miércoles 14 de enero de 2026 - Edición Nº5405

Información General | 14 Jan

Un año decisivo para diez especies en peligro de extinción

08:00 |Faltan cuatro años para 2030. Pero hay diez especies que podrían no llegar a esa fecha. Ese es el dato que encendió las alarmas a nivel global y que hoy concentra la atención de científicos, ambientalistas y organismos internacionales.


Faltan cuatro años para 2030. Pero hay diez especies que podrían no llegar a esa fecha. Ese es el dato que encendió las alarmas a nivel global y que hoy concentra la atención de científicos, ambientalistas y organismos internacionales. ¿Qué está pasando y por qué 2026 aparece marcado en rojo en el calendario ambiental?

Una publicación reciente de Popular Science advierte que el próximo año será decisivo para la supervivencia de diez especies en peligro de extinción, según una nueva lista elaborada por la organización internacional Fauna & Flora. El informe no busca generar miedo, sino algo más urgente: atención y acción.


Un punto límite para la biodiversidad


La lista combina datos científicos y trabajo de campo para identificar especies que están en riesgo extremo. El objetivo es claro: frenar la pérdida de biodiversidad antes de 2030. Para Kristian Teleki, director de Fauna & Flora, el foco está puesto en mostrar tanto las amenazas como las oportunidades reales de conservación. “Todavía estamos a tiempo de cambiar el rumbo”, explicó en diálogo con Popular Science.

Las principales amenazas se repiten en casi todos los casos: pérdida de hábitat por deforestación y urbanización, tráfico ilegal de animales y plantas, sobreexplotación de recursos y cambio climático. Todo eso impacta de lleno en la Fauna & Flora del planeta.


Las diez especies en peligro crítico


Entre las más amenazadas aparece la serpiente fer de lance de Santa Lucía, un reptil clave para el equilibrio de los ecosistemas insulares, perseguido por miedo y desinformación. También la anguila europea, cuya población cayó un 95% en algunas regiones en solo 25 años, afectando ríos, mares y actividades humanas.

El pangolín de Temminck, víctima del tráfico ilegal, y el gibón cao vit, uno de los primates más raros del mundo con apenas 74 ejemplares registrados, muestran hasta dónde puede llegar la presión humana. Lo mismo ocurre con la guitarra negra, una raya marina afectada por la pesca incidental, y el leopardo nublado de Asia, amenazado por el comercio de pieles y mascotas.

No todas son malas noticias. La iguana de cola espinosa de Utila, protegida en una isla de Honduras, logró duplicar su población gracias a acciones concretas. Casos similares se ven en el halcón sacre, la tarántula arcoíris india y los tulipanes silvestres de Asia central, donde la conservación aún puede marcar la diferencia.


Qué se está haciendo y por qué importa


Las estrategias incluyen restauración de hábitats, patrullas comunitarias, educación ambiental, protección legal y ampliación de áreas protegidas, tanto terrestres como marinas. Nada de esto funciona sin datos actualizados ni sin el compromiso local.

El mensaje que deja Popular Science es directo: 2026 no es un año más. Es una prueba de si la humanidad puede actuar a tiempo. Como remarcó Teleki, “cada planta y cada animal cumple una función esencial”. Si desaparecen, el impacto no es solo ambiental: también es social, económico y humano.

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