias con lo que plantea. Lo que no me parece bueno para el paA�s es la injerencia eclesiA?stica en la polA�tica nacional. Es algo retrA?grado.

-A� A?Bergoglio aplica el peronismo en su conducciA?n del Vaticano?

– No, porque el peronismo trajo grandes cambios a la Argentina y no creo que Bergoglio traiga grandes cambios para la Iglesia. EstA? haciendo cosmA�tica. EstA? salvando lo que puede salvar de una instituciA?n putrefacta que estaba en medio de un gran descrA�dito y buscA? un maquillador. Pero no veo que haya cambios de fondo respecto a nada.

– En sus cuatro aA�os de gobierno, el primer papa argentino de la historia se ha hecho famoso dentro del clero por sus exhortaciones y encA�clicas, donde critica duramente al capitalismo salvaje y a la destrucciA?n del medioambiente, entre otros temas. A?Son grandes cambios para Usted?

– Sigue con una tradiciA?n que comenzA? a fines del siglo 19. Es una lA�nea histA?rica. Lo que pasa es que cada uno va adaptando su discurso al momento. Bergoglio lo que toma es el tema del ecologismo, que lo vincula en forma muy inteligente con la explotaciA?n de los trabajadores. Es muy interesante, pero es un discurso.

– El ex titular de CA?ritasA�Alcides Jorge Pedro Casaretto publicA?A�el aA�o pasado un libro donde planteA? la necesidad de cambiar la polA�tica de Memoria y Verdad por la de ReconciliaciA?n y Verdad y reclamA? la importancia de conseguir informaciA?n para saber la verdad a cambio de morigerar las penas de los genocidas acusados. A?Cree que ese intento es parte del acercamiento de Cambiemos con la Iglesia y de Macri con el Papa?

– No conozco el libro, no lo leA�, porque tengo cierto hartazgo con eso, pero la idea de mA?s informaciA?n por menos castigo es un “engaA�a pichanga” porque aquA�A�hubo, desde el aA�o 1990 (con el A?ltimo decreto de indulto) hasta el 1998 con las primeras detenciones posteriores, tresA�dA�cadas donde no habA�a riesgo de persecuciA?n y el A?nico tipo que contA? lo que hizo fue Adolfo Scilingo. La idea de que si hay informaciA?n no hay castigo, y la idea paralela de que porque hay castigo no hay informaciA?n, no se sostiene. Durante los juicios apareciA? muchA�sima informaciA?n muy importante, desde la identificaciA?n de vA�ctimas en lugares de enterramiento hasta la recuperaciA?n de nietos. Todo eso tiene que ver con la Justicia, no con los gestos caritativos. Realmente no creo en eso.

– En las investigaciones penales por delitos de lesa humanidad donde hay curas involucrados todavA�a falta informaciA?n. En los A?ltimos cuatro aA�os la Santa Sede firmA? protocolos con el Ministerio PA?blico Fiscal para abrir sus archivos secretos a pedido de magistrados. En su opiniA?n, A?la informaciA?n que falta estA? guardada lejos, en el Vaticano, o bien cerca, dentro de los archivos de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA)?A�

– En el Vaticano hay copias de documentaciA?n importante. Basta un dato: el sacerdote Carlos GalA?n Barri, secretario ejecutivo de la CEA durante la dictadura, vivA�a con el nuncio apostA?lico PA�o Laghi y era quien se encargaba de llevar copias de la documentaciA?n a la sede de la embajada vaticana en Buenos Aires.

MILANI

– El 17 de febrero, hace un mes, el juez federal de La Rioja Daniel Herrera Piedrabuena detuvo al ex jefe del EjA�rcito Argentino CA�sar Milani por delitos cometidos en la A?ltima dictadura. El CELS celebrA? su encarcelamiento. A�Las pruebas que lo inculpan estA?n en el expediente hace dA�cadas. A?Por quA� cree que la detenciA?n sucediA? ahora y no antes?

