sábado 06 de junio de 2020 - Edición Nº3360

General | 27 mar 2020

En medio de la pandemia

Berisso no es lo mismo que Ensenada: una pandemia con Secco y otra con Cagliardi


La temida propagación del virus COVID 19 en el mundo, ha revolucionado el trajín diario obligando a nuestro país, a la provincia y los municipios a cambiar sus proyectos, debiendo conducir la mayoría de los recursos al abordaje y tratamiento del coronavirus.

Sin dudas que la salud ha pasado a ser un tema primordial, y en este marco es rápido el análisis para las ciudades de Berisso y Ensenada. Ya que en el distrito conducido por Mario Secco, en los últimos años entre las inauguraciones de obras figuraron los centros de Salud municipales a nuevo y en lugares estratégicos para llegar a toda la población, y en cuestión de horas fue el primer intendente de la región que se lució con el armado de un hospital para enfrentar este flagelo.

Por su parte, su par berissense Fabián Cagliardi, a pesar de intentar imitar a Secco en todas sus conductas, no cuenta con los mismos recursos ni con los años de experiencia en gestión. La crítica no se ha hecho esperar debido a que a cargo de la Secretaría de Salud de la comuna fueron designadas una trabajadora social (Rita Hernandez) y una Odontóloga (Laura Cabrera). Es sabido que el jefe comunal de Berisso jamás imaginó que debería afrontar una pandemia a sólo cuatro meses de comenzar su mandato. Pero necesita allí a un médico, urgente.

Clagliardi incluso deberá afrontar el deterioro de las nueve unidades sanitarias con las que cuenta su distrito, que se caracterizan por la falta de personal profesional, infraestructura e insumos, y la limitación de los nuevos directores del hospital, que al no estar instalados y vinculados con la comunidad, no logran ejercitar un ida y vuelta que permita contener a los vecinos y mucho menos a los trabajadores del nosocomio.

Lo económico es el primer coletazo para estas ciudades que se caracterizan por su gente trabajadora de manera formal e informal, y los primeros golpeados fueron entre otros los taxistas, los albañiles y aquellos que viven del día a día y que se encuentran en pausa, por lo que la demanda en alimentos se acrecentó de forma notable estas semanas.

Secco, fiel a su estilo, dio un nuevo batacazo y anunció un aumento de $11.000 (once mil pesos) para los trabajadores municipales que en este contexto garantizan los servicios de la ciudad, mientras que Cagliardi para garantizar la recolección de residuos lo hace con camiones y elementos que no brindan la seguridad necesaria a los trabajadores de su distrito, y este 31 de marzo cuando deposite el salario de los trabajadores municipales, deberá afrontar el último tramo del aumento otorgado por su antecesor Jorge Nedela.

Sin dudas, la experiencia en gestión y el crecimiento que ha logrado Mario Secco en Ensenada, le permite atravesar este momento firme y con capacidad de resolución de problemas de forma inmediata; mientras que para el mandamás Berissense, el desafío es mayor y tendrá que demostrar su capacidad de trabajo incluso con funcionarios sin experiencia que aún no logran dar cuenta de la gravedad del asunto y apuestan más a las selfies con barbijos, que a soluciones concretas y rápidas que se necesitan hoy para paliar el real estado de emergencia que atraviesa esa ciudad.

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