La figura de Miguel Ángel Russo, símbolo en la historia de Boca Juniors y actual conductor del equipo, volvió a estar en el centro de la atención por cuestiones de salud. Este martes, el DT se presentó en el Instituto Fleni de Belgrano para someterse a estudios médicos, luego de que se lo notara con claros signos de agotamiento.
Los análisis confirmaron la presencia de una infección urinaria, motivo por el cual los especialistas resolvieron administrarle medicación intravenosa y mantenerlo bajo control durante la primera noche. Aunque inicialmente se había informado que volvería a su domicilio, finalmente quedó internado de manera preventiva.
"RUSSO TIENE UNA INFECCIÓN URINARIA, NO ESTÁ INTERNADO"
— DSPORTS (@DSports) September 2, 2025
🗣 @gasgerke notificó las novedades sobre la salud del técnico de Boca.
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La preocupación se potenció tras la viralización de un video en el que Russo aparecía en el banco de suplentes, con los ojos cerrados, durante la victoria de Boca ante Aldosivi en Mar del Plata. Incluso su exayudante, Hugo Gottardi, expresó públicamente su inquietud: “Lo veo muy cansado. Llevar a Boca en la espalda es como arrastrar un camión. Miguel está luchando en muchos frentes”.
A pesar de estas señales, desde el entorno del entrenador y desde el propio club sostienen que la situación está controlada y que la infección no reviste mayor gravedad. Russo cuenta además con un equipo de colaboradores que sostiene la dinámica de entrenamientos: Juvenal Rodríguez y Claudio Úbeda en lo futbolístico, y Adrián Gerónimo en la preparación física, lo que le permite dosificar esfuerzos y preservar energías.
El plan médico es claro: estabilizar la infección y recuperar al DT lo más rápido posible para que pueda retomar sus actividades habituales. El propio Russo mantiene la intención de dirigir el próximo compromiso de Boca, aunque su prioridad inmediata será completar el tratamiento y garantizar que la recuperación sea plena.