Una atmósfera de profunda tristeza y absoluto hermetismo rodea a la zona de Calle 151 entre 13 y 14, luego de que este jueves por la tarde se confirmara el hallazgo del cuerpo sin vida de un conocido comerciante del barrio. El hombre, de 47 años de edad, era el rostro visible de un almacén familiar que se había convertido, con el paso de los años, en un punto de referencia para todos los habitantes de las inmediaciones.
El operativo policial se desplegó rápidamente tras el aviso del hallazgo. Efectivos de la fuerza y peritos especializados trabajaron durante varias horas en el interior del establecimiento para recolectar pruebas, testimonios y elementos que permitan reconstruir los últimos momentos del deceso.
Si bien las fuentes consultadas indicaron que la principal hipótesis que manejan las autoridades apunta a un presunto suicidio, el protocolo legal exige agotar todas las instancias. Por tal motivo, la justicia ha iniciado las actuaciones correspondientes bajo la carátula de “averiguación causales de muerte”.
Se espera que en las próximas horas se realice la autopsia de rigor para confirmar de manera fehaciente las circunstancias en las que se produjo el fallecimiento dentro del local comercial.
El impacto emocional entre los vecinos ha sido devastador. El fallecido no era solo un comerciante, sino un trabajador muy querido y respetado por su trato cordial y su presencia constante en la vida cotidiana del barrio.
"Es una pérdida irreparable para la cuadra", manifestaron algunos residentes que se acercaron al lugar, aún sin poder dar crédito a la noticia. La consternación es total en el círculo íntimo de familiares y amigos, quienes aguardan por el avance de las pericias para encontrar respuestas ante tan doloroso suceso.