Antes de meterte al mar, hay algo clave que muchos miran por arriba y que, sin exagerar, puede evitarte un susto grande. Está a la vista, cambia durante el día y funciona igual en casi todo el mundo. Si alguna vez te preguntaste qué significan las banderas en las playas argentinas, seguí leyendo: al final de esta nota vas a saber exactamente cuándo entrar al agua y cuándo ni pensarlo.
El sistema de banderas de seguridad en las playas argentinas es un código internacional basado en colores. Su objetivo es simple y vital: avisar cómo está el mar y prevenir accidentes. No es decorativo ni opcional. Cada color transmite una advertencia clara que todos los bañistas deberían conocer.
Quienes se encargan de evaluar la situación son los guardavidas. Ellos analizan varias veces al día el clima, el viento, el oleaje y las corrientes. Con esos datos, actualizan las banderas según las condiciones del momento. Por eso, una playa puede estar habilitada a la mañana y peligrosa horas después.
Desde la Municipalidad de la Costa Atlántica remarcan que respetar la señalización es fundamental, porque el mar cambia rápido y no avisa.
Qué significa cada bandera en la playa
Bandera roja con negro
Alerta máxima. El mar está extremadamente peligroso y puede empeorar de golpe. No hay que entrar al agua bajo ningún motivo.
Bandera roja
Prohibición total de baño. Indica fuerte oleaje, corrientes intensas o tormentas. Meterse al mar en estas condiciones implica un riesgo muy alto.
Bandera celeste
Zona habilitada para bañarse, con vigilancia constante. Es el sector más seguro, aunque siempre hay que mantener la atención.
Bandera amarilla (sola o con círculo negro)
Mar dudoso. Se puede ingresar, pero con mucha precaución. No alejarse y respetar las indicaciones de los guardavidas.
Bandera negra
Evacuación inmediata de la playa. Se usa ante tormentas eléctricas o peligro extremo.
Bandera blanca
Niño perdido. Pide colaboración y máxima atención en la zona.
Bandera blanca y negra en cuartos
Área exclusiva para surf y embarcaciones sin motor. La Unión de Guardavidas de la República Argentina recomienda no nadar ahí para evitar choques y accidentes.
Corrientes de retorno: el peligro que no se ve
Uno de los mayores riesgos del mar son las corrientes de retorno. No te llevan al fondo, pero sí mar adentro. Se identifican porque el agua se ve más oscura, sin espuma y sin olas.
Si te atrapa una, lo principal es no entrar en pánico. No nades contra la corriente. Flotá, conservá energía y movete de costado, paralelo a la costa. Si no podés salir, levantá los brazos para que los guardavidas te vean.
Entender el código de banderas, prestar atención y bañarse solo en zonas vigiladas hace toda la diferencia. El mar se disfruta más cuando se lo respeta.