sábado 06 de junio de 2020 - Edición Nº3360

General | 27 mar 2020

Denuncian desidia ministerial y abandono

Médicos de hospitales platenses enfrentan la pandemia en condiciones alarmantes


Los trabajadores del Hospital Gutiérrez de La Plata están desconcertados y llenos de temores bien fundados a la espera del coronavirus que llega avasallante e impune a nuestra región. Están en la primera línea de fuego de cara a la enfermedad más terrible que recuerde la humanidad contemporánea y no cuentan con las herramientas necesarias y lógicas para semejante batalla que se avecina.

Unos camisolines que llegaron esta semana al nosocomio de barrio Hipódromo, despertaron la ira generalizada de todo el personal profesional. Sucede que la contextura de su material de base, se parece más a una de esas capas de papel vegetal que utilizan los chicos para jugar, que a la ropa de protección que verdaderamente necesitan y merecen nuestros profesionales de la Salud, que lucharán a destajo para salvar vidas y no contagiarse será la premisa principal.

“Al recibir esos camisolines, primero nos reímos y nos hicimos chistes al respecto, ya que nos parecía que era una broma de los encargados de la utilería del hospital. Pero desgraciadamente no fue humor, era realidad. Son de una tela similar al envoltorio de la cebolla, casi transparentes; parece que se van a romper al mínimo roce. Y además, le quedan cortas a una persona de un metro y medio, imagínate si medís de 1,70 para arriba, apenas te tapan la cola y eso viola todas los protocolos, aseguró una de las profesionales en diálogo con Primera Página.

Para ahondar más en el tema, otro médico, con más de dos décadas trabajando en áreas claves del Gutiérrez, jefe de Guardia y reconocido profesional, el doctor Pablo Caro, aseguró que “esto de los camisolines es lo más estridente y colmó nuestro asombro; pero hay un patrón que estamos viendo que rige las compras que el Ministerio de Salud está haciendo para proveer elementos necesarios para la inminente pelea contra el coronavirus, y es la asombrosa falta de calidad de todos los insumos de trabajo que están llegando a los hospitales. Es alarmante”.

En plena pandemia y con el virus pisándonos los talones, es una verdadera locura que las autoridades ministeriales destraten y descuiden de un modo tan notorio y desfachatado a los soldados que deberán encabezar las miles de batallas que se vienen, luchando cara a cara con un enemigo implacable y letal, que ya ha dejado su huella bien marcada en China, Italia, España y EE.UU. entre otros países del primer mundo.

Darle armas de juguete a nuestros soldados es como condenarnos a un fracaso inevitable, justo cuando nuestro presidente y gobernador están dando muestras de una altura política e institucional pocas veces vistas en la historia de nuestro país, generando esperanza entre una población diezmada psicológicamente por tanta noticia triste que llega de afuera.

Para que estas cosas pasen, hay un director general de Hospitales, un director General de Administración y un director de Compras del Ministerio de Salud bonaerense que deberían revisar ya mismo sus estrategias de trabajo, abandonar posibles negociados espurios, si es que los hay; o elegir mejor a sus proveedores en caso de inocencia (muy poco probable); y entender que se trata de la vida de millones de personas y no de un negocio miserable entre unos pocos funcionarios y empresarios inescrupulosos.

Cabe destacar que los profesionales de la Salud recurrieron al presidente del Colegio de Médicos local, Jorge Mazzone, para pedirle que interceda por ellos ante el ministro de Salud provincial, Daniel Gollán, para que esta locura no avance y les provean elementos de protección adecuados para tan particular y difícil ocasión.

El ministro de Salud provincial, Daniel Gollán

Están esperando respuestas de la reunión Gollán-Mazzone, porque si no se escuchan adecuadamente sus reclamos, es probable que a la provincia se le complique encarar una pandemia extraordinaria sin médicos, ya sea porque muchos desistan y se queden en sus casas o porque los que vayan al frente se enfermen en manada e incluso muchos puedan perder la vida en esa desigual e injusta pelea.

 

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