“La matemática es una herramienta poderosa que puede ayudar a la sociedad”

Yerimen Arias, un joven tolosano de 23 años, se va convirtiendo en todo un especialista en resolver problemas, y lo demostró en competencias con universitarios de distintas partes del mundo

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“Los científicos no son criaturas extrañas de otro planeta! Son seres humanos normales y normales; hacen errores y a veces necesitan ayuda”.

El campus del Bosque, donde se mezclan los sueños estudiantiles saliendo y entrando de cinco edificios modernos, lo tiene a Yerimen desde 2013, a paso seguro, “aunque la primera vez que entré me temblaron las piernas, al Aula Magna la comparo con la entrada al Coliseo Romano”.

Desde hace tiempo, junto a sus examenes, participo en olimpíadas matemáticas.

Recientemente, el joven de Tolosa se colgó la medalla de bronce en una competencia Iberoamericana interuniversidades, que organizó el Centro de Investigación Matemática de México (CIMAT). Y otro resultado impactante, fue que la Competencia Interuniversitaria Matemática Argentina (CIMA) fue el mejor representante de la UNLP en los últimos veinte años.

Nombre mapuche, que significa ágil. “Mi familia eligió este nombre mapuche y los amigos me llaman Turco” (risas). De convicciones fuertes a los 23 años, de ideales y espíritu que invitan a abrir una puerta linda al futuro. Y que, a la hora de predecir, no suele fallar (por algo será que está en el mundo de los cálculos): En tercer grado le decía a mi familia ‘voy a estudiar matemática y a partir de quinto quiero ir a las olimpíadas”.

¿Como recibiste el premio?

-En la facultad, como institución, no hubo tanto acompañamiento, pero sí del departamento de matemáticas, profesores y otras personas me han felicitado en los pasillos.

-¿Se nace o se entrena para brillar en una olimpíada matemática?

-Hay un mito y es que ‘se nace con ciertas aptitudes’. No es así. El cerebro se entrena como los jugadores de fútbol lo hacen en lo suyo, uno adquiere la agilidad o la pierde en esto de resolver problemas.

-¿De qué se trata?

-El espíritu de la olimpíada apunta a ver cómo representamos y encaramos una misma situación, como resolver un problema en cuatro minutos. Así como hay gente que resuelve crucigrama, sopa de letras. Y es divertido. Puede que como tiempo libre nos sentemos a pensar un problema, que por ahí no te sale.

-¿Cómo ve la enseñanza de esta materia en los colegios?

-Se enseña la parte más aburrida, es como que en lengua solo te explicaran las reglas ortográficas, pero nunca pases a escribir, entonces, de qué me sirve poner tildes sino estoy produciendo algo concreto. La matemática es como un arte. Hago un paralelo con un albañil: el tener herramientas no hace nada, es la práctica lo que hace la calidad final. Y en Olimpíadas Matemáticas, alguien con menos herramientas le puede ganar a quien se está por recibir.

-Y así muchos pibes se aburren

-Claro, es complicado que a alguien le divierta la matemática de la escuela, porque desde el primer grado te entrenan para ser una calculadora, y nunca vas a llegar a ser más rápido. Lo que está bueno es que sepas cómo funciona, que hay detrás, y empezar a aplicarla. No se transmite cómo se puede aplicar en la vida. Otra cosa, hay un descuido constante del sistema educativo en general en lo que respecta a la geometría, que para los chicos es híper divertido. Pero se la patea para fin de año y como los tiempos aprietan siempre se termina no dando.

-¿Un sueño?

-La matemática es una herramienta muy poderosa que podría ayudar un montón a la sociedad. Tal vez esos sueños estén en el aporte a la orientación, al perfil que se le da al matemático como investigador. No hay muchos interesados en eso, sino en desarrollar teoremas que tal vez en 200 años sirvan, y ha pasado muchas veces, como cuando para armar el primer tomógrafo se usaron conocimientos geométricos que tenían casi dos mil años.

Su primer problema resuelto

Cuando iba a 5to grado, Yerimen debutó en una olimpíada matemática. En un papel, leyó el siguiente “problema” que lo puso a prueba. Se lo recitó de memoria a Hoy, mientras afuera caía una llovizna de esas que se prestan para el estudio.

“Se tiene una tostadora que tuesta hasta 2 rodajas de pan a la vez. Pero tarda 1 minuto en tostar cada lado (independientemente de si se ponen de a 1 tostada a la vez o de a 2). ¿Cuánto es el mínimo tiempo necesario para tostar ambas caras de 3 rodajas de pan?

Contra la intuición, la respuesta es 3 minutos, no 4.

Fuente: Hoy



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