En un paso crucial para fortalecer la estrategia sanitaria contra el dengue, la Municipalidad de La Plata confirmó que los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de la ciudad ya cuentan con stock de la vacuna específica para combatir la enfermedad viral. Esta medida busca reducir significativamente el riesgo de casos graves y hospitalizaciones en la provincia de Buenos Aires.
La campaña de vacunación se dirige a un grupo etario prioritario: todas las personas de entre 15 y 59 años que acrediten residencia en la provincia de Buenos Aires y manifiesten su deseo de aplicarse la dosis. Es importante destacar que el proceso de aplicación es ágil, ya que no requiere inscripción previa a través de la aplicación Mi Salud Digital Bonaerense.
El esquema de inmunización consta de dos dosis, y la eficacia del tratamiento depende de respetar un intervalo de tres meses entre la primera y la segunda aplicación. Para aquellos que ya hayan cursado la infección por dengue, se establece una pauta temporal de espera: la recomendación es aguardar al menos seis meses desde la remisión de los síntomas antes de recibir la vacuna.
Aunque la vacuna disponible es una herramienta poderosa que minimiza las posibilidades de desarrollar cuadros graves o requerir internación, las autoridades sanitarias recuerdan enfáticamente que no ofrece protección total contra la infección del virus. Por ello, la lucha contra el Aedes aegypti sigue siendo fundamental.
Es crucial saber que la aplicación de la vacuna está contraindicada para ciertos grupos poblacionales vulnerables. Específicamente, no deben recibir la dosis las personas gestantes, aquellas en período de lactancia, ni quienes presenten un cuadro de inmunosupresión.
Paralelamente a la vacunación, la prevención a través del descacharreo y la eliminación de recipientes con agua estancada sigue siendo la acción primaria. En cuanto a los síntomas, la población debe estar atenta a indicadores como:
Fiebre alta.
Dolor de cabeza y detrás de los ojos.
Dolores musculares y articulares intensos.
Náuseas, vómitos, cansancio y posibles manchas en la piel.
Ante la aparición de signos de alarma como dolor abdominal agudo, vómitos persistentes, cualquier tipo de sangrado (nasal, de encías u orina), somnolencia, irritabilidad o dificultad respiratoria, la consulta médica debe ser inmediata. Finalmente, las autoridades insisten en la prohibición de la automedicación, especialmente evitando el uso de ibuprofeno y aspirina, ya que pueden complicar el cuadro de la enfermedad.