El acuerdo con el FMI cosecha rechazos y deja por el piso la gestión de Macri

El acuerdo stand by con el FMI, del que todavía no se conoce su letra chica, viene siendo celebrado por los miembros del Gobierno de Cambiemos como un claro apoyo de la comunidad internacional a la estrategia del presidente Mauricio Macri de poner a la Argentina “en el mundo”, pero a nivel popular no ha hecho más que profundizar la desconfianza y el pesimismo en el futuro económico del país y en la capacidad del oficialismo de llevar el barco a buen puerto.

Una reciente encuesta nacional del Centro de Estudios y Opinión Pública (CEOP) sobre 1200 casos en todo el país, indica que el 66,8% de los argentinos evalúa como negativa la gestión de Mauricio Macri, mientras que apenas el 32,8% lo hace de manera positiva.

Cuando se preguntó por el acuerdo que se conoció la semana pasada, por el cual la Argentina obtuvo un préstamo de US$ 50.000 millones del FMI, el 74,1% de los consultados evalúa como perjudicial la vuelta del país al Fondo y solo el 20,7% la califica como beneficiosa.

En este marco, cabe señalar que el 33 % de encuestados que dijeron ser votantes de Cambiemos también considera el acuerdo perjudicial para los intereses nacionales.

La evaluación sobre la situación económica también recoge resultados en contra para la actual administración; ya que un 74,9% de las respuestas fueron negativas, con un 24,8% de opiniones positivas.

En sintonía, el 69 por ciento de los consultados sostiene que los aumentos en los servicios son excesivos; en tanto el 60 por ciento considera que la oposición estuvo bien en el Congreso con la aprobación de la ley que limita los aumentos de tarifas.

El informe de la consultora que dirige Roberto Bacman además avanza sobre un eventual escenario electoral para el año próximo. El 31,5% estaría dispuesto a apoyar una opción oficialista si los comicios presidenciales fueran hoy, mientras que un 47,8% se inclinaría por una alternativa opositora.

La tarea para revertir la percepción social sobre el acercamiento al FMI es una de las cuestas que deberá sortear el Gobierno nacional, en medio de una inflación que no cede de la mano de un dólar que sigue subiendo, y de las presiones de los sindicatos que ven como se licúa el poder de compra de los salarios.

Mientras tanto, desde Cambiemos apuestan a pasar el mal trago y llegar a fin de año con la economía estabilizada y con signos de recuperación, como para empezar el año electoral de 2019 con alguna perspectiva de éxito.



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