¿por qué un solo barco cargado con más de 5.000 autos puede cambiar el mercado argentino? La respuesta no está solo en el puerto, sino en un fenómeno mucho más grande que tiene a China como protagonista y que ya empezó a sentirse en la calle.
Desde hace años, China es el motor de la industria automotriz mundial. Produce y vende más autos que cualquier otro país y, lejos de frenar, acelera. Solo el año pasado, el gigante asiático vendió más de 34 millones de vehículos. Para dimensionarlo fácil: son más de 65 autos por minuto. Uno cada segundo.
Según la Asociación de Fabricantes de Automóviles de China (CAAM), en el último año se fabricaron 34,5 millones de unidades y se comercializaron 34,4 millones. No es un pico aislado: por tercer año seguido superaron los 30 millones de autos vendidos. Y una parte clave de ese crecimiento está en los modelos electrificados, donde China lidera el mundo hace más de una década.
En 2025, el país asiático produjo 16,6 millones de autos eléctricos e híbridos y vendió 16,4 millones. Esa capacidad para fabricar en masa, bajar costos y mover rápido la logística explica lo que vino después: la salida fuerte al exterior.
Con un mercado interno saturado de competencia, las automotrices chinas empujaron las exportaciones. El año pasado crecieron más del 20% y, por primera vez, superaron los 7 millones de unidades. Un dato histórico: China exportó más autos que Japón. Gran parte de ese salto se dio con vehículos eléctricos, que duplicaron sus envíos en solo un año.
Ahí aparece la escena que hoy mira la Argentina. Este lunes llega al país un barco chino con más de 5.000 autos híbridos y eléctricos de la marca BYD. El buque amarra en el puerto de Zárate y no es uno más: usa gas licuado para reducir costos y contaminación, y forma parte de una estrategia clara de la automotriz.
BYD controla todo el proceso. Produce, transporta y distribuye sin intermediarios locales. Eso acelera los tiempos y evita sobrecostos. En un contexto donde el Gobierno flexibilizó las importaciones, este movimiento marca un antes y un después.
Hoy ya son más de 20 las marcas chinas que operan en el país. BYD, Chery, MG, BAIC y otras abrieron concesionarios propios, impulsadas por un régimen que las exime del arancel del 35%. El resultado empieza a verse: más oferta y presión a la baja en los precios de los 0 km.
Según ACARA, el año pasado se patentaron más de 12.000 autos chinos en la Argentina, casi cuatro veces más que el año anterior. Y con barcos que traen miles de unidades de una sola vez, el impacto recién empieza. El mercado cambió de ritmo, y esta vez viene desde el otro lado del mundo.