Los Cirigliano y El Grupo Plaza: negocios sucios, colectivos vetustos y funcionarios que no funcionan

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BORRAME CUNADO LEAS ESTO

Con el juicio a Julio De Vido como telA?n de fondo, los hermanos Claudio y Mario Cirigliano preparan una audaz maniobra que otra vez les permitirA�a burlarse de la ley, de la justicia y valerse de vA�nculos con funcionarios pA?blicos para lograr beneficios como en la dA�cada pasada. Mientras, peatones y automovilistas de La Plata permanecen, sin saberlo, indefensos ante el inmenso poder que el clan supo construir, y por lo que se puede ver, sabe mantener.

De acuerdo a lo que pudo averiguar este portal gracias a testimonios de letrados de la secretarA�a de Transporte, los controvertidos socios que manejan el Grupo Plaza, que tiene asignada una ruta entre La Plata y Capital Federal, y que explota la LA�nea 129 , preparan una audaz maniobra que no podrA�a consagrarse si no fuera por la eterna connivencia con el Estado. Una alianza que hizo posible la masacre de Once, y cuya fortaleza aA?n persiste, por lo que pudimos confirmar en base a testimonios y entrevistas.El objetivo de los Cirigliano es desprenderse de sus empresas de transporte, como es de pA?blico conocimiento. Ya se deshizo de los servicios de larga distancia, que vendiA? a la empresa RA?pido Argentino, un cambio de manos que pasA? inadvertido por dos razones: en primer lugar, el estruendoso silencio que puede notarse en relaciA?n a la empresa. Jugosas pautas publicitarias deberA�an ser necesarias para tamaA�o logro. Y en segundo lugar, el juicio por la masacre de Once puso a los hermanos que parasitaron de los subsidios al transporte en la dA�cada pasada en otras pA?ginas que las de la revistas de economA�a.

Se menciona a La Nueva Metropol como una de las posibles firmas que pueden hacerse con la ruta (muy lucrativa, por cierto, y de pA�simo servicio tambiA�n) que une a la capital bonaerense con la ciudad de Buenos Aires y que todavA�a explotan los beneficiarios de las prebendas que les brindA? el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime.

Luego de recibir varias denuncias de vecinos y vecinas que fueron vA�ctimas de choques que la empresa Plaza desconoce haciendo gala de todo su poder y su infinita iumpunidad ,A�InfoA�BLANCOA�SOBREA�NEGROA�pudo averiguar que los Cirigliano utilizan como aseguradora a una mutual: a�?ProtecciA?n mutual de seguros de transporte pA?blico de pasajerosa�?.

PeroA�desde hace meses esa extraA�a mutual (que diversas fuentes vinculan a losA�hermanos subsidados y amigos de Jaime) no paga los daA�os que las vetustas y malolientes unidades de Plaza infringen a particulares en la ciudad de La Plata. Es decir, circulan sin cobertura, en pleno SigloA�XXI. En rigor, usan una cobertura ficticia, una pantalla armada por la empresa.

El modus operandi, de acuerdo a fuentes consultadas, consistirA�a en dilatar negociaciones y no pagar daA�os a terceros perjudicados, mientras negocian cA?mo deshacerse del Grupo Plaza y de la extravagante mutual que supuestamente cubre a la firma.

Tres datos fueron resalatados por una fuente vinculada al gobierno de la Provincia para corroborar esta afirmaciA?n.

En primer lugar, y el ejemplo mA?s contundente, es que desde hace meses la empresa incumple con el pago a particulares por los daA�os que provocan los colectivos de Plaza en La Plata. La maniobra consiste en no remitir a�?el partea�?, o el informe correspondiente de cada accidente a la supuesta mutual aseguradora, y que A�sta responda a las demandas particulares alegando que no reciben el informe de la empresa Plaza.

El descaro y la impunidad con la que se manejan cuentan con precedentes, y muchos, ya se comprobA? con la masacre del Sarmiento en la que murieron 51 personas y mA?s de 700 resultaron heridas.

