¿Salís a la Costa Atlántica? Antes de pisar el acelerador, hay algo que muchos conductores recién descubren cuando ya es tarde. Este verano, los controles arrancan mucho antes de ver el mar y las multas millonarias están a la orden del día. Seguí leyendo, porque un descuido mínimo puede salir carísimo.
Con el inicio de la temporada y el clásico éxodo turístico, la Provincia de Buenos Aires activó un operativo vial reforzado en los principales accesos desde el AMBA y el Gran La Plata hacia la Costa Atlántica. El objetivo oficial es claro: reducir accidentes en un contexto de tránsito intenso. El impacto para los automovilistas también lo es: más radares, alcoholemia estricta y sanciones récord.
El esquema incluye más de 70 radares fijos y móviles distribuidos en rutas clave. Los equipos fijos están señalizados y los móviles cambian de ubicación, lo que obliga a mantener la atención durante todo el viaje.
Las trazas más fiscalizadas son la Autovía 2, la Ruta 11, la Ruta 63 y la Ruta 74, además de accesos estratégicos como la Autopista Buenos Aires–La Plata. Para quienes salen desde La Plata, este dato es clave: los controles empiezan antes de llegar a la Ruta 2, especialmente en zonas como Berazategui y Hudson.
En la Autovía 2, los límites cambian según el tramo. En sectores rurales se permite circular a mayor velocidad, pero al atravesar zonas urbanas el máximo baja fuerte. Ahí es donde se concentran la mayoría de las infracciones.
Además de los radares, hay operativos permanentes de alcoholemia bajo la ley de alcohol cero, vigente en todo el territorio bonaerense. Cualquier resultado positivo implica sanción, sin excepciones.
Exceder la velocidad, circular por la banquina o realizar maniobras peligrosas puede generar multas que superan los $1.700.000. Pero la falta más grave es negarse al test de alcoholemia: en ese caso, la multa puede superar los $2.000.000 y sumarse la inhabilitación para conducir.
El problema no suele ser “ir rápido todo el tiempo”, sino los cambios bruscos de velocidad máxima. En muchos tramos, el límite baja de golpe al ingresar a localidades o zonas urbanas. En verano, con cansancio y ansiedad por llegar, esos carteles pasan desapercibidos.
Dicho en criollo: no alcanza con manejar bien un rato. Hay que estar atento desde que se arranca hasta que se llega al destino.
La Provincia de Buenos Aires permite consultar multas de forma online con DNI o patente. Si hay infracciones, se puede pagar de manera digital con QR o de forma presencial en Rapipago. También hay atención en la Dirección Provincial de Política y Seguridad Vial.
Antes de salir, llevá licencia vigente, cédula, seguro, VTV al día y DNI. El auto debe tener matafuegos, balizas, rueda de auxilio y cinturón para todos los ocupantes.
Con controles reforzados y alto tránsito, el mensaje es simple: respetar las normas no solo evita multas millonarias, también hace que el viaje a la Costa Atlántica termine como debe terminar: bien.