sábado 31 de enero de 2026 - Edición Nº5422

Política | 30 Jan

Ella, más fiestera que Icardi

Escándalo azul en un telo: comisario cornudo fue a poner orden y encontró a su mujer en trío sexual con dos policías

Inaudito: un comisario acudió a un llamado por disturbios en un hotel alojamiento y terminó deteniendo a su propia esposa, quien participaba de un trío sexual con una compañera y un oficial, ambos de la misma dependencia policial, que terminó a los botellazos.


Lo que comenzó como un "after" relajado para bajar la adrenalina del servicio, terminó en un desmadre institucional que dejó a la fuerza de seguridad en el ojo de la tormenta. Tres efectivos policiales —un masculino y dos femeninas, todos numerarios de la misma dependencia— protagonizaron un episodio de violencia, celos y vidrios rotos dentro de una habitación de un hotel alojamiento (el famoso "telo"), que culminó con una intervención policial digna de un guion cinematográfico: el comisario que acudió al llamado de emergencia terminó esposando a su propia esposa.

Según el reporte preventivo de las autoridades, los tres uniformados decidieron continuar la jornada tras finalizar su turno laboral. Entre copas y risas en un ambiente distendido, la situación escaló hacia una propuesta de intimidad compartida. Sin embargo, lo que debía ser un encuentro privado bajo reserva, se transformó en una batalla campal cuando las internas del trío implosionaron por una presunta escena de celos.


Botellazos, corridas y el "arribo" del comisario


El personal de maestranza y recepción del establecimiento de paso, fue el primero en notar que la "fiesta" había pasado a mayores. Los ruidos de festejo se convirtieron en gritos de auxilio, insultos y el estallido de botellas de vidrio contra las paredes de la habitación. Ante el temor de una tragedia o un femicidio en curso, los empleados no dudaron en dar aviso a la central de emergencias.

Al arribar el primer móvil policial al lugar de los hechos, el desconcierto fue total. Los efectivos intervinientes se toparon con sus propios camaradas en un estado de descontrol absoluto. En medio de la confusión, una de las agentes involucradas intentó ganar la calle, emprendiendo una corrida por los pasillos del hotel.

La sorpresa mayor se dio cuando el policía que logró interceptarla resultó ser su propio marido, quien se encontraba prestando servicio como comisario de la seccional de la zona y acudió al código de auxilio sin imaginar que el "foco de conflicto" era su compañera de vida.


Sumario administrativo y el factor "Asuntos Internos"


La causa del desmadre, según testimonios recabados en el lugar, habría sido el "reparto de atención" del único masculino del grupo. Una de las mujeres habría iniciado la agresión física al reclamar que el efectivo estaba "más entusiasmado" con la otra compañera que con ella.

La decepción del comisario interviniente fue tal que, tras el impacto emocional de encontrar a su mujer en dicha situación, procedió a la detención inmediata de su esposa por alteración del orden público y resistencia a la autoridad.

Tras el escándalo, se dio intervención directa a la oficina de Asuntos Internos (Inspectoría) de la Policía. Los tres involucrados fueron preventivamente apartados de sus funciones mientras se instruye el sumario administrativo correspondiente.

Fuentes vinculadas a la investigación ampliatoria señalaron que las sanciones podrían derivar en el pase a disponibilidad definitiva, dado que el uso del prestigio institucional se vio severamente afectado por el accionar de los efectivos en un ámbito privado pero con derivación pública y violenta. El hecho ocurrió en la ciudad de Ayacucho, Perú,

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