En el primer cambio de quincena de 2026, la terminal de ómnibus de La Plata es un infierno de gente que llega y se va. Unos, blancos como un papel y con la ilusión desbordante; los otros, bronceados hasta el marrón oscuro, vuelven descansados pero tristes por el inevitable regreso a la rutina.
Un cronista de PrimeraPagina.info registró varios testimonios en el predio de 4 y 42, que hierve por los 33 grados de sensación térmica y por el incesante ir y venir de pasajeros y micros. El platense es muy fan de las vacaciones y en esta nota queda demostrado. Pasen y vean...