

A solo 15 días de la inauguración del ensanche de la Diagonal 74, una de las principales vías de ingreso y egreso a la ciudad por la Autopista La Plata–Buenos Aires, la Municipalidad dio un nuevo paso para reforzar el ordenamiento vial: la semaforización de intersecciones estratégicas.
En una traza que se volvió más ágil pero también más riesgosa por el aumento de la velocidad vehicular, se instalaron columnas semafóricas en las esquinas de 116 y 117, cruces claves por su cercanía con el Hospital Rossi, centro asistencial de referencia que concentra un flujo constante de peatones, ambulancias y transporte público. Allí se ubican la guardia, rampas de acceso y la entrada principal, lo que convierte al área en un punto de alta sensibilidad en términos de movilidad y seguridad.
La medida busca ordenar el tránsito y reducir riesgos en una avenida que, con la obra, amplió su calzada, redujo la rambla a 2,4 metros y repavimentó por completo su extensión. Aunque el ensanche contribuyó a descomprimir uno de los accesos más congestionados a la capital bonaerense, también expuso la necesidad de nuevas herramientas de control frente al incremento de la circulación.
La activación de los semáforos en diagonal 74 y 117 está prevista para la próxima semana, mientras que el cruce con 116 ya cuenta con dispositivos instalados. Se trata de medidas complementarias a las obras que incluyeron también la colocación de un semáforo en 1 y 38, paso a nivel histórico de complicaciones en Plaza Alsina.
Con esta decisión, el Municipio intenta acompañar la modernización vial con mecanismos de seguridad urbana, garantizando un tránsito más ordenado en un corredor estratégico que conecta la Autopista, la Terminal de Ómnibus y distintos barrios de La Plata.