Por ejemplo, a comienzos de agosto, una unidad (la 1507), conducida por un chofer de apellido Figueroa, destrozA? un automA?vil estacionado en calle 4 y 42, un cero kilA?metro reciA�n estrenado.

La vA�ctima del choque se comunicA? con este portal y detallA? el derrotero que comenzA? aquA�l dA�a. a�?Tuve que enviar mucha documentaciA?n por correo a esa mutual con la que dicen que estA?n cubiertos, pero no sA?lo que es una a�?aseguradoraa�� bastante trucha, que no tiene una lA�nea activa de telA�fono, sino que cuando me apersonA� en la mutual, que funciona en laA�CABA, me dijeron que Plaza nunca habA�a reportado el choque. Peor aA?n, un empleado me confesA? que me convenA�a arreglar mi coche y hacerme cargo de los costos porque nunca me van a pagar, y me advirtiA? que Plaza no envA�a los a�?partesa�� de los accidentes, y que estA?n hartos de escuchar reclamos que jamA?s pueden satisfacer porque los directivos ordenaron dilatar las demandas. TambiA�n me asegurA? que la mutual es insolvente y me insistiA? para que me hiciera cargo del costo del arreglo que tengo que hacerle a mi coche, que fue presupuestado en 28 mil pesos”.

Otro dato que corrobora la versiA?n de que Plaza circula sin un seguro real por La Plata es que desde hace semanas (pudimos confirmarlo con empleados de la empresa que consultamos en la terminal de calle 4 entre 41 y 42) las lA�neas de telA�fono que difunden los Cirigliano estA?n desconectadas, son una ficciA?n, hace rato que no responden a nadie. Ni el 0-800 que promocionan los Cirigliano ni la informaciA?n que se consignan como telA�fonos de contacto funcionan.A�Se rA�en de la gente.

AdemA?s, por si faltaba algo para corroborar la versiA?n que diversas fuentes confirmaron a este portal, una mujer perjudicada por un choque ocurrido meses atrA?s a metros de la Terminal relatA? el pedregoso camino que tuvo que transitar, y en vano.

La mujer asegura queA�nadie en la ventanilla de la empresa quiere dar su nombre, por temor a ser sancionado por los directivos, y las autoridades del Grupo Plaza que cumplen funciones en La Plata mantienen un celoso resguardo de sus identidades. Parecen saber la tormenta que se avecinaA�, las maniobras de los Cirigliano, las estafas a las vA�ctimas de los autos daA�ados, y la posibilidad de que en breve la empresa levante campamento y deje un tendal de perjudicados”.

Entretanto, la empresa desoye los reclamos de organismos pA?blicos que canalizan algunas demandas, lo que demuestra que el poder de lobby de los Cirigliano permanece intacto, y la impunidad con la que hicieron negocios durante largos aA�os conserva todo el vigor.A�Nunca faltan funcionarios que no funcionan, al contrario , eso es lo que sobra.

Y por si esto fuera poco, este portal accediA? a otro testimonio que da cuenta de mA?s maniobras que permanecen tapadas por un extraA�o velo de impunidad: ejemplos sobran.

Hace un mes, una unidad que llegA? a La Plata en horas de la madrugada abandonA? a los pasajeros en calle 1 y 43, y encima durante una noche de lluvia. Mientras a�?vaciabaa�? el micro, el chofer casi golpea a un pasajero que se quejA?.

Ese mismo pasajero fue a hacer la denuncia a laA�CNRT, y cuando contactA? a una empleada recibiA? por toda respuesta: a�?Le aconsejo que no gaste tiempo y dinero en un reclamo que no llegarA? a ningA?n lado”, y tambiA�n la mujer confesA?: a�?Para que se dA� una idea, Plaza no estA? funcionando con cobertura de seguros contra terceros en todo el distrito, aunque en realidad declara a una mutual como aseguradora, pero no paga ningA?n choquea�?. Fue entonces cuando comenzamos a elaborar este informe.

