

¿Te imaginaste alguna vez comer papas o pollo con esa textura crujiente de la fritura tradicional pero casi sin aceite? Muchos en La Plata ya están cambiando su manera de cocinar gracias a la freidora de aire, un aparato que promete alimentos dorados, rápidos y con menos grasa. Pero, ¿cómo logra eso y realmente vale la pena? Vamos a verlo.
La freidora de aire es como un mini horno de convección: un ventilador mueve aire caliente a alta velocidad alrededor de los alimentos. Esto cocina los ingredientes de manera uniforme y los deja con un exterior crujiente, similar al que da la fritura tradicional, pero usando muy poco aceite.
En general, lleva una resistencia eléctrica que calienta el aire y un ventilador que lo distribuye. Así, los alimentos se cocinan más rápido que en un horno normal. Algunos agregan apenas unas gotas de aceite para lograr un dorado perfecto, aunque la mayoría de las veces no hace falta.
Los beneficios de usar una freidora de aire son varios y claros:
Menos aceite: papas, milanesas o empanadas con unas gotas de aceite en lugar de sumergirlas en grasa.
Rapidez: se calienta y cocina en mucho menos tiempo que un horno tradicional.
Versatilidad: carnes, vegetales, panes e incluso postres quedan bien.
Fácil limpieza: al no usar litros de aceite, la limpieza es mucho más simple.
Seguridad: cero salpicaduras de aceite caliente, un alivio para cualquiera.
Según la Mayo Clinic, reducir la fritura tradicional ayuda a bajar el consumo de grasas poco saludables y favorece la salud del corazón.
Sí, aunque con matices. Los alimentos en freidora de aire pueden tener hasta un 80% menos de grasa que los fritos de manera convencional. Pero esto no convierte cualquier producto industrial en saludable: nuggets o bastones de mozzarella seguirán siendo ultraprocesados, aunque uses menos aceite. El verdadero beneficio está en preparar comidas caseras con vegetales, carnes magras y recetas frescas.
Además, hay que cuidar la temperatura: al cocinar al aire caliente, algunos alimentos ricos en almidón pueden generar acrilamida si se doran demasiado. La FDA recomienda no excederse con los tiempos de cocción.
Papas rústicas: gajos de papa con aceite y especias, 200°C por 20 minutos.
Pollo crocante: muslos o alitas con pan rallado, 190°C por 25 minutos.
Vegetales asados: zanahorias, zucchini y pimientos con aceite y hierbas, 180°C por 15 minutos.
Empanadas de carne o jamón y queso: pinceladas con huevo, 180°C por 12 minutos.
Chips de manzana: rodajas finas con canela, 160°C por 15 minutos.
Con estas recetas, podés ver cómo reemplazar la fritura tradicional por opciones más rápidas, seguras y con menos aceite.
La freidora de aire no reemplaza por completo la fritura, pero sí es la aliada perfecta para cocinar platos crujientes, sabrosos y más saludables, sin complicaciones y en menos tiempo. Probala y descubrí lo que puede cambiar en tu cocina diaria.