Un joven identificado como Cristian Gonzalo Prado, de 23 años, oriundo de Berisso, permanece en estado reservado tras recibir un disparo en la zona frontal de la cabeza durante la madrugada, en medio de una violenta pelea en una vivienda ubicada en 2 y 80, en La Plata. El caso es investigado por la UFI Nº15, que ya trabaja en la obtención de órdenes de registro y detención del presunto autor.
Según el informe oficial de Milton Muñiz, amigo de la víctima y quien lo trasladó de urgencia al Hospital San Martín, ambos se encontraban en una “juntada” cuando se desató una gresca entre dos grupos. Varios presentes comenzaron a efectuar disparos, por lo que intentaron escapar hacia el auto de Prado.
En ese momento, un vehículo blanco pasó por el lugar y desde su interior se realizaron nuevas detonaciones. Uno de los proyectiles impactó directamente en Prado. Muñiz lo subió al auto y lo llevó al hospital.
Las primeras averiguaciones policiales señalan como principal sospechoso a Franco G, con quien Prado mantendría conflictos previos de vieja data. Tanto víctima como imputado registran antecedentes por robo y portación ilegal de armas.
Los vecinos de la zona coinciden en que la casa donde ocurrió todo —ubicada encima de una verdulería de la familia del atacante— es escenario frecuente de “fiestas clandestinas todas las semana”, supuestamente organizadas por una familiar del sospechoso.
Uno de ellos aseguró:
“La víctima venía siempre a bailar acá, pero había pica porque eran de distintas bandas. Hoy vino Franco y le pegó un tiro. Dicen que no fue el único herido. Él mismo los cargó en su camioneta y los dejó tirados en el hospital.”
“No es la primera vez que hace esto y la familia lo encubre. Entregó a los heridos en el hospital, volvió a la casa donde se hacen las fiestas clandestinas y después desapareció. Se fueron en una Dodge Ram AE951MK. Cuando llegó la policía ya se había ido."
Estas declaraciones no solo apuntan a una presunta fuga del imputado, sino también a un posible encubrimiento familiar.
El nombre de Franco G. ya figuraba en un expediente policial previo. En 2022 estuvo involucrado en un grave incidente en Ruta 11 y 97, donde —según consta en la denuncia— atropelló con su moto a un ciclista y lo dejó abandonado. La víctima quedó con lesiones severas y el implicado nunca fue detenido.
Este antecedente, sumado a los testimonios actuales, refuerza para los investigadores la necesidad de su urgente localización.