domingo 31 de agosto de 2025 - Edición Nº5269

Información General | 15 Jul

Cruzada de vecinos para salvar a tres perros tras internación de su dueño

Algo pasó en la esquina de Callao y Sarmiento que movilizó a toda una red de vecinos. Un joven, tres perros y una historia que nadie esperaba.


No se sabe cuántos días Martín pasó viviendo en situación de calle con sus tres perros. Su lugar era una esquina del centro porteño, y su casa, un carrito con mantas, algo de comida, y el amor incondicional de sus animales.

A pesar del frío y el abandono estatal, Martín, de unos 30 años, los cuidaba con devoción. Estaban vacunados y desparasitados, y cuando uno se enfermó, buscó atención veterinaria. Fue en ese vínculo con los perros que María Eugenia Frías lo conoció. Ella lo ayudaba con alimento, abrigo, y hasta le imprimía materiales para que pudiera terminar la secundaria a través del programa Adultos 2000.

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Pero todo cambió el 18 de junio. Martín fue a una cita médica en el neuropsiquiátrico Hospital Borda y nunca volvió. Le había dejado sus perros a María Eugenia por unas horas. La espera se hizo eterna. Recién al mediodía, Martín le respondió un mensaje: había sido internado por orden judicial.

Ella quedó en plena avenida con los tres perros, todas las cosas del joven y sin respuestas. Llamó al 911. Nadie fue. Contactó al hospital. Nadie le dijo nada. Solo supo que Martín estaba internado y que los perros estaban solos. Con frío, sin comida, atados a una reja.

Decidió llevárselos. No tenía espacio, pero no podía abandonarlos. Pidió ayuda en redes y grabó un video. Así comenzó una verdadera cruzada de vecinos.

Una red de ayuda espontánea se activó sin que nadie la organizara: ofrecieron comida, mantas, correas, plata. Con eso, y la ayuda de una rescatista llamada Lucila, lograron llevar a los perros a una pensión en Moreno, gestionada por Gabriela, otra mujer del mundo del rescate.

Hoy, cada perro cuesta $200.000 por mes. Ya tienen cubiertos los gastos del segundo mes gracias a padrinos y madrinas que se sumaron por WhatsApp. Están vacunados, alimentados y en tratamiento. Pero falta lo más importante: una familia definitiva.

El deseo de María Eugenia es claro. Quiere que los tres perros sean adoptados juntos. No como un capricho, sino porque son una familia. Se cuidan entre ellos, como lo hacía Martín en la calle.

Por su parte, Martín sigue internado. Nadie sabe cuánto tiempo más estará allí. Solo un hermano apareció brevemente por TikTok, pero no quiso intervenir. Aun dopado, Martín envió un audio preguntando por sus perros. Le respondieron que están bien. Porque lo están. Pero necesitan un hogar.

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