lunes 28 de septiembre de 2020 - Edición Nº3474

General | 24 mar 2020

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Puños de acero pidió disculpas: final feliz para durísimo ataque discriminatorio


La familia Casajuz le envió un video a Diego Lizarraga para pedirle disculpas por las barbaridades que el padre de Ezequiel (quién recién llegado de Brasil y sin guardar la cuarentena correspondiente se fue al hospital y al banco), le dijo al joven guardavidas y estudiante de medicina en plena calle hace dos días en Ensenada cuando Diego aseguró que iba a denunciar a su hijo por violar el aislamiento. Se trata del caso que Primera Página publicó ayer con el título “Guardavidas agredido por denunciar que su vecino que llegó de Brasil fue al banco y hospital sin avisar”.

 

El último domingo, Carlos Casajuz, con un llamativo y letal puño de acero enfundado en su mano derecha, trató de golpear en la cara varias veces al denunciante, que esquivó las trompadas y a pesar de su contextura física muy superior y su juventud, nunca respondió a las agresiones y solo procedió a filmar los hechos para luego darlos a conocer a través de sus redes sociales. También le propinó una serie de irreproducibles ataques discriminatorios a la sexualidad y lo amenazó reiteradamente de muerte.

El hecho, ventilado por nuestro portal de noticias, causó gran repercusión en Ensenada y en toda la región, con innumerables muestras de apoyo a Diego y un fuertísimo repudio a Carlos, lo que habría motivado un rápido y contundente cambio de actitud del atacante y su esposa, que decidieron de inmediato pedirle disculpas a Diego. Y como en estos tiempos de coronavirus no es posible acercarse a otras personas, prefirieron mandarle un video muy emotivo y sincero, que la víctima de semejante acto de discriminación recibió muy bien. Luego lo publicó en sus redes sociales y escribió un texto aceptando el perdón pedido por Carlos y Ana, e instando a sus seguidores y amigos a adoptar la misma actitud.

Muy afectados por lo ocurrido, Natalia y Ezequiel, los hijos de la pareja de ancianos y dos excelentes personas, quisieron dejar claro que ellos no piensan ni parecido a los dichos propinados por su padre a Diego y habrían sido los principales inspiradores del video de disculpas. Lo cierto es que ese momento oscuro y lamentable ha llegado a un final feliz. Carlos y Ana pidieron sinceras disculpas, al borde del llanto, y Diego las aceptó con notable altruismo. El barrio está en orden; podemos guardar cuarentena en paz.

 

EL POSTEO DE DIEGO

“Hola: Quiero compartir con toda la gente que me apoyó, las disculpas de Carlos y Ana después de haber sido agredido verbalmente y discriminado. Yo no soy una persona rencorosa, acepto las disculpas, así como también les pido a todos los que me apoyaron que acepten las disculpas de estas personas. Quiero también dirigirme a sus hijos Natalia y Ezequiel Casajuz, que ellos no son responsables de las acciones de sus padres. Que su hijo en este caso si violó o no el aislamiento no lo hizo a propósito, y les pido a todos que en estos momentos de tensión, de alarma, estemos unidos; que no ocurran más estos hechos de violencia y discriminación. De esta salimos todos juntos... Vuelvo a repetir: disculpas aceptadas, y gracias a todos los vecinos, amigos, familia y gente que nunca me crucé en mí vida, por el apoyo y la solidaridad. Gracias y compartan también”.

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