domingo 31 de agosto de 2025 - Edición Nº5269

Política | 21 Jul

El emotivo reencuentro del perro perdido con su familia en el programa de Guido

“¿Cómo puede un perro perdido terminar en la tele?”, se preguntaron muchos después del episodio más conmovedor de Buenas noches familia. Lo que arrancó como otra noche en el programa de Guido Kaczka.


“¿Cómo puede un perro perdido terminar en la tele?”, se preguntaron muchos después del episodio más conmovedor de Buenas noches familia. Lo que arrancó como otra noche en el programa de Guido Kaczka, terminó con lágrimas, abrazos y una perra reencontrándose con quienes la buscaban hacía semanas.

Todo empezó cuando una familia llegó al ciclo buscando adoptar, pero lo que nadie esperaba es que iban a encontrarse… con su propia perra perdida.


Un reencuentro que nadie vio venir


El animal se había presentado como “Pandy”, una perrita en adopción. Pero apenas entró al estudio, algo cambió. Empezó a mover la cola con una alegría particular. Y cuando escuchó su verdadero nombre, Golda, la emoción explotó. Se lanzó hacia su familia y el estudio estalló de emoción.

“¡Golda, Golda! ¡Mirá la alegría que tiene!”, exclamó Guido Kaczka, mientras todos entendían lo que estaba pasando. La perra no era una rescatada cualquiera: era Golda, y estaba reencontrándose con su gente.


Cómo descubrieron la verdad


Gracias a un mensaje que llegó a la producción, lograron contactar a Cecilia, la dueña original. Había perdido a Golda hacía más de un mes. Mientras trabajaba como acompañante terapéutica, vio el programa y no pudo creer lo que estaba viendo.

La producción chequeó todo y confirmó el vínculo. Así, el perro con su familia volvió a estar completo. “La adopción no se dio porque no era un perro abandonado, era uno extraviado”, explicó Guido en vivo.


El valor del seguimiento y la visibilidad


Este caso dejó una lección clara: los procesos de adopción responsables también pueden ayudar a recuperar animales perdidos. La exposición televisiva y el compromiso del público fueron claves en este final feliz.

Para muchas familias que han perdido a sus mascotas, esta historia demuestra que los reencuentros son posibles, incluso de las formas más insólitas.


Otro reencuentro en el mismo programa


Como si fuera poco, otra sorpresa golpeó fuerte. Mientras presentaba a un nuevo jugador, Guido Kaczka escuchó un apellido que lo descolocó: Gustavo Jerry Sarlenga, un viejo amigo de la infancia.

“¿Sos vos? Estás igual”, dijo el conductor, con una mezcla de sorpresa y alegría. No había cámaras ocultas ni producción detrás: simplemente, alguien se anotó para jugar… y terminó abrazando a su amigo en vivo.


Final abierto que deja pensando


Lo que parecía una noche más de televisión terminó dejando una marca. No solo por el perro que volvió con su familia, sino también por ese reencuentro entre amigos que el destino —y un poco de azar— cruzó frente a cámaras.

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