City Bell: Regimiento 601 incorpora soldados, y se rumorea “re-activación”

Vecinos que viven en las cercanías del Batallón de Comunicaciones 601 de City Bell, desde hace unas semanas ven que el predio se “activó” súbitamente: el ingreso y egreso de camiones y personal es visiblemente superior al que hubo durante, por lo menos, los últimos 10 años. Están ingresando jóvenes para integrar la tropa de combate.

City Bell.. Regimiento 601 incorpora soldados, y se rumorea re-activación

Varios vecinos y vecinas observaron movimientos nada habituales en el inmenso predio que ocupa el Regimiento 601 de Comunicaciones, cuyo ingreso está ubicado sobre la calle Güemes, entre el Camino Centenario y el Belgrano, y que tiene una puerta frente a la estación de servicio YPF emplazada sobre el Camino.

Las versiones daban cuenta de intensos movimientos de camiones, camionetas y personal en el lugar, que ocupa unas 106 hectáreas en una de las zonas más caras del Partido de La Plata.

Desde que el servicio militar dejó de ser obligatorio, de acuerdo a los testimonios de quienes viven en la zona, hubo dos etapas, antes de esta repentina “reactivación”.

Apenas se profesionalizó la tropa se empezaron a ver soldados de ambos sexos que, en las horas de ingreso y egreso, aguardaban en la estación de trenes, o esperaban algún colectivo con dirección a la zona sur del conurbano.

Era la década del 90 y todavía en esa dependencia militar había cierta actividad, aunque con el correr de los años y tras los sucesivos ajustes en el presupuesto de las Fuerzas Armadas casi quedó “desierto” el cuartel. Ya no se vieron, casi, los ingresantes rapados y de trajes impecables , e incluso hubo épocas en las que el pasto que puede verse desde el alambrado perimetral del Regimiento se veía en estado de abandono, una postal que de alguna manera daba cuenta de que el lugar estaba en estado de latencia, apenas.

Y llegaron los brotes verdes

Luego de que este portal recibió las inquietudes de lectores y lectoras que notaron la “reactivación” del regimiento, nos acercamos para tomar contacto con alguna autoridad.

Vayan a hablar al Ministerio de Defensa”, dijeron con tono militar, es decir, sin ganas de debatir opciones más a nuestro alcance que la de localizar a algún funcionario del experto en submarinos y/o comunicaciones con uso de tecnología de punta , Oscar Aguad, el marino.

El viernes se entrevistó a un suboficial con el compromiso de no publicar una foto en la que aparece, y que tomamos desde la calle Güemes, mientras hacía guardia a unos 20 metros del alambrado perimetral, entre los árboles y semi tapado por el pastizal, una imagen nada frecuente meses atrás.

Lejos de comprender las razones por las que se “reactivó” el cuartel, el uniformado nos contó: “Está ingresando gente sin parar. Éramos unos 40 miembros de tropa, es decir, soldados, y ahora se van a incorporar unos 60 más en una primer tanda. Ya están haciendo la revisación médica. Los que sean aptos comenzarán inmediatamente el entrenamiento”, agregó.

Le preguntamos por qué se está viviendo en el lugar esa suerte de “reapertura”, y nos explicó, simplemente: “No tengo ni idea”, y como rezan los manuales castrenses, nos aconsejó que se lo preguntáramos a algún superior.

Seguimos la charla y el soldado relató quees cierto que hay más camiones que entran y salen del predio”, y lo atribuyó a “la incorporación de mucha gente nueva”.

Otro suboficial detalló: “Hay que presentarse de 08.00 horas a 12.00. En el lugar se entrega un formulario que el o la interesada debe llenar para que sea incorporado a un listado de próximas tandas que ingresen. La que en estos momentos está siendo evaluada médicamente alcanza a unas 60 personas, que luego harán la instrucción que les corresponde. No se puede tener más de 24 años de edad”.

En síntesis, había unos 40 soldados operativos y ese número se incrementó repentinamente. No existió, de acuerdo al testimonio de los soldados entrevistados un reclutamiento tan importante desde los últimos 10 años.

Incluso, el ingreso de camiones y camionetas , de acuerdo a lo que pudimos averiguar, tiene que ver no sólo con la provisión de insumos sino con refacciones menores que se están haciendo en el predio.

Acá puede haber alojamiento para unas cien personas más, la capacidad no es tan grande” , comentó el soldado que observaba entre el pastizal.

Los primeros tres meses los ingresantes cobran 7 mil pesos, y una vez que son incorporados definitivamente alcanzan salarios de 16 ó 17 mil pesos, según cada caso”, finalizó el entrevistado.

 

Fuente: infoblancosobrenegro.com



Notas relacionadas

Dejá tu comentario