martes 13 de enero de 2026 - Edición Nº5404

Información General | 13 Jan

Cómo elegir al mejor compañero de viaje según la psicología

09:00 |¿Con quién conviene viajar para evitar conflictos y disfrutar de verdad la experiencia? Antes de sacar el pasaje o reservar el hotel, hay una pregunta clave que muchos pasan por alto.


¿Con quién conviene viajar para evitar conflictos y disfrutar de verdad la experiencia? Antes de sacar el pasaje o reservar el hotel, hay una pregunta clave que muchos pasan por alto. La respuesta no está en el destino, sino en la personalidad de tu compañero de viaje. Y la psicología tiene bastante para decir al respecto.

Viajar acompañado puede ser inolvidable… o un dolor de cabeza. Según especialistas citados por Psychology Today y la Cleveland Clinic, la compatibilidad al viajar no depende solo de llevarse bien, sino de cómo es cada persona frente a los cambios, el estrés y la convivencia. Para eso, los expertos usan un modelo muy claro: los cinco grandes rasgos de la personalidad.

Entenderlos ayuda a anticipar roces, evitar malos momentos y elegir mejor con quién compartir la ruta.


Los cinco rasgos que definen a un buen compañero de viaje


La psicología identifica cinco dimensiones básicas de la personalidad. Todos las tenemos, pero en distinta medida.

1. Apertura a la experiencia
Tiene que ver con las ganas de probar cosas nuevas. Personas abiertas disfrutan explorar, improvisar y cambiar planes. Las menos abiertas prefieren lo conocido. Natacha Duke, psicoterapeuta de la Cleveland Clinic, lo resume así: “La apertura es estar dispuesto a nuevas experiencias e ideas”. En un viaje, este rasgo es clave.

2. Conciencia (o responsabilidad)
Marca qué tan organizada y cumplidora es una persona. Alguien con alta conciencia planifica, llega a tiempo y respeta acuerdos. En viajes largos, esto evita discusiones por horarios, reservas o dinero.

3. Extroversión
Indica cuánta energía se obtiene del contacto social. Los extrovertidos buscan gente y movimiento; los introvertidos, calma y espacios tranquilos. No es bueno ni malo, pero conviene que haya expectativas claras.

4. Amabilidad
Refleja empatía y capacidad de ceder. Un compañero amable facilita acuerdos y baja tensiones. Cuando surgen problemas, este rasgo marca la diferencia.

5. Neuroticismo
Se relaciona con cómo se maneja el estrés. Personas con alto neuroticismo se alteran más ante imprevistos. Las más estables mantienen la calma cuando algo sale mal, algo inevitable en cualquier viaje.


Qué dice la evidencia científica


Según Psychology Today, estos rasgos se miden con cuestionarios validados y suelen mantenerse estables en la adultez. Por eso sirven para anticipar comportamientos reales.

Estudios citados en medios académicos muestran que la apertura favorece la curiosidad y las experiencias nuevas, mientras que la amabilidad reduce conflictos. Un bajo neuroticismo ayuda a tolerar demoras, cambios y errores sin arruinar el viaje.


Entonces, ¿a quién conviene elegir?


Los expertos coinciden: el compañero de viaje ideal suele tener buena apertura, ser responsable, empático y emocionalmente estable. La extroversión suma o resta según el tipo de viaje, pero no es lo más importante.

Antes de viajar, conviene observar cómo la otra persona reacciona ante el estrés, si se adapta a cambios y si cumple lo que promete. Conocerse —y conocer al otro— puede marcar la diferencia entre un viaje para recordar… o uno para olvidar.

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