El obispo de Luján desmintió a Moyano: “el Papa no tuvo ninguna injerencia”

El arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Agustín Radrizzani, tuvo que salir a desmentir a los Moyano y aseguró que el Papa Francisco no tuvo nada que ver con la organización de la misa del sábado pasado, donde confluyeron el sindicalismo combativo, el kirchnerismo y los intendentes bonaerenses.

Radrizzani quedó en el ojo de la tormenta luego de que Pablo Moyano declaró el domingo que “sin duda no se podría haber hecho esta movilización sin la venia del Papa”. Sus dichos fueron respaldados este lunes por su hermano Hugo y por el canillita Omar Plaini.

“El Papa Francisco no ha tenido ninguna injerencia, la decisión de realizar la celebración fue absolutamente mía”, aclaró Radrizzani en un comunicado que se vio obligado a publicar tras las críticas que recibió en las últimas horas y luego de que sectores del oficialismo lo acusaran de prestarse a una demostración de fuerza de los Moyano en medio de su disputa con la justicia.

Al respecto, el obispo señaló que “no hubiese sido pertinente negarme al pedido que me hicieran hace 40 días ya que valoré como muy positiva la intención era rezar por la paz, el pan y el trabajo”. “Mi propósito, expresado en la homilía, fue propiciar una súplica confiada a Dios para favorecer un clima de diálogo que nos ayude a superar las dificultades que sufren muchos argentinos”, continuó.

“Nunca tuve la intención de apoyar ni a un partido, ni a una ideología, ni a personas concretas”, explicó en clara referencia al tono de los participantes en la misa, acaso el sector más duro de la oposición. En una breve declaración a Clarín, Radrizzani aseguró: “el Papa no me habló ni yo lo llamé”.

Las especulaciones en torno de un apoyo de Francisco y la Iglesia argentina a los Moyano aumentaron además por la reunión que la semana pasada mantuvo el líder camionero con el titular de la Pastoral Social, Jorge Lugones, otro obispo cercano a Francisco.

 

La desmentida acerca de la presunta “venia” a la movilización también fue expresada por dirigentes muy cercanos al Papa como Julián Domínguez y Eduardo Valdez. “Francisco no tuvo nada que ver con la organización de esto, fue un pedido nuestro”, aseguró el ex presidente de la Cámara de Diputados. “Que el Papa es el que decide cada movimiento de la Iglesia, le juro que no es así”, dijo por su parte el ex embajador en el Vaticano.

En tanto, desde la Iglesia también surgieron críticas a Radrizzani y la presunta injerencia del Papa en la organización. “Sería bastante lamentable que así fuera”, declaró el obispo de la ciudad cordobesa de San Francisco, Sergio Buenanueva. “Ese no es el rol de la Iglesia para la vida de nuestro país”, agregó.

“Hay que cuidar el modo de intervenir en la vida pública. Hay una gran molestia en muchos sectores de la Iglesia, porque hay una indebida identificación de la Iglesia con el peronismo. Hay posturas personales legítimas, pero que no puede trascender a otro nivel sobre todo en los pastores. Yo soy pastor de unos y de otros”, sostuvo Buenanueva.

Fuente: LaPoliticaOnline



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