viernes 23 de enero de 2026 - Edición Nº5414

Información General | 22 Jan

Nicolás Pasquali completó su viaje por todo el mundo al llegar a la Antártida

Arranca con una pregunta que muchos se hacen, pero pocos pueden responder: ¿qué se siente cuando ya no queda ningún lugar del mundo por conocer?


Arranca con una pregunta que muchos se hacen, pero pocos pueden responder: ¿qué se siente cuando ya no queda ningún lugar del mundo por conocer? Ese fue el punto exacto en el que llegó Nicolás Pasquali cuando pisó la Antártida y cerró un recorrido único: 196/196 países visitados y los 7 continentes completos.

El 2 de enero, el joven de 34 años lo anunció en redes con una frase simple, pero cargada de historia: “Otro sueño cumplido”. No era solo una foto más. Era el final de una travesía que empezó hace más de diez años y que lo llevó por capitales europeas, pueblos olvidados, zonas de guerra y rincones donde casi no llegan turistas.

Para Nicolás Pasquali, la Antártida no era un destino pendiente más. Era el último casillero del mapa. “No me faltaba un país, me faltaba un continente”, explicó. Y no es un detalle menor: viajar al continente blanco no depende de visas ni fronteras, sino del clima. Solo se puede ir entre octubre y marzo, cuando el verano del hemisferio sur permite navegar.

El viaje arrancó en Buenos Aires y siguió hasta Ushuaia. Desde ahí partió la expedición elegida por Nicolás: una empresa argentina, Antarpply Expeditions. En el barco viajaban 90 personas de 19 nacionalidades distintas. “Éramos pocos argentinos y eso lo hizo especial”, contó. Incluso hubo un asado en alta mar y festejo de Año Nuevo, algo impensado en el lugar más frío del planeta.

Pero antes de llegar, tocó enfrentar el tramo más temido: el pasaje de Drake, famoso por sus olas gigantes. A la ida fue tranquilo. A la vuelta, no tanto. “Olas de siete metros, todo moviéndose, gente descompuesta”, relató. Aun así, nada opacó el momento clave.

Cuando finalmente desembarcó en la península antártica, lo entendió todo. “No es lo mismo pasar en barco que caminarla”, dijo. Ese paso, certificado incluido, marcó el cierre definitivo del círculo. Mundo completo.

Lejos de ser solo hielo, la Antártida ofrece experiencias únicas. Nicolás Pasquali nadó en aguas heladas con pingüinos, vio orcas durante horas, caminó por glaciares sin huellas humanas y navegó en zodiacs entre ballenas y lobos marinos. “Ahí te das cuenta de que sos un invitado. La naturaleza manda”, resumió.

El dato que sorprende: el viaje no es imposible. Los precios arrancan cerca de los 5.700 dólares y pueden superar los 10.000, según el nivel de comodidad. Incluyen alojamiento, comidas y excursiones. “Mucha gente no sabe que desde Ushuaia se puede ir directo”, explicó.

Con los 196/196 países y todos los continentes visitados, Nicolás Pasquali ya piensa en lo que viene: organizar viajes grupales, dar charlas y enseñar cómo financió su recorrido. Porque su historia no es solo viajar. Es demostrar que, incluso en un mundo enorme, los sueños también se pueden completar. Y a veces, el último paso está en el lugar más blanco y silencioso del planeta.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias