El ex presidente de Estados Unidos Barack Obama volvió a quedar en el centro de la agenda internacional tras una declaración que reavivó uno de los debates más persistentes de las últimas décadas: la existencia de vida extraterrestre. Durante una entrevista con el periodista Brian Tyler Cohen, Obama respondió de manera directa a una pregunta incómoda: “¿Son reales los extraterrestres?”.
“Sí, son reales, pero no los he visto”, respondió, para luego descartar con ironía las teorías conspirativas que señalan a la base militar conocida como Área 51 como un supuesto centro de ocultamiento de alienígenas. “No están siendo guardados ahí. A menos que exista una conspiración enorme y se la hayan ocultado al presidente”, agregó.
Las declaraciones, formuladas con tono distendido pero con la autoridad de quien ocupó la Casa Blanca durante ocho años, funcionaron como un rechazo explícito a las versiones que sostienen que el gobierno estadounidense esconde pruebas de vida extraterrestre.
Ubicada en el desierto de Nevada, el Área 51 fue durante décadas el epicentro de rumores sobre ovnis y tecnología no humana. La instalación fue reconocida oficialmente por el Estado norteamericano recién en el siglo XXI, aunque siempre se sostuvo que su función principal es el desarrollo y prueba de aeronaves militares avanzadas.
Según la versión oficial del Pentágono, los avistamientos históricos vinculados a la zona responden a pruebas secretas de tecnología aérea, especialmente durante la Guerra Fría. No existe, hasta hoy, evidencia pública que respalde la presencia de restos o seres extraterrestres.
En la misma entrevista, Obama bromeó al recordar cuál fue una de las primeras preguntas que quiso responder al llegar al poder: “¿Dónde están los extraterrestres?”. También deslizó, entre risas, que cualquier intento de volver a la política activa probablemente le costaría su matrimonio con Michelle Obama.
La declaración de Obama se conoció en un contexto de creciente interés público y control institucional sobre los llamados UAP (fenómenos aéreos no identificados). En noviembre de 2024, el Pentágono publicó su informe anual con datos concretos:
Lo que tenés que saber
757 nuevos reportes de UAP entre mayo de 2023 y junio de 2024
21 casos permanecen sin explicación
Más de 1.600 reportes acumulados desde 2022
La mayoría de los eventos fueron atribuidos a globos, drones, aves, satélites o aeronaves convencionales
El documento fue elaborado por la Oficina de Resolución de Anomalías de Todos los Dominios (AARO), creada en 2022. La conclusión oficial fue contundente: no se halló “evidencia verificable” de tecnología o vida extraterrestre.
Un día antes de la difusión del informe, el tema escaló políticamente con una audiencia histórica en el Cámara de Representantes. Allí, Luis Elizondo, ex director de un programa del Pentágono, aseguró bajo juramento que los UAP “son reales” y que existen tecnologías avanzadas que no pertenecen a ningún gobierno conocido.
A su testimonio se sumó el del contraalmirante retirado Tim Gallaudet, quien relató un episodio ocurrido en enero de 2015 durante maniobras navales del portaaviones USS Theodore Roosevelt. Según explicó, múltiples incidentes aéreos casi provocan la cancelación de un ejercicio militar, pero el tema fue abruptamente silenciado.
Tras las audiencias, la vocera del Pentágono Sabrina Singh ratificó la postura oficial: no existen restos, señales ni pruebas de tecnología extraterrestre bajo custodia del Departamento de Defensa.
Así, entre declaraciones presidenciales, informes técnicos y testimonios contradictorios, el debate sobre los extraterrestres vuelve a instalarse con fuerza. Por ahora, la evidencia verificable sigue siendo el límite que separa la especulación de los hechos.