El Parque Cívico de Berisso, considerado el corazón social y deportivo de la ciudad, vuelve a ser el foco de un fuerte reclamo vecinal. La razón es simple, pero profundamente frustrante para la comunidad: la imposibilidad de practicar básquet debido a la ausencia de los aros en las canchas. Una situación que, según señalan los propios vecinos, es recurrente y pone en jaque la promesa de acceso al deporte gratuito.
Quienes se acercaron en los últimos días al parque con la intención de disfrutar de un partido se encontraron con una escena de desconcierto. Las estructuras de los tableros están montadas e incluso parecen estar en buen estado general, pero carecen del elemento más básico y fundamental: los aros reglamentarios.
"De nuevo quisieron ir a jugar y no tenían aros", relataron con evidente enojo los vecinos, al tiempo que recalcaron que no es un hecho aislado.
Las imágenes que circulan muestran claramente esta paradoja: una infraestructura a medias que inhabilita por completo la práctica deportiva. “El lugar está, la estructura está, pero falta lo básico”, indicaron los usuarios habituales del parque, quienes usan a diario este espacio para el esparcimiento y la actividad física de jóvenes, chicos y familias.
La queja no se limita a la carencia de los aros, sino que apunta directamente a la gestión y el control de la Municipalidad.
El reclamo se enmarca en una ola de quejas recientes que incluyen el deterioro de calles, plazas y otras áreas recreativas de Berisso, lo que abre un interrogante serio sobre la planificación y el presupuesto destinados al mantenimiento de los bienes públicos.
La comunidad exige soluciones rápidas y una gestión que garantice que el Parque Cívico cumpla su función social y deportiva sin quedar "a medias".