Espinoza quedó solo y La Cámpora pierde dominio sobre los intendentes bonaerenses

Buscan convertirlo en el chivo expiatorio de un acuerdo que golpea a Cristina Kirchner.

ELECCIONES PJ Espinoza quedó solo y La Cámpora pierde dominio sobre los intendentes bonaerenses

Los dirigentes de La Cámpora están furiosos con Fernando Espinoza. Mientras señalan al matancero como el culpable de la derrota por la puja interna para conducir el PJ Bonaerense, admiten que el acuerdo cerrado anoche tendrá un impacto en el futuro político de Cristina Kirchner.

La versión que buscaron difundir desde la agrupación de Máximo Kirchner es que no se metieron en la batalla. “Cristina dijo que las candidaturas las tenían que arreglar los intendentes”, dicen en La Cámpora para justificar que no les dieron ni siquiera un lugar en la lista y desligarse del “papelón” del matancero.

En rigor, la ex Presidenta sabía que no tenía fuerza política suficiente como para imponer un candidato con lista única, pero siempre apoyó a Espinoza para que enfrentara a la liga de intendentes “renovadores” que ahora encabeza Gustavo “Tano” Menéndez.

Cristina no se mantuvo al margen de la interna del partido sino que operó activamente para evitar que el candidato fuera Menéndez y luego intentaron impugnar su lista. Pero la derrota no arrancó con el fracaso por imponerse en la conducción del PJ, sino que tuvo su antecedente en la discusión del presupuesto bonaerense.

La línea de Cristina -instrumentada a través de La Cámpora y Espinoza- era no votarlo, pero no lo logró. Esa derrota tuvo una tarde célebre cuando Espinoza convocó a todos los intendentes a una reunión en la Legislatura y se la vaciaron.

Del fracaso de Espinoza salió airoso Martín Insaurralde, quien se hizo cargo de la negociación con la gobernadora María Eugenia Vidal. El lomense ofició como articulador para juntar los votos y que el presupuesto fuera aprobado sin mayores conflictos.

Al día siguiente, Insaurralde recibió a Vidal en Lomas. Esa semana se cerró el acuerdo entre la gobernadora y los intendentes por los fondos para sus distritos, mientras el lomense se catapultó como el nuevo interlocutor con el poder bonaerense en nombre de sus pares.

Después de esta sucesión de derrotas en la interna, llegó la elección del PJ Bonaerense, de la que Cristina dijo querer mantenerse al margen pero siempre impulsó a Espinoza para que extremara la presión y resultara reelecto.

La ex Presidenta sabía que podía contar con el matancero: su lealtad lo llevó incluso a entregar a Florencio Randazzo el sello del partido en la última elección, en una estrategia para que Cristina fuera candidata.

Ahora dicen en La Cámpora que Espinoza “hizo todo mal” porque se encaprichó en su candidatura. Es que, cuando vieron que Menéndez y Gray ya tenían armada una lista para competirle con el apoyo de la mayoría de sus pares, Máximo dio la orden al camporista de Moreno, Walter Festa, para que abandonara a Espinoza en la contienda. De ese modo, el matancero se quedó solo.

Espinoza resistió como pudo e intentó impugnar la lista de Menéndez, con la colaboración de Wado de Pedro y Landau. La jugada no salió bien y Espinoza anoche terminó cediendo en la pulseada y negociando un lugar para Verónica Magario, mientras él se quedó con la presidencia del congreso partidario.

 

Fuente: lapoliticaonline



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