jueves 02 de julio de 2020 - Edición Nº3386

General | 30 ene 2020

Podrían ser yararás

Pánico en Correas por víboras que serían más venosas que Garro


La aparición de dos ejemplares de víbora yarará también conocida como "de la cruz" en estos últimos días en Ignacio Correas generó alarma, preocupación y temor entre los vecinos, quienes a través del grupo de WhatsApp que utilizan para estar comunicados alertaron a todos y advirtieron que ya se llevó la inquietud a la salita de salud de la zona para que se tomen las medidas preventivas y de seguridad necesarias para "no lamentar víctimas".

Los dos ejemplares tienen aproximadamente 1,30 de largo. Una de ellas apareció al lado de la pileta de una casa ubicada en 694 y 31, mientras que a la otra se la pudo ver en el patio de otra vivienda situada en 28 y 698, es decir a pocas cuadras de distancia. Mensajes de grupo de WhatsApp vecinal de anoche: "Buenas Noches ! Esto es del fin de semana pasado!!. A los de la salita activen con las medidas necesarias para no lamentar después!.  De la cruz...Apareció otra en 694 y 31 al lado de la pileta...".

 

CARACTERÍSTICAS

Esta especie ha sido reportada excediendo hasta 2 metros de longitud, aunque otros registros verifican un máximo de 170 cm. El largo promedio es de 80-120 [cm] con las hembras significativamente más largas y más pesadas. A cada lado de la cabeza tiene una foseta loreal ubicada entre el ojo y el hocico, que sirve para detectar presas que emiten radiación infrarroja. La foseta loreal es una característica compartida con las demás víboras de foseta.

 

Principalmente esta serpiente, se caracteriza por su poderoso veneno, que la hace la víbora más temida en todo el territorio Argentino.

Como todas las víboras la estructura de su espinazo y sus vertebras que se encuentran libes le permite dos tipos de movimientos, de modo que este reptil puede contornearse o trasladarse de manera rectilínea, la yarará además de estos dos movimientos comunes a todas las serpientes tiene un tercero: el sinuoso lateral. Todo esto también esta facilitado por las placas ventrales que posee, lo cual sumado a las irregularidades de los terrenos donde se mueve, permite un excelente movimiento.

No tiene agudizado el sentido de la vista ni del oído sino más bien que es un reptil sensorial, ya que percibe las vibraciones de la tierra en donde se esté moviendo, además de su lengua que también le transmite información de su entorno. Este reptil por lo general, tiene hábitos crepusculares y noctámbulos, ya que empieza a salir de caza cuando el sol va cayendo, debido a que es el momento en el que sus presas también salen.

Otra de sus características es ser poiquilotérmica, lo que significa que es un reptil de temperatura variable, que está supeditada al ambiente donde se encuentre, sin embargo evita siempre el contacto con el sol. En época de invierno, cuando las temperaturas son muy bajas, al igual que otros animales, hiberna, reduciendo su actividad a lo menor posible para no gastar energía y así afrontar la temporada invernal. Su cuerpo es grueso, con escamas y la cola es corta, puede llegar a medir hasta un metro y medio, sin embargo las hay de dos tipos: la Yarará Grande y la Yarará Chica.

Tiene en su boca dos dientes superiores que son como agujas comúnmente llamadas hipodérmicas ya que es por allí por donde sale el veneno que pasa a la presa o al hombre al morder. La característica de estos dientes es que al cerrar la boca se mantienen como plegados sobre el paladar de este reptil. Luego para abrirlo se extienden con una suerte de palanca para morder a la víctima y soltar todo su veneno que es obviamente mortal.

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