domingo 23 de febrero de 2020 - Edición Nº3256

General | 24 ene 2020

"Hay que dinamitarlo", dijo Macri

Leona malvada: una auditoría confirma que Vidal quiso destruir y cerrar el Astillero


Los Macri Boys que desmanejaron el Astillero Río Santiago durante los cuatro años que duró el calvario felino, no dejaron truchada por hacer. A la alarmante falta de idoneidad que ostentaban orgullosos y altivos, los funcionarios que condujeron la empresa en la “era miau”, se les suman actos de una crueldad intelectual sin precedentes.

Según se desprende de una auditoría interna realizada por el nuevo presidente de la naviera ensenadense, el ex azafato Sergio Ariel Basteiro, los gatos de Mariu intentaron claramente cumplir el deseo explícito y despiadado del MMLPQTP para con el ARS: destruirlo, vaciarlo y luego cerrarlo.

Se conocen ejemplos a mansalva sobre el desprecio sin límites que profesaba el ex presidente por el Estado y la “cosa pública”, amparado en su origen empresarial privado pero intentando ocultar, aunque sin demasiado éxito, un sentimiento superior en capacidad de daño a lo que podría ser la discriminación y la xenofobia clasista.

Para Mauricio, en este caso puntual, la única solución posible era cerrar el Astillero o en el mejor de los casos vaciarlo, dejar solo un tercio de sus trabajadores en planta y entregarlo a precio vil a un empresario privado marplatense, a la sazón amigo personal del hijo de Franco M.

"Al astillero hay que dinamitarlo", dijo el gato sin que se le mueva un solo músculo, un helado lunes 16 de julio de 2018, envalentonado por los votos de ocho meses atrás, cuando Cambiemos le ganó al FPV de la Cris, con el lungo bobo de Esteban Bullrich a la cabeza de una lista de la anti política, contra una nómina peronista avalada y protagonizada por los intendentes y la más pura ortodoxia K.

En esos tiempos de globología obligatoria y amarilla, se llegó a pensar en el seno de pequeños y lisos cerebros PRO, que la política tal cuál se la conoció hasta ese momento, había dejado de existir y estábamos ante el sacramental alumbramiento de un formato nuevo de gestión estatal, basado en una extraña y poco convincente mezcla de meritocracia racista y discriminadora con formato ideal CEO´s; y asistiendo a los últimos pasos de un PJ leproso y en extinción definitiva.

Por eso, y en ese marco repugnantemente erróneo, MM se animó a tanto. Creyó tener a Dios agarrado de los genitales y subestimó al peronismo. Y lo que es peor aún, desafió a la inconmensurable capacidad de lucha por la supervivencia que emana de los poros de cada uno de los tres mil doscientos obreros que cortan chapa, ensamblan y sueldan de 7 a 15:15 para ganarse su sueldo, que para despejar mitos injuriosos, son claramente menores que los de sus pares en empresas privadas.

 

LA AUDITORÍA KICI

Un auditoría interna reveló serias irregularidades en la empresa naval bonaerense. Desde la paralización de trabajos al desmanejo en la gestión del personal y sospechas de espionaje, indicó esta semana el portal nacional eldestapeweb.com basado en el mismo documento al que tuvo acceso Primera Página. Abandono, suspensión de obras, deuda y ascensos el último día: así dejó María Eugenia Vidal al Astillero Río Santiago.

“La planta operativa está prácticamente abandonada, con grúas inactivas; una falta generalizada de insumos, incumplimientos financieros y hasta ascensos de personal el último día de la era M”, indicaron los auditores.

Llamó muy especialmente la atención de las nuevas autoridades la existencia de una sala de monitoreo, instalada en 2018, desde la que se controlaban cámaras y micrófonos, algunos ocultos, desde donde se cree que las ineptas autoridades realizaban espionaje a los trabajadores.

“Hubo una clara intencionalidad para que este estado de abandono se produjera. El objetivo era demostrar que había que cerrarlo”, indican desde la empresa naval.

De acuerdo al primer estudio sobre el estado de situación de la compañía que realizó la nueva gestión del Astillero Río Santiago (ARS), que preside Ariel Basteiro, “en los últimos 4 años la falta de inversión y planificación llevó a que la planta operativa se encuentre prácticamente sin actividad en toda el área de producción”

La gestión Basteiro denuncia  un notorio e imperdonable “estado de abandono”. “No hubo cuidado de las instalaciones, se registra una falta de insumos generalizada (como electrodos, gases y arena en las áreas técnicas). A esto se suma que “no funcionan varias grúas y no hay mantenimiento de camiones, máquinas de soldar, tornos, fresadoras”. En lo que hace a la faceta administrativa “no se cuenta con conexión de internet, papeles, fotocopiadoras ni teléfonos”.

Por estas razones, aseguran los flamantes funcionarios, “no pueden realizarse normalmente los procesos productivos habituales y el personal se encuentra sin posibilidad de desarrollar su labor operativa”, explicaron las autoridades del ARS en el informe que elevaron al ministro de Producción, Augusto Costa.

Un dato permite mensurar la dimensión del astillero es que tiene 3150 empleados (al inicio de la gestión Cambiemos había 3522) y un cuenta actualmente con un presupuesto de 3.170 millones de pesos.

 

OBRAS PARALIZADAS

Un caso paradigmático es la construcción de dos buques petroleros, acordada oportunamente con la firma venezolana PDVSA. “A partir de 2016 se percibe la decisión de no continuar con los trabajos”, se menciona en el escrito.

