“Me robaron un vehículo a mí y lo recuperé gracias a la gente en las redes sociales. Ahí decidí replicar esto para todo Mar del Plata”. La frase, pronunciada en una entrevista radial con LA CIELO, sintetiza el origen de una de las experiencias vecinales más activas de la ciudad.
Lo que empezó como una anécdota individual de inseguridad se transformó en una plataforma colaborativa donde vecinos, turistas y comerciantes cargan reportes, aportan datos, alertan sobre zonas calientes y siguen en tiempo real lo que ocurre en la calle. La dinámica es directa y funcional: foto, ubicación y modalidad del robo.
No hay misterio en su apodo. “Me dicen el administrador porque soy el que creó la página de Instagram robo.mdp”. La cuenta superó un alcance de 25 millones de personas, una cifra que excede cualquier esquema vecinal tradicional.
Pese a ese volumen, el creador se define sin rodeos: “Yo soy un comerciante que vende ropa, no hago política”. En un contexto donde toda iniciativa ciudadana suele leerse en clave partidaria, insiste en despegar la herramienta de cualquier uso electoral.
La financiación, asegura, también busca blindar esa independencia. “La página la financiamos con aportes de los propios miembros mediante un CBU”, explicó. El objetivo declarado es evitar intermediarios y que terceros lucren con la necesidad.
Hay un dato que marca el perfil del proyecto: el mapa del delito fue creado por una sola persona. “El mapa lo hice yo usando ChatGPT; estuve cinco días comiéndome la cabeza hasta que salió”.
Luego, contrató a un programador para corregir errores, pero la estructura base mantiene un espíritu artesanal, de vecino a vecino. El sistema incluye un link directo para denunciar ante el Ministerio correspondiente, aunque sin integración completa, una limitación que el propio administrador reconoce.
La comunidad se organiza de forma autogestiva.
Los reportes incluyen foto, ubicación y modalidad.
El mapa se actualiza con aportes ciudadanos en tiempo real.
No hay financiamiento partidario declarado.
El crecimiento del mapa expuso una brecha con el Estado y con la gestión del intendente Guillermo Montenegro. “En ningún momento recibimos comunicación de ninguna parte de la organización política”, afirmó el administrador, quien sostiene que desde el oficialismo los señalan como un actor incómodo.
Reconoce reuniones con la municipalidad y el COM, pero sin resultados concretos. “Siempre es lo mismo. Solo se acercan cuando empezamos a salir en los noticieros”, señaló. Según su relato, desde el Ejecutivo interpretan la iniciativa como una amenaza política, algo que el organizador niega.
Con ese trasfondo, la comunidad convocó a una marcha para el miércoles 18, que promete ser una de las más numerosas “sin banderas políticas” de los últimos tiempos en la ciudad. El petitorio estará dirigido a la municipalidad, la departamental policial y los fiscales.
El lema elegido es claro: “Mar del Plata despierta”. “La gente se cansó”, resumió el administrador. Su figura, inesperada y nacida del hartazgo cotidiano, se consolidó como uno de los emergentes sociales más fuertes del escenario local actual.