El Día de los Enamorados en Buenos Aires no se celebró con rosas, sino con el despliegue escénico del artista más importante del género urbano. Bad Bunny regresó a la Argentina para presentarse en un Estadio Monumental colmado, reafirmando un romance con el público local que nació en los boliches del conurbano y hoy se consagra tras su reciente paso por el Super Bowl.
El momento que se volvió viral en cuestión de segundos ocurrió cuando la pantalla gigante anunció a los invitados de honor. El rugido fue ensordecedor cuando Cazzu, Duki y Khea subieron al escenario para interpretar «Loca Remix», el himno que fundó el movimiento trap en la región.
La imagen de Benito y Cazzu (quienes fueron pareja en los inicios de sus carreras) fundiéndose en un fuerte abrazo y compartiendo complicidad sobre las tablas fue, sin dudas, el pico emocional del show. Además, "La Jefa" deslumbró con una versión solista de su éxito «Con otra», demostrando por qué sigue siendo la figura femenina central de la escena nacional.

Fiel a su estilo, el puertorriqueño montó «La Casita», una réplica de su hogar, en medio del estadio para estar más cerca de los sectores populares. Allí despachó hits globales como «Titi me preguntó», «Diles» y «Yo perreo sola».
La noche también tuvo espacio para la cultura futbolera y la identidad local. Entre los invitados internacionales como el boricua Mora, sorprendió la presencia de Guillermo Novellis (La Mosca), sumándose al fervor de las tribunas que no pararon de cantar durante las más de dos horas de espectáculo.
Antes de cerrar con el potente «Mónaco», un Bad Bunny visiblemente emocionado se tomó un minuto para hablarle a su público: «Gracias por haber visto en mí lo que el mundo está viendo hoy», confesó, recordando sus primeras visitas al país cuando el fenómeno recién asomaba.