Nunca recibimos una respuesta en la terminal de La Plata de parte de directivos de Plaza por una simple razA?n: se esconden, no dan sus nombres, nadie sabe quiA�nes son y conservan su anonimato cuidadosamente.

Empleados de otra empresa que tambiA�n funciona en la Terminal expresaron ante nuestra consulta que a�?Plaza se convirtiA? desde hace meses en una firma fantasma, con empleados que venden boletos y choferes que no controla nadiea�?.

El perjudicado por el choque que mencionamos pA?rrafos arriba, ocurrido en calle 4 y 42 , intentA? comunicarse con el chofer que le destrozA? el auto nuevo que con mucho esfuerzo logrA? comprar. Es un empleado de apellido Figueroa, que de puA�o y letra consignA? sus datos en un papel (ver imagen) y desapareciA? sA?bitamente. Se habla de que lo trasladaron a la localidad de Ranelagh.

a�?No me atiende el telA�fono, y si llamo desde otro nA?mero tampoco responde. Creo que hasta cambiA? de lA�nea, porque comprobA� que efectivamente tenA�a ese telA�fono en el momento en que embistiA? brutalmente a mi auto estacionadoa�?, relatA?.

TambiA�n asegura tener unos 30 testigos que podrA�an dar cuenta de que el chofer parecA�a visiblemente cansado. a�?Rompen los autos porque no tienen mucha capacidad de maniobra para andar en calles tan angostas, y si encima le sumA?s a eso que no descansan lo que corresponde, y que algunos hasta han sido denunciados por muchos pasajeros por diversas irregularidades, como superar la mA?xima permitida en la autopista y hasta oler a alcohol, el resultado estA? cantadoa�?, comentA?.

No obstante, en opiniA?n de quien relatA? ese incidente el chofer de apellido Figueroa, que ahora parece haber pasado a la clandestinidad, se veA�a muy cansado. Los testigos lo observaron a�?fuera de sA�, muy nervioso y agotadoa�?. Era un viernes a las 20.30.

La vA�ctima se apersonA? al dA�a siguiente en la Terminal para hacer la denuncia en la empresa y a laA�CNRT. Nadie querA�a atenderlo. EsperA? pacientemente al chofer, vio una hora despuA�s que se subA�a a otra unidad, lo encarA?, y Figueroa (el colectivero) le indicA?: a�?El lunes andA? al barrio El Mercadito que ahA� te van a atendera�?. Nunca mA?s lo vio. En laA�CNRTA�no nos pudieron confirmar si ademA?s tienen denuncias por acoso callejero. En este caso serA�a acoso en el colectivo. Muy grave si se comprobara. Da cuenta de unA�dejar hacerA�que explicarA�a parte del desaguisado en el que andan los Cirigliano y su barra de directivos sin nombre ni apellido.

Entretanto, cientos de colectivos circulan a diario desde La Plata hasta Buenos Aires en condiciones deplorables, sucios, malolientes y colmados de pasajeros. Para los usuarios frecuentes es un castigo insufrible tener que utilizar esa empresa. Pero tambiA�n hay miles de automovilistas, o decenas de miles de peatones que circulan a diario por esta ciudad a merced de lo que hagan los viejos colectivos rojos de los Cirigliano.

Mientras, los organismos pA?blicos miran hacia otro lado. Transitan la huella de Once: impunidad y desidia, con el riesgo de provocar otra tragedia al amparo de un Estado ausente.

Como dato de color basta consignar que hace una semana un joven que sufriA? la pA�rdida de una puerta de su automA?vil por un Plaza que circulaba a alta velocidad sobre calle 3, entonces colocA? carteles en las inmediaciones de la Terminal que decA�an: a�?Si ve venir un Plaza a�� LA�nea 129, huya, pueden chocarlo. No estacione en esta cuadraa�?.

Son relatos cuya trama se repite caso tras caso. OjalA? no haya que esperar hasta otra tragedia para que los Cirigliano y susA�agentes locales de identidad reservadaA�den alguna respuesta ante tamaA�a impunidad y desvergA?enza.

Fuente:A�infoblancosobrenegro

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