– Nosotros no celebramos la detenciA?n. Destacamos que la Justicia Federal haya avanzado en el caso. Estamos esperando ver los autos de procesamiento. Las pruebas son fuertes y es una reparaciA?n debida para las vA�ctimas. Pero la Justicia Federal tiene un rA�cord de adecuaciA?n a los momentos polA�ticos que no es recomendable. No es que el juez encontrA? nuevos elementos que no tenA�a antes. Los tenA�a y no los tuvo en cuenta. Ese tema lo discutA� mucho con (el ex secretario de Legal y TA�cnica y ex candidato a vicepresidente) Carlos Zannini, que defendA�a la designaciA?n de Milani cuando laA�objetamos. Era un razonamiento en abstracto. Zannini decA�a que cuando habA�a impunidad bastaba con una denuncia para plantear el pase a retiro de un funcionario militar, pero como funcionaba la Justicia y habA�a castigo, no podA�an tomar una decisiA?n si no habA�a veredicto. Pero eso se sostiene si hay una justicia con pureza al vacA�o, algo que no sucede porque el mismo juez que antes no actuaba, ahora lo detuvo sin siquiera procesarlo algo que no es lo mA?s recomendable. Ahora, que habA�a pruebas, habA�a. CuestionA?bamos que la Justicia no actuaba. Ahora que lo hace estA? bien, pero es el mismo magistrado que no lo hizoA�antes.

– Con la llegada de Cambiemos al poder, A�A?se terminaron las investigaciones penales sobre la complicidad empresarial y civil con la A?ltima dictadura?

– No, pero se hace mA?s difA�cil.

– Esta semana reapareciA? el espA�a Antonio Stiusso. DeclarA? en los tribunales federales de Comodoro Py y acusA? a CFK de haber contado con un servicio de inteligencia paralelo a la ex SIDE conducido por Milani. A?Es verosA�mil para Usted?

– SerA�a bueno que presentase alguna prueba. Hay un dato muy interesante. Cuando Cambiemos era oposiciA?n contra el anterior gobierno, hubo una denuncia contra Milani que provino de un diputado de La Rioja, que es el actual ministro de Defensa, Julio MartA�nez. No encontraron nada. No descarto que alguna cosa pueda haber hecho Milani, pero yo nunca encontrA� una prueba en ese sentido. El Gobierno de ahora tampoco pudo. Y yo nunca he sido un simpatizante de Milani.

LA INTERNA DEL PJ

– Desde que asumiA? Macri, una de sus principales estrategias fue aprovechar y profundizar la fragmentaciA?n del peronismo. Algunos dicen que la debilidad del gobierno de Cambiemos pone dudas sobre el cumplimiento del mandato presidencial de cuatro aA�os. A?Esa hipA?tesis noA�subestima al oficialismo y oculta las limitaciones de la oposiciA?n?

– Jose Torello (jefe de Asesores de la Presidencia) dijo que los toman por tontos y eso les viene muy bien. El Gobierno tiene una debilidad estructural, pero eso no necesariamente les impedirA�a terminar su mandato. Lo que los pondrA�a en peligro es tomar medidas autoritarias o antipopulares, que los partidos de la oposiciA?n no tendrA�an por quA� convalidar. Que Macri no pueda realizar algunos de sus proyectos no significa que no pueda terminar su mandato. Pero tendrA�a que ser una polA�tica mas afA�n con lo que el pueblo votA?. Macri fue votado en segunda vuelta, pero en la primera el pueblo votA? al Congreso. Creo que el planteo de una salida anticipada son argumentos justificatorios de algunos dirigentes polA�ticos que quieren mostrarse responsables cuando estA?n defraudando a quienes lo votaron.

– A?Hay una ausencia de liderazgo de la oposiciA?n que beneficia a Cambiemos?

– No lo sA�, pero luego de una elecciA?n perdida hay un proceso de discusiA?n y realineamiento hasta que surja una conducciA?n partidaria.

– A?Cree que CFK puede concentrar parte de ese liderazgo?

– Puede catalizar a una parte importante, pero no el todo. Lo que nadie sabe es si va a participar o no del proceso electoral de este aA�o. Ahora, si participa, serA�a interesante ver cA?mo se alinean las fuerzas.

– Florencio Randazzo dijo que disputarA? la interna. A?Es un obstA?culo para CFK?

– Si Cristina decide participar, no sA� quA� chances tendrA�a Randazzo, que nunca pasA? del 10 por ciento de aceptaciA?n. Cuando tenA�a todo el respaldo de Cristina, Randazzo llegA? al diez por ciento y era su momento de gloria. La gente no sabe quiA�n es Randazzo. A?QuA� es lo que ha hecho? Fue importante en la recuperaciA?n ferroviaria. Pero como ministro de CFK. Es posible que use eso como capital frente a CarriA?, pero frente a Cristina no lo puede interponer.

 

 

 

 

 

Fuente: letrap

 

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