El Buenos Aires Lawn Tennis Club es escenario de una edición histórica del IEB+ Argentina Open. Con 12 jugadores albicelestes en el cuadro principal, se igualó el récord de las ediciones 2002, 2003 y 2009. Sin embargo, tras completarse la primera ronda, el saldo es mixto: figuras de peso avanzan con solidez, pero varias promesas y el último campeón se despidieron prematuramente del polvo de ladrillo porteño.
La gran expectativa nacional recae ahora en los octavos de final. El platense Tomás Martín Etcheverry (7° preclasificado) dio el primer paso con autoridad al vencer al italiano Andrea Pellegrino por 6-3 y 6-4. Por su parte, Juan Manuel Cerúndolo sorprendió con un contundente 6-2 y 6-2 sobre el alemán Daniel Altmaier, logrando su primer triunfo ATP del año. También hubo festejo para Román Burruchaga, quien despachó al serbio Laslo Djere (6-2 y 6-4).
No todas fueron buenas noticias para la legión. Facundo Díaz Acosta, quien defendía el título obtenido en 2024, cayó en un ajustado encuentro ante el chileno Alejandro Tabilo por 7-6 y 6-3. A su vez, el juvenil Lautaro Midón, de gran semana tras superar la clasificación, no pudo en su debut absoluto en el cuadro principal ante el español Pedro Martínez (6-4 y 6-1). Otros que se despidieron en el debut fueron Federico Coria (ante el italiano Berrettini) y Alex Barrena.

Récord: 12 argentinos iniciaron el torneo, la cifra más alta en 17 años.
Cabezas de serie: Francisco Cerúndolo (1°), Sebastián Báez (4°), Camilo Ugo Carabelli (6°) y Tomás Etcheverry (7°).
Eliminados en 1ª ronda: Díaz Acosta, Coria, Midón y Barrena.
Avanzaron a Octavos: Etcheverry, J.M. Cerúndolo y Burruchaga.
Hoy miércoles será un día clave para las aspiraciones argentinas. Francisco Cerúndolo, máximo favorito al título y finalista en 2025, hará su estreno en octavos de final frente al boliviano Hugo Dellien. En la misma instancia debutará Sebastián Báez, cuarto cabeza de serie, quien busca ratificar su gran presente en el circuito sobre tierra batida.
La jornada también mantiene en vilo al público por el duelo fratricida entre el platense Camilo Ugo Carabelli y Francisco Comesaña, quienes definen su suerte en una batalla por un lugar entre los mejores 16 del torneo.
