La brecha entre los ingresos y el costo de vida básico continúa ensanchándose de manera alarmante. Según el último Reporte de Tarifas y Subsidios elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), organismo dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Conicet, la canasta de servicios públicos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) acumuló un incremento del 594% entre diciembre de 2023 y enero de 2026.
Este salto exponencial cobra una dimensión crítica al compararlo con el índice de inflación: mientras que los servicios subieron casi un 600%, el nivel general de precios avanzó un 194% en el mismo período. Esta diferencia de 400 puntos porcentuales evidencia una agresiva recomposición de precios relativos que ha modificado drásticamente la estructura de gastos de las familias argentinas.
Para enero de 2026, un hogar promedio del AMBA que no percibe subsidios estatales debió destinar $192.665 mensuales para cubrir electricidad, gas natural, agua potable y transporte. Este monto representa una suba del 5% respecto a diciembre, impulsada por dos factores clave: los nuevos ajustes tarifarios y el pico de consumo eléctrico estacional debido a las altas temperaturas del verano.
Dentro de este esquema, el rubro transporte se ha convertido en el principal verdugo del bolsillo. Actualmente, viajar explica cerca del 43% del total destinado a servicios, con un incremento interanual del 52%, superando con creces al resto de los componentes. En contraste, los gastos en gas natural mostraron un impacto más moderado durante este mes, compensado por la baja utilización del servicio en temporada estival.
El informe de la UBA y el Conicet arroja una cifra que preocupa a los especialistas en consumo: el pago de servicios públicos ya representa el 11,3% del salario promedio registrado (estimado en $1.669.156). Este porcentaje es el resultado de una política de reducción progresiva de la asistencia estatal.
Durante 2025, los subsidios económicos destinados a energía, agua y transporte registraron una caída real del 39% interanual. Según el Observatorio del Instituto Interdisciplinario de Economía Política, hoy el Estado absorbe el 48% del costo total de los servicios, mientras que los hogares deben financiar el 52% restante de su bolsillo.
A pesar de que a comienzos de 2026 los aumentos muestran signos de moderación frente a meses anteriores, la consolidación de tarifas por encima de la inflación general marca un nuevo paradigma en la economía doméstica del AMBA, donde el acceso a los servicios básicos demanda una porción cada vez más significativa de los ingresos laborales.