¿Sabías que un error común al tomar sol puede pasar factura años después, cuando ya es tarde para volver atrás? La mayoría cree que el daño se nota enseguida, pero no siempre es así. Por eso, entender cómo tomar sol de forma segura no es un detalle menor: es una decisión clave para proteger la salud de la piel y reducir el riesgo de cáncer de piel.
Tomar sol no está prohibido. El problema es hacerlo mal.
Los médicos repiten una regla fácil de recordar, ideal para no confundirse: Cuándo, Cómo y Cuánto. Con eso alcanza para bajar riesgos reales.
El horario importa, y mucho. No se recomienda exponerse al sol entre las 10 y las 16. En ese tramo, la radiación ultravioleta pega más fuerte y daña la piel incluso en días nublados.
Un truco sencillo: mirá tu sombra. Si es más corta que tu altura, el sol está en su punto más peligroso. Además, ojo con la arena, el agua y el cemento: reflejan los rayos y aumentan la exposición aunque estés bajo sombrilla.
Acá entra en juego el protector solar, una herramienta básica que muchos usan mal. Para la mayoría de las personas, un factor 30 es suficiente. Si tenés piel muy blanca, ojos claros o muchos lunares, conviene usar factor 40 o 50.
No alcanza con “un poquito”. Para cubrir bien todo el cuerpo se necesitan unos 20 gramos. Y hay zonas que siempre se olvidan: labios y párpados. Justamente ahí la piel es más sensible.
El protector solar no dura todo el día. Hay que reaplicarlo cada dos horas, y siempre después de meterse al agua, transpirar mucho o secarse con toalla. Si no se renueva, la protección baja y la piel queda expuesta.
La exposición debe ser progresiva. Empezar con 10 o 15 minutos por día y aumentar de a poco permite que la piel se adapte y reduce daños a largo plazo.
Las camas solares no son una opción segura. Emiten radiación ultravioleta A y B de forma concentrada: pocos minutos equivalen a varias horas de sol natural, con riesgos mucho mayores para la salud de la piel.
El cáncer de piel es el tumor más frecuente, pero también uno de los más prevenibles. Tomar sol con cuidado, usando protector solar y respetando horarios y tiempos, hace una diferencia enorme.
Como explica el médico Daniel López Rosetti, cuidar la piel hoy es una inversión en salud para el futuro. El sol forma parte de la vida diaria, pero disfrutarlo con conciencia es la mejor forma de evitar problemas y vivir mejor.