Berisso: 146 años de historia y de trabajo

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La guerra, la miseria, la falta de oportunidades, fueron fuertes motivos para que pueblos enteros, de diferentes partes del mundo, decidieran buscar un lugar para comenzar una vida distinta. Cuando se habla de Berisso se la califica como un “crisol de nacionalidades” y esto es así porque en su seno se fundieron extranjeros y nativos para seguir juntos la cultura del trabajo.

Históricamente Berisso celebraba el 3 de abril, día en el que en 1957 de decretó su autonomía, esto es su separación de La Plata, de la que hasta ese momento dependía política y administrativamente. Desde 1998 se tomó como fecha de fundación el 24 de junio de 1871. Esto tuvo que ver con la investigación histórica que realizó el entonces concejal OSCAR ALCOBA, recopilando valiosa información, lo que le permitió definir la fecha fundacional en coincidencia con el inicio de las obras de construcción de los saladeros, el día de San Juan, el 24 de junio de 1871. La ardua tarea realizada tuvo como colofón la formulación de la Ordenanza, promulgada el 11 de diciembre de 1998 que fijó definitivamente el nacimiento de Berisso.
Retrocediendo el horizonte temporal diremos que sobre mediados del siglo diez y nueve, JUAN BERISSO, un joven de apenas quince años de edad llegó desde Lavagna (Italia) con su bagaje de ilusiones.
De espíritu inquieto, cuando ya rondaba los cuarenta años, una circunstancia fortuita y desgraciada fue el puntapié inicial de su actividad comercial en estas tierras. La epidemia de fiebre amarilla que diezmó a la población bonaerense obligó al cierre de los saladeros ubicados a la vera del Riachuelo. Para favorecer la radicación en otras zonas, se dispusieron ventajas impositivas. Es así que en 1871, Juan Berisso funda el saladero “San Juan”, en el predio que hoy ocupa el Centro Cívico, en el corazón de la ciudad.
Y así empezó a formarse el “rancherío” de los trabajadores y elípticamente el trabajo fue generando posibilidades de crecimiento. El uso referencial de este nombre fue dándole identidad, aunque no hubiera sido fundada de manera formal.
En los albores del siglo veinte, los frigoríficos impusieron un nuevo color a la actividad laboral. Las tierras comenzaron a ocuparse y la legendaria calle Nueva York fue la pasarela por la que a diario transitaban más de doce mil personas. Y sus “boliches”. Y sus “piringundines”.
De capitales sudafricanos, en 1904 se instaló la primera empresa manufacturera de carnes, “La Plata Cold Storage Co” que pocos años después pasó a ser propiedad de la compañía Swift. La fábrica cerró sus puertas en 1983 provocando una fuerte desocupación en la región. Mientras tanto, en 1915 el otro grande, el Frigorífico Armour dio trabajo a miles de personas. Su desaparición data de 1969. Estos dos colosos se ocupaban de la faena de bovinos, ovinos, porcinos y aves, productos que exportaban congelados, con cortes especiales o cocidos. Se fabricaban fiambres y caldos concentrados.
Debe destacarse también que los frigoríficos fueron una suerte de “madre de industrias” ya que dentro de ellos existían otras actividades fabriles para su abastecimiento. Había fábrica de latas, de cajones, de toneles, de bolsas. Generaban su propia energía y contaban con planta de tratamiento de efluentes, entre otras cosas. La demanda internacional de carne, en virtud de la guerra mundial de 1914, resultó beneficiosa para el despliegue de la actividad.
Un importante rol cumplió la empresa textil “The Patent Knitting Co. Ltda. S.A.” en la que hombre y mujeres de la región conocieron la dignidad del trabajo. Hoy, bajo la modalidad Cooperativa sigue en plena producción, siendo la proveedora de gasa más importante de la zona.
Del mismo modo, la puesta en funcionamiento de la Destilería de YPF en la década del veinte fue un factor importante en la diversificación de los recursos.
La Argentina y el resto del mundo atravesaban situaciones de conflicto. Berisso fue escenario de uno de los grandes momentos de la historia nacional. El 17 de octubre de 1945 miles de trabajadores salieron a la calle para reclamar por la libertad de su líder: Juan Domingo Perón. Más allá de banderías políticas o ideológicas, este movimiento popular marcó un antes y un después en la vida del país.
El 3 de abril de 1957 se creó el Partido de Berisso. Esto significaba su definitiva separación de La Plata. Algunos observadores interpretan que la decisión fue más una estrategia política para atomizar la fuerza del peronismo local antes de las elecciones generales de 1958, aunque destacan la desinteresada participación de vecinos e instituciones que querían un destino separado del de la capital provincial.
Un párrafo aparte merecen las colectividades que desde hace muchísimos años vinieron a este sitio para compartir su cultura y hacer un significativo aporte de trabajo. Bajaron de los barcos cargados de ilusiones y de ganas. Algunos llegaban solos para probar fortuna. Otros se arriesgaban con sus familias, corridos por la guerra, el espanto, la falta de oportunidades. Italianos, albaneses, lituanos, españoles, griegos, árabes, polacos, portugueses, irlandeses, ucranianos, armenios, rusos, búlgaros, eslovacos y checoslovacos, israelitas, yugoeslavos, alemanes, ingleses supieron fundirse con los oriundos de esta tierra para llevar adelante el camino del progreso.
Con la Formación de la Federación de Entidades Extranjeras se consolidó la actividad de todos estos grupos étnicos, circunstancia que llevó a la sanción de la Ley Provincial que declara a Berisso “Capital Provincial del Inmigrante”.
El mes de setiembre es testigo de las multitudinarias celebraciones en la que las colectividades muestran su cultura. Como broche de oro, la elección de la Reina Provincial, embajadora de la cultura y la historia para todo el país y el mundo.
Desde hace unos años, con la conformación de la Cooperativa de Viñateros y se logró revalorizar un producto tradicional, que nació como herencia de los primeros inmigrantes. Hoy el “Vino de la Costa” es conocido en lugares remotos. En el marco de la fiesta que se hace en el mes de julio, gente de diferentes puntos llega a Berisso para degustar y adquirir la típica bebida. Vale mencionar, que la búsqueda permanente de excelencia, llevó a los productores a desarrollar un nuevo producto, trabajo hecho junto a profesionales de la UNLP. Se trata de un vino espumante, hecho con las mismas cepas, conservando su característico sabor.
La producción y desarrollo de los productos artesanales y de su mano el auge turístico atípico en la región. La Feria “Nuestros Artesanos, nuestros productos”, la fiestas del pejerey, de los santiagueños, de los provincianos, la de la cerveza artesanal, “La Nueva York está de fiesta”, son sólo algunas de las muestras que empujan el crecimiento de Berisso, en consonancia con el crecimiento industrial, apreciable en la calle La Portada y otras zonas del distrito.



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