La crisis económica y la falta de recursos están golpeando con una crudeza inusitada en los tejidos más vulnerables de La Plata. La red de contención social, que durante años garantizó un plato de comida en los barrios populares, se está desmoronando rápidamente, dejando a cientos de familias a la deriva y provocando un deterioro palpable en la salud de los más chicos.
Así lo demostró un contundente informe realizado por la Corriente Clasista y Combativa (CCC), que puso cifras a una realidad que duele en la periferia platense. El relevamiento detectó que, en zonas críticas como Abasto, Melchor Romero y El Peligro, 3 de cada 10 comedores comunitarios tuvieron que apagar sus cocinas y cerrar sus puertas definitivamente.
El estudio de campo realizado por la organización social abarcó un total de 199 espacios territoriales. Los resultados fueron alarmantes: el 30% de estos lugares, que funcionaban como trincheras contra el hambre, dejaron de operar. Las causas señaladas son directas y urgentes: la interrupción en la llegada de insumos básicos para cocinar y la falta de personal voluntario que pueda sostener la titánica tarea diaria de alimentar a los vecinos sin recursos.
Desde la CCC no dudaron en vincular este retroceso directamente con las decisiones políticas a nivel nacional. "Graficamos con números la crudeza de esta política del Gobierno", sentenciaron desde la organización, evidenciando el impacto directo del recorte de la asistencia en el territorio.
Más allá del cierre de los comedores, el informe de la CCC encendió las luces rojas sobre las consecuencias sanitarias inmediatas de esta retirada del Estado. El relevamiento registró un aumento preocupante de casos de bajo peso infantil y diversos problemas de salud asociados a una nutrición deficiente.
La crisis alimentaria, además, está arrastrando consigo otros indicadores sociales clave. Se detectó una caída significativa en el acceso a los controles médicos de rutina y calendarios de vacunación incompletos en las niñeces de estos barrios. Ante este escenario de emergencia, la organización social reclamó de forma urgente que se refuercen los programas sociales y la asistencia comunitaria para frenar el deterioro de las condiciones de vida en el Gran La Plata.