El mercado de pases del fútbol argentino no da tregua y, en las últimas horas, Estudiantes de La Plata se convirtió en el epicentro de los movimientos más ruidosos. Mientras el plantel comandado por Eduardo Domínguez ajusta piezas en el Estadio UNO, la dirigencia albirroja logró cerrar la llegada de su cuarto refuerzo y, en paralelo, ultimar la venta de uno de sus máximos referentes.
Tras intensas charlas con la dirigencia de Boca, se concretó el arribo de Brian Aguirre a la ciudad de las diagonales. El joven extremo llega en condición de préstamo por 12 meses, bajo un acuerdo sumamente favorable para el club platense: el Xeneize se hará cargo de la totalidad de su salario.
La operación incluye una opción de compra de 2 millones de dólares por el 50% de la ficha. Además, Estudiantes blindó su economía asegurándose un porcentaje de plusvalía ante una futura venta del atacante, garantizando réditos financieros si el jugador explota bajo las órdenes de Domínguez.

La contracara de los refuerzos es la inminente partida del capitán. Santiago Ascacibar está a un paso de vestir la camiseta de Boca. Luego de tres intentos, el club de La Ribera presentó una oferta de 4 millones de dólares por el 80% del pase, cifra que finalmente habría convencido a la cúpula de Estudiantes.
De no mediar imprevistos de último momento, el "Ruso" se someterá a la revisión médica para firmar un vínculo por cuatro temporadas con el equipo azul y oro, cerrando así una etapa fundamental en el mediocampo albirrojo.
El clima en los entrenamientos es de total expectativa. Si bien tanto Santiago Ascacibar como Edwuin Cetré practicaron a la par de sus compañeros en la última jornada, el futuro del colombiano también es una incógnita. En un contexto donde las decisiones dirigenciales pueden alterar la estructura del equipo de un momento a otro, el mundo Pincha aguarda definiciones antes del próximo compromiso oficial ante, curiosamente, Boca.