Desigualdad en aumento: la brecha entre ricos y pobres en el mundo sigue creciendo

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Por Iván Weissman

Las 26 personas más ricas del mundo concentran más del 50% de la riqueza mundial y el año pasado su fortuna aumentó en un 12%, el equivalente a US$ 2.500 millones diarios, mientras la de la mitad más pobre de la población mundial se redujo en un 11%.

Las cifras las revela el informe anual de Oxfam Internacional que coincide con el inicio del Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, donde están reunidos los principales líderes políticos y económicos del mundo, y se publica en medio de un intenso debate global acerca de la desigualdad y la justicia tributaria. El informe dice que la creciente brecha entre ricos y pobres está alimentando la indignación de los ciudadanos en todo el mundo y son una amenaza a la estabilidad social.

El informe, titulado “Bienestar público o beneficio privado”, muestra cómo la creciente brecha entre las personas ricas y pobres está poniendo en peligro la lucha contra la pobreza, perjudicando nuestras economías y alimentando la indignación de las ciudadanas y ciudadanos en todo el mundo.

El informe advierte que los Gobiernos están exacerbando la desigualdad al no dotar los servicios públicos, como la educación y la salud, de la financiación necesaria, al conceder beneficios fiscales a las grandes empresas y las personas más ricas, y al no frenar la elusión fiscal. El informe también afirma que la creciente desigualdad afecta especialmente a las mujeres y las niñas.

Fuente: Oxfam

Algunas cifras relevantes:

  • Desde la crisis económica de 2008, el número de multimillonarios se ha duplicado y en tan solo el último año su riqueza aumentó en US$ 90.0000 millones.
  • La riqueza está cada vez más concentrada: en 2018, 26 personas poseían la misma riqueza que 3.800 millones de personas, la mitad más pobre de la humanidad; en 2017, esta cifra era de 43 personas.
  • La fortuna de Jeff Bezos, fundador de Amazon y el hombre más rico del mundo, se disparó y el 1% de su fortuna equivale a la totalidad del presupuesto sanitario de Etiopía, un país donde viven 105 millones de personas.
  • Si el 1% más rico pagase solo un 0,5% más de impuestos sobre su riqueza, podría recaudarse más dinero del necesario para escolarizar a los 262 millones de niñas y niños que actualmente no tienen acceso a la educación, y proporcionar asistencia médica que podría salvar la vida de 3,3 millones de personas.
  •  En 2015, tan solo cuatro centavos de cada dólar recaudado a través de impuestos correspondían a impuestos sobre la riqueza, el impuesto sobre sucesiones o sobre la propiedad. Estos tipos de impuestos se han reducido o incluso eliminado en un gran número de países ricos y apenas se aplican en los países en desarrollo.
  • También se han reducido drásticamente los tipos impositivos aplicables a las grandes empresas y a las grandes fortunas. Por ejemplo, en los países ricos, el tipo marginal máximo en el impuesto sobre la renta personal se ha reducido, pasando del 62% en 1970 al 38% en 2013. En los países en desarrollo, el tipo marginal máximo en el impuesto sobre la renta personal se sitúa, en promedio, en el 28%.
  • En algunos países, como Brasil, el 10% más pobre de la población dedica al pago de impuestos un porcentaje mayor de sus ingresos que el 10% más rico.
Fuente: Oxfam

La realidad de América Latina

  • El equipo de Oxfam también realizó cálculos para América Latina y el Caribe, donde mientras aumentó la riqueza de los multimillonarios, la pobreza extrema continuó creciendo, alcanzado su nivel más alto desde 2008 y afectando a 62 millones de personas (10,2% de la población).
  • La fortuna acumulada de los mutimillonarios de la región asciende a US$ 414.000 millones, un monto mayor al PIB de casi todos los países de la región, excepto Brasil, México y Argentina.
  • El 10% de los más ricos paga solo un 4,8% de impuesto sobre la renta, aunque debería pagar en promedio un 28%.
  • Con el dinero que las empresas dejan de pagar cada año por beneficios fiscales en el impuesto sobre la renta, se podría contratar a 93.000 médicos en Guatemala o 349.000 en Brasil, construir 120.000 viviendas en República Dominicana o 70.000 en Paraguay, y contratar a 94.000 docentes en Bolivia o 41.000 en El Salvador.

El informe también señala que los servicios públicos sufren un déficit crónico de financiación o se subcontratan a empresas privadas que excluyen a las personas más pobres. En muchos países, los servicios de educación o salud de calidad se han convertido en un lujo que solo se pueden permitir las personas ricas.

Fuente: https://www.redaccion.com.ar/

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