Caso Chocobar: La ideologA�a mata

El presente artA�culo pretende inscribirse como uno mA?s de los tantos de opiniA?n sobre el hecho, pero ademA?s cumplir la cuota que A�ste suscita y lo hace tal: promover un pensamiento crA�tico y reflexivo en sus lectores. Ahora sA�, permA�tanme dar un breve resumen sobre los hechos de los cuales voy a dar opiniA?n.

El caso Chocobar reinstaurA? el debate en argentina sobre el actuar policial y las distintas teorA�as que existen en el derecho penal sobre cA?mo debe ser el cumplimiento de la ley, mA?s aA?n cuando el mismo presidente de la NaciA?n y sus funcionarios se involucraron activamente en el caso. Varios tA�rminos volvieron a inundar la escena mediA?tica argentina, entre ellos: punitivismo, garantismo, abolicionismo, gatillo fA?cil, inseguridad (A�ste siempre presente), el quehacer policial, entre otros.

El 8 de Diciembre un delincuente de 18 aA�os le sustrae la cA?mara fotogrA?fica a un turista estadounidense (Joe Wolek)A�que paseaba por el barrio de La Boca disfrutando de este emblemA?tico lugar, no sin antes asestarle diez puA�adas que lo dejaron al borde de la muerte de no ser por la intervenciA?n primero de un policA�a de civil (Luis Chocobar) y luego de los mA�dicos que lo operaron y salvaron del trA?gico final.

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El delincuente, luego de ser sorprendido por el policA�a, escapa y es perseguido por ciudadanos que circulaban la zona mientras el policA�a socorre al turista. Luego de asegurarse que otras personas podA�an cuidar de A�l hasta que lleguen los mA�dicos, Chocobar comienza una persecuciA?n por al rededor de dos cuadras que termina con dos balazos que impactaron uno en la regiA?n lumbar y otro en el muslo del malviviente que culminan con la muerte de A�ste.

El policA�a Chocobar pasA? las siguientes 48 horas en un calabozo acusado de homicidio en ocasiA?n de usar en exceso la violencia para atrapar a los delincuentes. Fue liberado, pero su juicio prosiguiA? y el juez del Juzgado de Menores NA� 1 de la Ciudad de Buenos Aires, Enrique VelA?zquez, le trabA? un embargo por 400 mil pesos, con independencia de la continuidad de las actuaciones por la acusaciA?n de homicidio.

La polA�mica del caso no reside en la primera intervenciA?n del policA�a al evitar la muerte del turista, tampoco en haberlo perseguido para intentar deterlo, sino en el trA?gico final al usar el arma de fuego ante un delincuente que portaba arma blanca y que los disparos fueron cuando el delincuente se encontraba corriendo de espaldas. Y para avivar la polA�mica y el consiguiente debate, Mauricio Macri lo hace ya un tema polA�tico al recibir a Luis Chocobar y brindarle todo su apoyo antes de que se conozcan las filmaciones del hecho.

En la Argentina sufrimos 12 aA�os de Kirchnerismo, lo cuA?l desembocA? en catastrA?ficas medidas econA?micas pero sobre todo culturales. Un progresismo sin sustento empA�rico de progreso inundA? la cultura del pA?is y principalmente a las familias mA?s vulnerables dejando un resultado que sumado a la presencia del mutante ideolA?gico de Eugenio Zaffaroni en su faceta garantista/abolicionista desembocA? en una enorme crecida de olas de inseguridad.

Claro, cuando a los criminales se les da incentivos desde lo judicial como la llamada “puerta giratoria”, salidas transitorias y el atamiento de manos a los policA�as que los deja incapaces de actuar a la hora de hacer valer la ley A?CA?mo no desembocar en tal grado de inseguridad? Ni me hace falta mencionar que un jefe de gabinete de ese gobierno dijo que sA?lo era una sensaciA?n.

Habiendo expuesto esto, lo cierto es que aunque estA� la prueba en vA�deo de que al delincuente le dispararon por la espalda, queda por determinar si anteriormente no habA�a amenazado al policA�a con tener un arma de fuego, hecho que ameritarA�a una respuesta de este tipo. De todos modos me parece poco acertado el gesto del presidente de recibirlo en la Casa Rosada, quedando la duda de su obrar.

Lo que Macri quiso hacer fue un gesto que dA� el mensaje a que los policA�as actA?en antes de correr el riesgo de ser asesinados por un delincuente o que los asesinados sean sus defendidos.

Si bien el caso elegido para dar este gesto fue poco acertado, el mensaje debe valer de igual manera para todos aquellos uniformados que como Chocobar se enfrentaron a una situaciA?n similar, cosa que pasa todos los dA�as, y que el mensaje tambiA�n llegue a los ciudadanos que quieren ser protegidos.

Obviamente, siendo fiel a sus propios intereses electorales, le da de comer a la opiniA?n pA?blica que en su mayorA�a avala el cumplimiento estricto de la ley y el actuar policial conforme a la ley.

Lo que sA�, deberA�an abstenerse de opinar todos aquellos que avalaron las polA�ticas populistas que nos llevaron a esta situaciA?n de tener miedo al salir a la calle, hipA?critas que si no se hubieran opuesto a la utilizaciA?n en el paA�s de las famosas pistolas Taser existen altas posibilidades de que el joven no hubiera muerto.

Le recuerdo al lector que estas pistolas habA�an sido autorizadas en la Ciudad de Buenos Aires ya que son armas no letales que inmovilizan a la persona a travA�s de descargas elA�ctricas que no afectan la salud, pero luego se dio marcha atrA?s porque la oposiciA?n los corriA? con el tA�tulo de que “volvA�a la picana”.

Para cerrar y no concluir ya que mi intenciA?n es dejar al lector seguir pensando sobre el tema, voy a esbozar algunas preguntas.

A?QuiA�n es la victima y el victimario?

A?QuA� hubiera pasado si el delincuente no hubiera muerto a causa de los disparos?

A?Y si el que morA�a era el turista?

Fuente: VisiA?n PolA�tica



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