¿Querés saber la verdad sobre en qué condiciones votaron los dirigentes de todos los clubes del fútbol profesional argentino la designación de Rosario Central en la última Asamble de AFA?
Leé lo que sigue y observá las imágenes que están al final de la nota.
Claudio Fabián "Chiqui" Mafia, dijo tres veces a su auditorio de dirigentes chupamedias: "Vamos a darle, si les parece bien, un recoconocimiento a Rosario Central por haber sido el equipo que más puntos sumó en ambos torneos del año 2025".
Todos los representantes de clubes asintieron, era un mero reconocimiento lo que pedía el presidente de AFA, "Chiqui" Mafia: ¿quién se iba a oponer?.
Sin embargo, luego de su tercera llamada al homenaje casi inocente, vino su invocación hartera: "abrió una puerta, igresaron los dirigentes y algunos jugadores del Canalla, ante la sorpresa de la Asamblea completa, y descubrió un enorme trofeo de campeón con el nombre de Rosario Central, que estaba oculto tran un paño negro".
"Decir algo en contra de esta locura, era mandar a tu equipo al descenso el año que viene", aseguró un dirigente que vivenció ese momento, que prefirió el anonimato para evitar represalias a su institución.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ha vuelto a dar una muestra de su manejo discrecional y autoritario, generando un escándalo que indigna al fútbol.
La orden de obligar a Estudiantes de La Plata a realizarle el "pasillo de campeón" a Rosario Central antes de su encuentro en el Gigante de Arroyito, es un acto de soberbia y un nuevo capítulo en la larga historia de atropellos que la entidad madre del fútbol ejerce contra los clubes argentinos.
Este no es un simple pedido protocolario, es una imposición burocrática y desubicada que ignora el contexto. Estudiantes es el vigente campeón de la Copa Argentina, título que lo pone directamente en la Copa Libertadores, y fue finalista de la Copa de la Liga anterior.
La AFA, en cambio de reconocer la jerarquía del "Pincha", lo utiliza para una ceremonia forzada, minimizando sus propios logros. Este tipo de decisiones solo demuestran la necesidad de protagonismo artificial de una dirigencia que parece ajena a la pasión genuina de los clubes.
El caso de Estudiantes es solo el más reciente y evidente, pero el historial de la AFA y sus polémicas decisiones, especialmente en el ámbito arbitral, es inagotable.
Los clubes de ascenso y del interior han sufrido históricamente la desigualdad de trato, pero los "grandes" y los históricos tampoco están exentos de la maquinaria de los errores "casualmente" tendenciosos.
El V.A.R. de la sospecha y polémica arbitral: Desde la implementación del sistema de Videoarbitraje (VAR), en lugar de traer justicia, se ha convertido en una herramienta para validar decisiones insólitas.
¿Cuántas jugadas clave se revisan eternamente solo para ratificar fallos contra equipos del interior o aquellos que no son del "círculo íntimo" de la AFA?
Los ejemplos de goles anulados por milímetros o penales inventados en momentos cruciales son innumerables y han definido torneos y descensos. La polémica arbitral AFA es una constante.
Diseño de Torneos Absurdo: La constante mutación de formatos y la creación de torneos desmesurados (como los mamarrachos de ligas de 28 o 30 equipos) solo sirven para generar ingresos y beneficiar a unos pocos, ignorando la lógica deportiva y saturando el calendario. Esto perjudica a la calidad del fútbol argentino y la preparación de los clubes para las copas internacionales.
Sanciones Arbitrales Injustificadas: Las sanciones a jugadores y cuerpos técnicos son otro mecanismo de castigo selectivo. Mientras hay equipos donde las expulsiones son perdonadas o las suspensiones se cumplen rápidamente, otros ven a sus figuras fuera del campo por fechas claves bajo la lupa de un reglamento que parece aplicarse con doble vara. La corrupción en el fútbol argentino es un rumor constante que alimenta estas decisiones.
La dirigencia de Estudiantes de La Plata, que ha logrado sanear su club y construir un estadio modelo como el UNO, debería plantarse con firmeza ante este tipo de imposiciones. Permitir que la AFA dicte estas acciones es validar un sistema que consistentemente falta el respeto a la historia y a la institución.
El "Pincha" tiene su propia grandeza, forjada en la mística de la Libertadores y la reciente Copa Argentina. Obligarlo a participar en un circo mediático, cuando el verdadero campeón de una copa nacional es el propio Estudiantes, es desdibujar su propia épica.
La AFA necesita urgentemente una reforma democrática y transparente. Mientras sigan mandando con órdenes a gusto y placer, sin consultar ni respetar la autonomía de los clubes, el fútbol argentino seguirá siendo un caldo de cultivo para la polémica, la sospecha y la sumisión de las instituciones.
¡Basta de atropellos y viva la autonomía de los clubes!



