Más allá del 0-0 en el marcador, el Clásico Platense comenzó con un episodio que pudo haber terminado en tragedia. En la zona de la rotonda previa al ingreso al Estadio Juan Carmelo Zerillo, el micro que trasladaba al plantel de Estudiantes fue emboscado con piedrazos y botellazos, provocando la rotura de varios cristales y heridas leves en la delegación.
Tras el encuentro, Eduardo Domínguez no utilizó eufemismos para describir su indignación. El DT relató que uno de los proyectiles impactó cerca de su posición: "A mí me pasó el piedrazo por encima, me cayó todo el vidrio encima, a Marcos (Angeleri), a Leandro (Díaz), mi ayudante", detalló con crudeza. Cabe destacar que Angeleri sufrió un corte en su brazo producto del estallido.
Domínguez apuntó directamente contra los responsables del operativo policial y la organización, cuestionando las prioridades de quienes deben garantizar la integridad de los protagonistas.
"Se preocupan por tanto detallecito, de que si el pasillo, si esto... y la seguridad de un plantel se ve afectada. Ya estamos en 2026, no se puede desviar la atención", disparó el "Barba".
El entrenador fue más allá y dejó una reflexión sobre la cultura de la prevención en el fútbol argentino: "Siempre están esperando una fatalidad para arreglar las cosas en vez de anticipar. Ese es el gran problema". Según su relato, el proyectil pasó a centímetros de las cabezas de los integrantes del cuerpo técnico, lo que evitó una desgracia mayor por puro azar.
Heridos: Marcos Angeleri (corte en el brazo).
Daños materiales: Vidrio inferior delantero del micro totalmente destruido.
Momento: Ingreso al Bosque, minutos antes del inicio del partido.