La comunidad del barrio San José Obrero, en Berisso, se vio sacudida por un hecho que vulneró la paz de la Parroquia San Cayetano. En las últimas horas, las autoridades policiales confirmaron el esclarecimiento de un robo perpetrado contra la institución religiosa, donde delincuentes violentaron los accesos para llevarse elementos esenciales para el funcionamiento del templo y sus actividades sociales.
El hecho fue reportado por la secretaria de la parroquia, quien ante la justicia detalló el faltante de un equipo de sonido, tubos de cobre, una pava eléctrica, una canilla, un set de mate y hasta un ventiluz de la cocina. El caso, caratulado inicialmente como "Robo", quedó bajo la órbita del Departamento Judicial La Plata.
La resolución del rompecabezas delictivo no fue casualidad. Surgió de un exhaustivo entrecruzamiento de datos entre la Comisaría Segunda y el Centro Operativo de Monitoreo. Los investigadores pusieron la lupa sobre un procedimiento preventivo realizado por el Comando de Patrullas el pasado 19 de enero.
En aquella oportunidad, los efectivos habían interceptado en la calle a un joven de apellido Cazzulo, de 18 años, quien iba acompañado por un menor de 16 años. Ambos transportaban un parlante y caños de cobre cuya procedencia no pudieron justificar en ese momento.
Gracias a la labor del Gabinete Táctico Operativo, se logró unir los puntos entre aquel secuestro preventivo y la denuncia de la parroquia. Finalmente, la denunciante reconoció formalmente los objetos incautados como propiedad de la Parroquia San Cayetano, lo que permitió a la institución recuperar parte de lo sustraído y poner a los sospechosos a disposición de la justicia.