“El 23 de marzo de 2018 se firmó una enmienda en el contrato que ARS había suscripto con PDVSA por el que se suspendieron todos los pagos y valuaciones por parte de la petrolera venezolana hasta la entrega del buque 'Eva Perón' del que restaba solo un 4% de ejecución hacia diciembre de 2015”, señalaron los idóneos y meticulosos escrutadores de datos, empoderados por el ex embajador argentino en la mejor Bolivia de Evo: el gremialista aeronáutico Ariel Basteiro.

“También se paralizó la ejecución de las obras en el otro buque, el Juana Azurduy, que ocupa desde hace siete años la mayor grada de construcción que posee el astillero”, escribieron asombrados los auditores.

“El astillero también tenía un contrato firmado con la Armada Argentina (que data de octubre de 2015) para la construcción de dos lanchas de instrucción para cadetes. La obra de esas embarcaciones se paralizó en el año 2017 con el incumplimiento del contrato de ambas partes: Armada Argentina y Astillero. Esta situación se mantiene hasta la actualidad con las lanchas ocupando las otras dos gradas de construcción disponibles”, se precisa en la auditoría.

 

OTRAS ANOMALÍAS IMPORTANTES

Otros eventos nocivos para el normal funcionamiento de la naviera bonaerense, encontrados por los revisionistas de Ariel, son los siguientes:

- Paralización de la construcción de dos remolcadores desde el 2017.

-Un barco que ingresó al astillero para ser reparado también en 2017 sufrió un incendio parcial en 2018 y desde entonces quedó abandonado. Esto podría derivar en acciones judiciales por parte del armador.

-También hay dos embarcaciones totalmente obsoletas, abandonadas en el muelle. No hubo contacto con sus propietarios durante los últimos cuatro años.

-Una transformación estructural de un remolcador de un cliente privado se encuentra paralizada desde hace más de dos años.

-Otra irregularidad que saltó a la vista de la nueva administración es que diez barcos de pesca extranjeros (chinos y coreanos) utilizaron el muelle y algunos servicios básicos y de reparación del ARS que no fueron facturados en su totalidad, con documentación contractual incompleta. Gracias a la intervención del personal del astillero y de las nuevas autoridades, se consiguió facturar y cobrar un monto de unos 12 millones de pesos, se resaltó en el informe.

 

GROSEROS INCUMPLIMIENTOS FINANCIEROS

Las irregularidades se multiplican en distintos aspectos. Por ejemplo, bajo la gestión Cambiemos se no ejecutó las pólizas de caución por incumplimiento de proveedores por un valor que ronda los 550.000 dólares, pudiendo haber hecho uso de derecho a partir del año 2016, generando un perjuicio económico considerable al Estado provincial. Se agrega un incumplimiento con el Banco Provincia contraído a raíz de la firma de una carta de crédito para afrontar contratos de construcción de barcos que luego no se ejecutaron (o se hicieron de forma parcial).


 

 

DESMANEJOS CON EL PERSONAL

En pos del ajuste que aplicó el macrismo en el Estado, se ejecutaron ilegítimos descuentos de haberes al personal. Así fue que dejaron de pagarse, en 2018, dos conceptos que formaban parte de la remuneración del personal durante décadas.

Esto derivó en reclamos judiciales, que le dieron la razón a los trabajadores. De acuerdo a la auditoría fueron todas incumplidas por las autoridades del Astillero. Esto ha originado una deuda con los empleados de 500 millones de pesos, sin considerar intereses, costas y otros gastos derivados del incumplimiento apuntado.

En mayo de 2018 se removió a gran parte de la cúpula gerencial, que era personal de carrera. Ante los reclamos judiciales de los afectados, se dictó una medida cautelar que también resultó incumplida por las autoridades amarillas. Varios de los echados iniciaron juicios por despido.

 

ESPIONAJE BRUTO

Las nuevas autoridades se encontraron con un sistema de cámaras y micrófonos que les llamó la atención. Se toparon con una sala de monitoreo cerrada con llave donde había varios televisores. Desde allí se tenía el control de un amplio sistema de audio y video, distribuidos por el edificio.

En algunos sitios no está más la cámara (algunas se creen que eran “secretas”) pero sí el cableado, informaron desde el astillero. La estructura dataría de 2018. También explicaron que no existía algo similar con anterioridad a esa fecha. Entre los hallazgos se cuenta un reloj que graba, un grabador a distancia y micrófonos portátiles.

“Desde esa sala controlaban todo el astillero las 24 horas. O había mucha paranoia o jugaron al espionaje. No se entiende bien”, señalaron los funcionarios. Las sospechas se multiplican porque si se tratara de una vigilancia técnica, se le debió haber notificado al nuevo presidente de la empresa, algo que no sucedió.

 

DESPIDOS Y ASCENSOS

En la auditoría también surgió que al menos tres gerentes que debían haber renunciado por ser funcionarios políticos fueron despedidos "sin causa" por la anterior presidencia del astillero, previo al cambio de mando. Esto abre la posibilidad de un juicio indemnizatorio contra el Estado provincial.

El 5 de diciembre, a pocos días del cambio de Gobierno, la gestión saliente promocionó  como “jefes” a determinados empleados del astillero. En la actualidad se están analizando esos nombramientos. El macrismo repitió esta práctica en distintas esferas estatales. 

Todas estas irregularidades surgen del primer relevamiento que se hizo sobre la gestión Cambiemos en el ARS. El nuevo presidente lleva pocos días en el cargo y apuntaría a profundizar el análisis de situación. Espera cerrar un acuerdo con universidades nacionales para hacer auditorías técnicas y administrativas más profundas. Es decir, que lo relatado hasta aquí podría ser solo un primer pantallazo.-

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