La crisis del alquiler en Argentina alcanzó un punto límite. Uno de cada cuatro inquilinos destina entre el 60% y el 100% de su salario al pago del alquiler, una proporción que vuelve inviable cualquier economía doméstica y empuja a miles de hogares al endeudamiento, el multiempleo o directamente a la pérdida de la vivienda.
Así lo advirtió Gervasio Muñoz, titular de Inquilinos Agrupados, al analizar los resultados de la Encuesta Nacional Inquilina, a dos años de la derogación de la Ley de Alquileres mediante un DNU del presidente Javier Milei. Según el dirigente, la medida “solo perjudicó a los inquilinos” y profundizó una transferencia de ingresos hacia los propietarios.
El dato más alarmante es el avance de los desalojos económicos. Muñoz aseguró que uno de cada seis inquilinos fue desalojado en los últimos tres meses por no poder pagar el alquiler, mientras que durante el primer año de la actual gestión nacional uno de cada cuatro hogares tuvo que dejar su vivienda por la misma razón.
“Se naturalizó que un sueldo sea solo para pagar el alquiler y el otro para sobrevivir”, explicó Muñoz. En los hogares con un solo ingreso, la consecuencia directa es el endeudamiento permanente.
A la presión de los alquileres se suma el deterioro del mercado laboral. En septiembre de 2025, menos del 8% de los inquilinos había perdido un empleo, pero para diciembre ese número se duplicó y llegó al 15% en apenas tres meses. La combinación de menos ingresos y alquileres en alza termina de cerrar un círculo asfixiante.
Muñoz fue contundente: “El objetivo del decreto fue ampliar la transferencia de ingresos de los inquilinos hacia los dueños de las viviendas”, algo que —según sostuvo— hoy se refleja con claridad en los números.
La situación en La Plata confirma que el problema no es aislado. De acuerdo con un informe de la Subsecretaría de Atención a Inquilinos, el precio promedio del alquiler en el tercer trimestre de 2025 fue de $471.269, con una suba trimestral del 6,3%, por encima de la inflación.
El 93% de la oferta corresponde a departamentos
El 86,7% se concentra en el Casco Urbano
Los departamentos de dos ambientes son los más demandados y promedian $441.901
Los monoambientes cuestan $338.330
Los tres ambientes, $558.362
Las casas de tres ambientes rondan los $588.074
Desde junio de 2024, los alquileres en la ciudad crecieron 18,08% en términos reales, con picos del 21,56% en los departamentos de dos ambientes. Pero el dato más contundente es otro: los alquileres vigentes aumentaron un 98,6% interanual, mientras que la inflación fue del 31,8%, consolidando una pérdida histórica del poder adquisitivo.
El escenario actual muestra un mercado desregulado donde los alquileres suben más rápido que los ingresos, los contratos se vuelven cada vez más inestables y el acceso a la vivienda deja de ser un derecho para convertirse en un privilegio. La crisis habitacional ya no es una advertencia: es una realidad instalada en millones de hogares.