El sistema de transporte público de La Plata enfrenta una nueva tensión. Los taxistas de la capital bonaerense formalizaron un pedido ante el Concejo Deliberante para modificar estructuralmente el esquema de cobro del servicio urbano. La propuesta busca eliminar la tarifa diurna vigente para avanzar hacia un esquema único de valores, simplificando un sistema que, según denuncian, ha quedado obsoleto frente a la escalada de precios.
La solicitud elevada por el sindicato de taxistas no solo propone un cambio administrativo, sino un ajuste directo al bolsillo del pasajero. El planteo técnico sugiere llevar la bajada de bandera a $1.500, lo que representa un incremento respecto de los $1.250 actuales. Asimismo, se busca fijar el valor de la ficha en $150 cada 120 metros recorridos.
De acuerdo con las estimaciones del gremio, este ajuste ronda el 20% de aumento. Los choferes argumentan que esta actualización es el mínimo necesario para intentar paliar el deterioro de sus ingresos, los cuales se han visto fuertemente licuados en el último periodo.
"No nos alcanza ni para comer"
El documento ingresado al cuerpo legislativo local contiene un diagnóstico crudo sobre la situación social de los trabajadores del volante. "Hace un año que la tarifa no aumenta y en ese tiempo subió todo: alimentos, luz y gas", expresaron en el escrito enviado a los ediles. La frase más contundente de la nota refleja la urgencia del pedido: "Ya no nos alcanza ni para comer".
Desde el sector afirman que la falta de ajustes durante el último año ha profundizado una crisis estructural en el rubro, agravada por un contexto económico general adverso. El atraso tarifario, sostienen, los ha dejado en una posición de vulnerabilidad frente a los costos fijos de mantenimiento de las unidades y el costo de vida básico.
Más allá de lo estrictamente económico, el sindicato fundamentó la necesidad de unificar el sistema en razones de organización del trabajo. Actualmente, la coexistencia de una tarifa diurna y otra nocturna genera, según el gremio, confusión tanto en conductores como en pasajeros.
La implementación de una tarifa única agilizaría el cobro correcto de los viajes y evitaría malentendidos en las franjas horarias de cambio de valor. Hacia el cierre de la nota, el gremio advirtió que mantendrán su postura firme: "No vamos a bajar los brazos, vamos a seguir en la lucha por nuestro sector". Ahora, la decisión queda en manos del Concejo Deliberante, que deberá evaluar el impacto social y económico de la medida.