La crisis educativa en Argentina suma un nuevo capítulo de alerta. Según el informe "Calendarios escolares 2026: horas de clases y planificación provincial", más de 700.000 alumnos de primaria no tendrán el mínimo de horas de clase exigido por el Consejo Federal de Educación (CFE).
En la provincia de Buenos Aires, los datos son preocupantes: el 25% de los estudiantes bonaerenses quedará por debajo del umbral de 760 horas reloj anuales. Esta cifra sitúa a la jurisdicción entre las siete provincias que no garantizan el derecho al tiempo pedagógico básico.
El estudio, elaborado por Gustavo Zorzoli, María Sol Alzú y Tomás Besada, advierte que el 718.712 alumnos se verán afectados a nivel nacional. El escenario es crítico en distritos como Santa Cruz (91% fuera del mínimo), La Rioja (87%) y Tucumán (72%).
Aunque la Ley N°25.864 establece un piso de 180 días, el acuerdo federal actual apunta a los 190 días. Sin embargo, solo tres provincias cumplirán con esta meta superior en 2026: Santiago del Estero, San Luis y Mendoza.
"No cumplir con los acuerdos educativos no tiene consecuencias para los funcionarios de turno", sentenció Zorzoli, autor del informe, al señalar que la planificación oficial rara vez coincide con la realidad de las aulas.
Mínimo legal: El CFE exige 760 horas y 190 días de clase.
Afectados en PBA: El 25% de la matrícula bonaerense no alcanzará las horas mínimas.
Promedio en baja: Tras el pico de 187 días en 2024, el promedio nacional caerá a 185 días en 2026.
Variables externas: El informe aclara que estos datos son sobre lo planificado, sin contar paros, problemas de infraestructura o clima.
Expertos como Flavio Buccino advierten que el calendario es apenas la "columna vertebral". En ciudades como La Plata, Berisso y Ensenada, la continuidad suele verse afectada por factores edilicios y climáticos que el informe no llega a contabilizar por falta de datos públicos.
Por su parte, Teo Saralegui, de Asociación Conciencia, destacó que si bien se avanzó en cobertura, la calidad de los aprendizajes sigue en deuda. Aseguró que cumplir los 180 días es un paso "imprescindible pero no suficiente" para revertir la fragilidad del sistema.