sábado 7 de marzo de 2026 - Edición Nº5457

Información General | 27 Jan

¿La carne vacuna puede aumentar el riesgo de cáncer?

¿Puede algo tan común como lo que comemos todos los días aumentar el riesgo de cáncer? Esa es la pregunta que viene generando debate en la ciencia desde hace años.


¿Puede algo tan común como lo que comemos todos los días aumentar el riesgo de cáncer? Esa es la pregunta que viene generando debate en la ciencia desde hace años. Y uno de los nombres que puso el tema sobre la mesa fue nada menos que Harald zur Hausen, ganador del Nobel de Medicina. Sus advertencias siguen resonando y abren un interrogante clave sobre la relación entre la dieta y el cáncer de colon.

La evidencia científica sobre este vínculo no para de crecer. Harald zur Hausen, reconocido mundialmente por descubrir la relación entre el virus del papiloma humano y el cáncer de cuello uterino, también alertó sobre los riesgos del consumo de carne vacuna y leche. Para el científico alemán, estos alimentos podrían estar asociados a un mayor riesgo de desarrollar cáncer colorrectal.

Durante su participación en el Día Mundial de la Investigación en Cáncer, realizado en Madrid, fue directo: “El consumo de carne vacuna es un factor de riesgo elevado para el cáncer del colon”. Esa advertencia, realizada en 2017 y sostenida con el paso del tiempo, se basa en estudios epidemiológicos y datos acumulados a nivel internacional.

Según explicó el investigador, los países con alto consumo de carne roja muestran tasas más altas de cáncer colorrectal. En contraste, regiones como India, donde la dieta excluye casi por completo la carne vacuna por motivos culturales y religiosos, presentan índices mucho más bajos de esta enfermedad.

Parte de la explicación está en los componentes de la carne roja. Investigaciones científicas señalan que el hierro hemo y las sustancias que se generan cuando la carne se cocina a altas temperaturas pueden favorecer la aparición de tumores. En línea con esto, la Organización Mundial de la Salud y la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer clasificaron las carnes procesadas como carcinógenas y la carne roja como “probablemente carcinógena”.

Pero Harald zur Hausen fue más allá. Planteó una hipótesis que todavía se investiga: la posible presencia de un virus bovino resistente al calor que podría estar involucrado en el desarrollo de tumores de colon. “Los datos disponibles son compatibles con la interpretación de que un factor específico de la carne podría ser uno o más virus bovinos termorresistentes”, sostuvo.

El Nobel de Medicina, fallecido en 2023, también llamó la atención sobre la leche de vaca. Advirtió que el ganado podría ser un factor de riesgo y pidió mayor cuidado, especialmente durante la lactancia. Algunos estudios observacionales detectaron que personas con intolerancia a la lactosa presentan menor riesgo de ciertos tumores, aunque aclaró que todavía falta evidencia concluyente.

El mensaje del científico no apuntaba a prohibiciones, sino a la prevención. Para él, identificar hábitos que aumentan el riesgo y promover cambios en la alimentación es clave. Las recomendaciones internacionales coinciden: moderar el consumo de carnes rojas y procesadas, mantener un peso saludable y priorizar alimentos de origen vegetal.

El legado de Harald zur Hausen va más allá de sus descubrimientos. Sus advertencias invitan a repensar hábitos cotidianos y a seguir investigando el vínculo entre alimentación y cáncer. La pregunta queda abierta, pero la ciencia ya dio una señal clara: lo que comemos importa, y mucho.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias