Ignacio Miramón fue presentado oficialmente esta tarde de miércoles como refuerzo de Gimnasia para 2026 y aseguró que el equipo está unido y listo para pelear arriba.
Con perfume a potrero y ADN tripero, Gimnasia y Esgrima La Plata presentó oficialmente a Ignacio Miramón como refuerzo para la temporada 2026. El volante surgido del semillero albiazul se convirtió así en el segundo regreso fuerte del mercado, después de la vuelta de Nacho Fernández, y dejó en claro que no vuelve a pasear: vuelve a competir.
La presentación se realizó en la Sede Social del club, con conferencia de prensa incluida y la presencia del presidente Carlos Anacleto, en una postal que volvió a conectar al hincha con la idea de pertenencia y sentido de identidad que la nueva conducción busca reinstalar en el Bosque.
Ignacio Miramón es producto genuino de las Divisiones Juveniles de Gimnasia, donde se formó desde muy chico y fue quemando etapas hasta llegar a Primera. Volante central con despliegue, lectura táctica y buen primer pase, debutó oficialmente con la camiseta del Lobo en un contexto complejo, pero rápidamente se ganó un lugar por su personalidad y dinámica en el mediocampo.
Su irrupción en Primera lo convirtió en uno de los juveniles más valorados del club en los últimos años. Rendimientos sólidos, regularidad y madurez prematura llamaron la atención del mercado, lo que derivó en su salida y posterior paso por Boca Juniors, donde continuó su proceso de crecimiento profesional.
En su regreso, Miramón habló con el corazón en la mano y lenguaje bien de vestuario. “Fue una decisión mía y familiar. Sentía que era el momento para agarrar confianza”, explicó el volante, dejando en claro que la vuelta al Lobo no fue casual ni improvisada.
“Hablé mucho con Panaro, mi primo, y me dijo que el grupo está muy unido”, agregó, marcando que el clima interno fue clave para ponerse nuevamente la azul y blanca. En lo físico, fue contundente: “Vengo muy bien, entrenando con el plantel del Lobo. Antes venía entrenando con Boca y me siento muy bien”.
La frase que más ilusionó al hincha llegó después: “Es una emoción muy grande porque es el club que amo. Al grupo lo encontré unido, humilde, tirando todos para adelante. Siento que vamos a pelear arriba y que nos va a ir muy bien”.
Desde la dirigencia, Carlos Anacleto detalló las condiciones de la operación con precisión quirúrgica. “Es un gusto presentar a Nacho. Fue una negociación ardua, pero contamos con su voluntad. Lo vamos a tener todo este año y quién dice un poco más”, señaló el presidente, marcando una línea clara de gestión.
Sobre Miramón, explicó: “El préstamo es con cargo, que a medida que cumple objetivos se va reduciendo. Tiene opción de compra”. Una fórmula habitual, pero estratégica, que le permite al club recuperar a un futbolista propio sin hipotecar las finanzas y apostando al rendimiento deportivo.
La vuelta de Miramón no es solo un refuerzo más: es una señal política-deportiva dentro del fútbol platense. Gimnasia apuesta a recuperar futbolistas formados en casa, que conozcan el club, el Bosque y el peso de la camiseta.
Con rodaje, experiencia y hambre de revancha, el volante vuelve a una cancha que conoce de memoria y a una tribuna que siempre lo esperó.
El Lobo empieza a armarse con nombres propios y con identidad. Y en un torneo largo, eso también juega.