La diputada nacional por La Libertad Avanza, Lilia Lemoine, se encuentra en el centro de una nueva controversia tras realizar declaraciones ofensivas hacia Ian Moche, un niño de 11 años reconocido por su labor como activista y divulgador sobre la condición del espectro autista (CEA).
Durante un debate televisivo, la legisladora afirmó que el menor “actúa de autista” y sostuvo que su madre “no está bien de la cabeza”, vinculando la exposición del niño con estrategias políticas.
El cruce se originó en una discusión sobre la regulación del acceso de menores de 16 años a las redes sociales. A pesar de que la actividad de Moche no estaba directamente relacionada con el eje del debate, Lemoine utilizó su caso para argumentar que existe una responsabilidad parental negligente cuando no se respetan los límites de edad en plataformas digitales.
En su intervención, la diputada asoció el activismo del menor con movimientos que denominó como “kirchnerismo” y “wokismo”, acusándolos de utilizar a niños para promover agendas ideológicas.
La mamá de Ian Moche sigue usando al hijito para figurar (sufre de Munchausen?), ganar plata y encima lo usa de escudo. Eso último ya es de vieja COBARDE. Si yo le estoy hablando A ELLA, NO A SU HIJITO... A ELLA. METE AL NENE EN EL MEDIO A RESPONDER POR ELLA!! Vení y hablá…
— Lilia Lemoine 🍋 (@lilialemoine) February 4, 2026
Las repercusiones no tardaron en llegar. Ian Moche, quien se destaca por explicar de manera didáctica los desafíos y derechos de las personas con autismo, respondió este miércoles en televisión calificando los dichos de la legisladora como “muy feos” y “horribles”. El joven activista enfatizó el impacto negativo que este tipo de prejuicios genera en la comunidad y en la lucha por la inclusión.
Este episodio no representa el primer roce entre la legisladora y el entorno del menor. Durante el año pasado, Lemoine ya había cuestionado públicamente a la madre de Moche, llegando a sugerir que debería ser denunciada por presunto maltrato infantil debido a la exposición pública de su hijo.
La comunidad académica, organizaciones de salud y referentes del ámbito de la discapacidad han expresado su preocupación por el tono de estas declaraciones. El debate ahora se centra no solo en la libertad de expresión, sino en la responsabilidad que recae sobre los funcionarios públicos al referirse a menores de edad y a condiciones de salud, instando al respeto de los principios éticos y de integridad humana.